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6 Opinión JUEVES 22 6 2006 ABC AD LIBITUM LA FINANCIACIÓN DE LOS PARTIDOS EL OTOÑO DE PASQUAL MARAGALL ven pero no le siguieron todos. Los ácidos del absARAGALL siempre ha sido un optimista tencionismo han corroído la delicada coyuntura neuhistórico, hasta el punto de que ayer, al desronal que fue siempre el maragallismo: a veces de pedirse, dijo que después de él Cataluña era interés por sus equilibrios impensables, provocatiun país más normal. Quizá sea que el poder seductor va, innovadora, excéntrica, a la larga exhausta. Por del maragallismo ha topado con los elementos de una deliciosa que sea, una guinda nunca garantiza la estatempestad imprevista, pero resulta algo raro que con bilidad estructural de una tarta de siete pisos. Andatanto optimismo incluso haya aparecido un grupo poba por ahí diciendo que España es un proyecto lítico- -Ciutadans de Catalunya- -cuyos y Cataluña una realidad. Se va dejando Catalumiembros tienen en común el haber votado ña en los boxers con mermas en el resistenpor Maragall antes de asumir tanto desencante caucho de sus ruedas de tracción. to. En realidad, tales dosis de optimismo acaA los maragallistas que todavía quedan les ban en el irrealismo, como ha sucedido con el lega una estricta melancolía para que paseen Estatut, cuyo referéndum se ha llevado por desu setter por las calles de Sant Gervasi y relante a su más empecinado propulsor, Pasqual flexionen sobre si votar o no a José Montilla. Maragall. Puede aplicarse a Maragall lo que VALENTÍ Su líder iba a aligerar Cataluña del fardo pujoMacaulay dijo de cierto poeta: Su imaginaPUIG lista, pero en realidad agravó sus lastres. Gran ción se asemeja a las alas de un avestruz: le parte de la ciudadanía le había saludado como algo permite volar, pero no remontarse Reingresó en la nuevo, como una renovación, como un ejército de repolítica- -como dijo en su segundo día bautismal, desfresco, y sin embargo les tuvo que dar más de lo misde la torre de Collserola- -para reformar España, pemo. Tuvo la casa patas arriba mientras daba ideas ro no ha conseguido que más de la mitad de los catalasobre cómo solucionar el problema vasco. Los maesnes le siguieran cruzando las aguas del mar Rojo. tros explican que lo clásico son las formas que pesan No es exactamente un socialista de viejo cuño, ni y lo barroco son las formas que vuelan. Como la estaun nacionalista puro ni un político al uso: de hecho, tuaria barroca, Maragall rehúye el contorno. Ha pretodavía no sabemos muy bien qué es lo que quiso ser. ferido la inestabilidad que crean las alteraciones de Huyendo de la sombra de Pujol, puso un pie en el cela luz. Habrá sido un presidente de la Generalitat bapo de Esquerra Republicana. El día de la constiturroco, pero incluso lo barroco a veces pesa. ción del tripartito, Maragall le ofreció Cataluña a ZaTiene los días contados la ceremonia de los mossos patero desde el balcón de la sede de la Generalitat. d esquadra cuadrándose ante este hombre que anda Zapatero le tomó la palabra y por el momento parece con las piernas cada vez más estevadas. Deja la sospehaberse quedado con Cataluña. Al igual que otros discha del tres por ciento a modo de una lámpara votiva, tinguidos miembros del socialismo, le ha puesto a en memoria de todo lo bueno y lo malo que alcanzó a Maragall una hornacina para que acepte citas a simdecidir. Pasan de largo las majorettes electorales, posios como antiguo estadista de la Europa de las rela banda sinfónico- federalista. Tristeza canosa del jogiones. Sí, la política es algo muy cruel. ven político que llegó a hacernos creer a casi todos Se va después de haber llevado a la sociedad catalaque pertenecía a la secta de los intocables. A Rodrína a un cierto grado de dislocación. Deja de ser candiguez Zapatero sólo he ha durado unos cuantos telediadato a la Generalitat cuando las renovadas huestes rios. de Convergencia afilan los colmillos para reintentar vpuig abc. es la conquista de la plaza de Sant Jaume. Ha dicho U NA de las muchas fisuras que debilitan y definen nuestro desgraciado sistema representativo, tan renqueante, viene dada por el mecanismo de financiación de los partidos políticos, que, como se sabe, anda ahora en vergonzante revisión parlamentaria. Es la omnipresente teta del Estado la que da de mamar a las distintas formaciones y no, como parecería más sensato, el esfuerzo y las cuotas de sus militantes y devotos. La sociedad, instalada con un pie en la inopia y el otro en el pasmo de lo público, renuncia, también por ese camino, a su propia expresión, y, en una diabólica pirueta, los impuestos que satisfacen los ciudadanos se vuelven contra ellos y aliM. MARTÍN mentan el espíritu y la acFERRAND ción de grupos que, incluso, pueden producirles repugnancia política y moral. La falta de sentido crítico, no digamos del autocrítico, nos debilita y así nos van las cosas, con un Gobierno que, de espaldas a la demanda social, hace ley de su voluntad y camina en dirección contraria de la que aconsejan el sentido común y el ambiente circundante. De ahí que llame la atención, por creadora y sutil, la pretensión del PNV de que los contenidos de los medios informativos beneficiosos para el interés electoral de un partido sean considerados como donación en especie En discreto olvido de la conducta de los medios públicos del País Vasco, que controlan y utilizan, los nacionalistas acreditan finura con una enmienda de esa naturaleza a la ley de Financiación con la que, de consuno, los partidos quieren mejorar sus pródigas finanzas. En un panorama político tan romo y estéril, en el que las listas cerradas y bloqueadas han roto los supuestos representativos y los parlamentos- -muchos, demasiados- -sirven para poco más que para el ejercicio litúrgico de las mayorías aritméticas, resulta reconfortante una ironía como la del PNV en el Congreso de los Diputados. Es posible que, vista la entrega de algunos medios, resultara difícil la evaluación de las donaciones que, en forma de editoriales, artículos firmados, informaciones sesgadas y silencios ominosos, aportan a las siglas con las que tienden a convivir en clara simbiosis; pero para eso está, se supone, el Tribunal de Cuentas. Lo importante, dado el punto de concupiscencia entre medios informativos y partidos políticos y o Gobiernos al que hemos llegado, no es recuperar la decencia- -una quimera- sino dejar constancia cuantificada del fervor de unos por otros y, si se pudiera, de cómo los donados consiguen devolverles el favor a los donantes. Los partidos políticos, incapaces de cumplir el mandato constitucional de ejercer la democracia interna, son también inútiles para vivir sin ser una carga para los ciudadanos, próximos o lejanos a sus ideas. Pase, pero que ojalá triunfe la propuesta del PNV. La evaluación de las servidumbres es el primer paso para su erradicación. M