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18 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA EL FRENTE POLICIAL JUEVES 22 6 2006 ABC Uno de los detenidos en Francia cobró el rescate del secuestro de Iglesias Zamora Fue descubierto cuando el Gobierno abrió la vía Azkoiti para negociar, en los 90 esperan encontrar entre el material incautado un listado de empresarios chantajeados y de las cantidades pagadas a la banda D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. La historia de José Luis Cau Aldanur, detenido por la Policía francesa por su presunta pertenencia a una red de extorsión de ETA, es la de los últimos dieciséis años del impuesto revolucionario a empresarios vascos y navarros. Era uno de los enlaces clave de la zona de Bayona y, en concreto, por sus manos pasó el pago que la familia de Julio Iglesias Zamora tuvo que hacer a la banda para la puesta en libertad del ingeniero, secuestrado el 5 de julio de 1993 y liberado 116 días después. Ahora, en la operación desarrollada por los jueces Laurence Le Vert y Fernando Grande- Marlaska, la Policía encontró en la casa de Cau un recibo por importe de 64.000 euros que acredita el abono de un empresario durante la tregua. Además, los investigadores esperan encontrar, entre el material intervenido, un listado de industriales que incluiría información sobre pagos realizados y pendientes. Las primeras pistas que tuvieron las fuerzas policiales sobre la vinculación de José Luis Cau a ETA surgieron de los seguimientos a José Luis Arrieta Zubimendi, Azkoiti en la década de los noventa, tras quedar en libertad vigilada pese a que tenía una petición de extradición por parte de España por su relación con el comando itinerante Azkoiti obtuvo este privilegio porque el Gobierno español y el francés, con el apoyo del PNV, habían abierto un carril de negociación llamado vía Azkoiti a través de este etarra. Pero el terrorista lo que hizo fue aprovechar la excarcelación para huir y reb Los investigadores incorporarse a la dirección de ETA hasta su fallecimiento en julio de 2001. Juntos en Sokoa En aquellas fechas Azkoiti jefe del aparato de finanzas era seguido de forma discreta y controlada por el interés del Gobierno de Felipe González en explorar vías de negociación con la banda y esas vigilancias llevaron a José Luis Cau, que conocía a Arrieta Zubimendi de haber trabajado juntos en la cooperativa de muebles Sokoa donde en noviembre de 1986 se encontró la contabilidad de ETA- -incluía partidas para financiar grupos como Herri Batasuna o Jarrai- -y un amplio listado de empresarios que pagaron el impuesto revolucionario La cita detectada entre Azkoiti y José Luis Cau tuvo consecuencias en el futuro. Una de ellas sobre el secuestro del ingeniero Julio Iglesias Zamora, que el 5 de julio de 1993 fue abordado por un comando etarra cuando se dirigía desde su casa a la empresa Ikusi, situada a las afueras de San Sebastián. Semanas después del secuestro se produjo un encuentro en el sur de Francia entre un familiar de Iglesias Zamora y Cau Aldanur. El motivo de la cita era una entrega de dinero a la que seguirían otras después de la liberación del ingeniero guipuzcoano. Uno de los datos que se tiene sobre la cantidad que la familia pagó a la banda se obtuvo en noviembre de 1994, cuan- do la Policía francesa desmanteló una fábrica de explosivos subterránea en una casa situada en Mouguerre. En su interior, los agentes detuvieron a Jesús María López Castañares Josu de Beasain y a Pedro Múgica Garmendia, Kepa de Ordicia -hermano de Francisco Múgica, Pakito y se incautaron de diverso material, así como de 155 millones de pesetas (un millón de euros) procedentes de uno de los plazos que pagó la familia de Iglesias Zamora por el rescate. El nombre de José Luis Cau- -por encima de él estaba Eloy Uriarte, El señor Robles otro históricos de las finanzas etarras- -ha aparecido en varias de las investigaciones sobre el entramado económico de la banda y en concreto sobre el impuesto revolucionario Una de ellas no pudo avanzar porque en 2000 fue detenido por la Policía francesa en una operación considerada menor y que vino a frustrar líneas de investigación sobre el pago del chantaje a través de Joseba Imanol Elosúa, propietario del bar El Faisán ventanilla para los empresarios extorsionados. El presidente del Gobierno recibe una rosa blanca en su escaño del Congreso de los Diputados DANIEL G. LÓPEZ Otra vez una rosa manchada de rojo (sangre figurada) quedó depositada en el escaño de José Luis Rodríguez Zapatero sin que en este caso intervinieran los servicios de orden del Congreso de los Diputados, porque fue el propio presidente del Gobierno quien la puso allí, con toda tranquilidad. La flor se la entregó Concepción González, diputada del Partido Popular por Cáceres, que insistió, al dársela, en que lo hacía en memoria de Miguel Ángel Blanco. La imagen de Zapatero revisando sus notas de la sesión parlamentaria de ayer, en su sillón azul, junto a la metafórica rosa, culminó una jornada de protesta (una más) contra este proceso en el que los meros gestos de reconocimiento a las víctimas por parte del Gobierno no están consiguiendo enmascarar un amplio rechazo social a principios transgredidos con decisiones como la Trescientas personas se concentraron ayer junto al Congreso en la convocatoria Rosas blancas por la dignidad Réplica ensangrentada a las rosas de las actrices TEXTO: ABC reunión del PSE con la ilegal Batasuna. Uno de los promotores de esta iniciativa de protesta de ayer Rosas blancas por la dignidad no fue otro que Alejandro Campoy, el profesor de secundaria y miembro de la plataforma Hazteoir. com que hace dos semanas aprovechó las jornadas de puertas abiertas del Congreso para, después de entrar como un visitante más, colocar en el escaño de Zapatero una foto de Miguel Ángel Blanco y unas rosas blancas sobre las que derramó un bote de mercromina. Fue rápidamente reducido por la Policía, pero los ecos de aquel incidente se prolongan en el hecho de que ayer tuvo ocasión de leer un manifiesto públicamente ante trescientas personas congregadas en las inmediaciones del Palacio de la Carrera de San Jerónimo, donde estuvo respaldado por el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, por Marimar Blanco, presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, y por representantes de otros colectivos que se oponen a lo que consideran una claudicación ante ETA, como la Fundación Unidad Diversidad. Intervinieron en el estrado, en este nuevo acto de rechazo a la negociación con los terroristas, Gotzone Mora, Marimar Blanco (quien recibió cálidas ovaciones) y Ramón Dávila, hermano de uno de los asesinados (ayer se cumplieron trece años) en el atentado de la Glorieta de López de Hoyos de Madrid.