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ABC MARTES 20 6 2006 Deportes 111 GEOFF OGILVY Campeón del Abierto de los Estados Unidos de golf Nadie contaba con él como favorito, pero una última vuelta de 72 golpes para cinco sobre par le dio el primer grande de su carrera. A sus 29 años, reconoce que se inspiró en los golpes de Greg Norman en Winged Foot de 1984 para auparse a lo más alto de la clasificación El nuevo tiburón australiano MIGUEL ÁNGEL BARBERO MADRID. Geoff Ogilvy pertenece a la nueva escuela del golf australiano. Formado a la estela de los Greg Norman- -el autético tiburón -o Ian BakerFinch, a sus 29 años comparte ahora los éxitos en Estados Unidos con Adam Scout, el baluarte de los nuevos aussies Y con su triunfo en el último Open de Estados Unidos se ha convertido ya en el referente de este deporte en la otra punta del mundo. Hasta hace poco más de un año era común la confusión entre Geoff Ogilvy y el americano Joe Ogilvie. Incluso ambos salieron en un programa de televisión y preguntaban a los aficionados por el otro, sin que pudieran distinguirles. Eran dos más entre el universo de profesionales que pocas veces salen del anonimato. Sin embargo, el de Adelaida ha tardado poco en apearse de él. En el último año y medio ha pegado un giro a su carrera que le ha colocado entre los me- jores del mundo. En febrero de 2005 ganó el Open de Tucson de la PGA, considerado de segunda categoría al coincidir en fechas con el Mundial MatchPlay. Y doce meses después fue precisamente en este torneo mayor en el que se dio a conocer. Entró en la tabla como número 52 del ranking mundial y salió como campeón. Pero lo más llamativo ha sido su actuación en los más recientes Grand Slam En el US Open y el British de 2005 fue quinto; en el PGA, sexto, y en el último Masters, decimosexto. No se trata, pues, de ninguna casualidad. Es un jugador contrastado La imagen de Norman Desde que llegó a Winged Foot se sintió llamado por la historia. En este mismo campo, Norman protagonizó una gesta al forzar el desempate del US Open de 1984 desde fuera del green del 18. Recuerdo que tenía siete años y se me quedó marcada esa imagen, que luego he visto en vídeo cientos de veces comentó ya con el trofeo en sus manos. Según me acercaba al final sabía que podía tener ese golpe de suerte que hiciera que se cumpliera mi sueño Y sucedió por partida triple. Primero, porque él supo mantener la cabeza fría y aguantar con juego firme hasta el final. Y después, porque Montgomerie y Mickelson tiraron sus opciones por la borda al cometer sendos dobles bogeys en el último hoyo cuando ambos llegaban como líderes a la casa club. El resultado final es lo de menos en esta ocasión. Cinco sobre par (el acumulado más alto desde 1974) demuestra que el campo pudo con todos los jugadores. Pero que le quiten lo bailado a un Ogilvy que le brindó el triunfo a su ídolo: Creo que toda la suerte que he tenido hoy le debía haber acompañado alguna vez más a Norman en su carrera. Un jugador de su categoría no se merece contar sólo con dos majors en su palmarés Una dedicatoria que le honra. Ogilvy se ha hecho grande AFP Audi consigue, después de tres años de investigación, inversión y desarrollo, que un motor de gasoil se imponga en la prueba más antigua del automovilismo Un diésel reina por primera vez en Le Mans TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS MADRID. Visiones improbables en el ámbito del deporte, en presente, pasado o futuro. Íker Casillas, anotando el gol de la victoria de la selección; Petacchi, ganando en el Alpe d Huez; Corretja, vencedor en Wimbledon o Takuma Sato, en el podio de un Gran Premio de F- 1 con su Super Aguri. A esa categoría de imposibles pertenecía el último muro que ha derribado la industria del automóvil. Un diésel por delante de 51 coches de gasolina en la prueba más antigua del automovilismo, las 24 horas de Le Mans. Audi lo ha hecho. La maratoniana prueba francesa no ha perdido su aroma 74 ediciones después. Las cifras optimistas de los organizadores- -ACO- -calculan 400.000 espectadores durante un día en Le Mans, cuenca oriental de Francia, autopista A- 11 que comunica París con Nantes. Los hinchas llegados de medio mundo se reparten en campamentos, daneses, finlandeses, alemanes, italianos... Los 52 equipos se dividen en tres pilotos que conducen un máximo de tres horas y cincuenta minutos cada uno antes de dar el relevo, echar una cabezada y volver a la pista en una prueba para medir la resistencia de los motores, los tripulantes y los mecánicos. Y hasta la fecha nunca se había cuestionado un precepto: siempre ganaban los motores de gasolina. Audi se empeñó en lo contrario hace tres años. La gente pensó que estábamos locos. Y hemos soportado mucha presión. Pero se ha visto que no somos idiotas. Se puede ganar con un diésel dijo Wolfang Ullrich, jefe de competición de Audi. La marca alemana creó una tecnología nueva, inexistente en el mercado, para ganar en Le Mans. En vez de volcar su inversión en la Fórmula 1, Audi gasta en pruebas de resistencia. Y gasta mucho. Flotaba la impresión de que ganaría el diésel cuenta Miguel Ángel de Castro, piloto español que compitió con un Lola B 05 junto al portugués Amaral y el inglés Hughes, y al que só- El Audi número 8, conducido por Pirro, entra vencedor en Le Mans lo le faltaron siete horas para acabar la carrera antes de que se rompiese la caja de cambios. La explicación a la crónica imposible hay que encontrarla en el mercado. Los coches que dominan las ventas en los concesionarios son diésel, las marcas se vuelcan en la producción y las carreras son el mejor escaparate para corroborar esta tendencia. El proyecto Le Mans ayudará a nuestros técnicos a extraer el máximo de la tecnología TDI. Uno de cada dos coches que vende Audi es diésel. Y espero que el porcentaje crezca razonó el presidente de Audi, Martin Winterkon. El equipo vencedor, integrado por AP Biela, Pirro y Werner, condujo un modelo Audi R 10 de motor V 12 fabricado en exclusiva para la carrera enteramente en aluminio, que ofrecía una potencia de 650 caballos para un peso de 925 kilos. Cada vez más, las carreras son de coches y no de pilotos- -comenta De Castro- Si hay dinero para invertir en una proporción de uno a diez respecto a los demás equipos, tienes muchas posibilidades de ganar cualquier carrera. No creo que los diésel se encuentran ya al nivel de los gasolina. Pero la tecnología ha avanzado mucho, se realizan cientos de pruebas y el resultado salta a la vista