Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 20 6 2006 103 MUNDIAL 2006 GRUPO G tido que juega Francia es un completo sufrimiento. Mientras, France Soir se muestra aún más duro, esta vez con el seleccionador Raymond Domenech, cuando dice: Es triste, es triste ver que Domenech ha fracasado a causa de un orgullo mal entendido. Triste imaginar que sin duda Francia no pasará a octavos de final. Triste para Zinedine Zidane, que quizá jugó ayer el último partido de su fabulosa carrera. No merecía eso, y los franceses tampoco En las encuestas celebradas en la calle la decepción es la tónica general: Tal y como están jugando, da igual que pasen o no a la siguiente ronda. No llegarán muy lejos decía una señora en las calles de París. Estamos muy decepcionados. Han jugado fatal decía otro. Eso sí, tanto unos como otros también dejan claro que el arbitraje no favoreció a Francia cuando el colegiado no dio gol en un cabezazo de Vieira que el portero coreano sacó de dentro del arco. Por cierto, hablando de la portería: de Barthez ni se habla. Y es mejor. Zidane fue sustituido en el minuto 90 y su enfrentamiento con el seleccionador es tema de debate nacional AFP Henry pide calma Dentro de la selección también pintan bastos. Al enfado de Zidane con Domenech, patente a lo largo de todo el torneo, se ha sumado el de Trezeguet, que se siente humillado por haber salido en el último minuto de prolongación buscando una solución desesperada. Trezeguet ha sido otro que se ha alineado junto a Zidane pidiendo un segundo delantero en el equipo, en este caso porque le concierne directamente a él que, de consumarse, sería titular. El único que parece mantener la cabeza en su sitio es Henry, quien señalaba que hay que tener calma. Al fin y al cabo aún dependemos de nosotros mismos y eso es muy importante Es una opinión optimista sobre todo si se tiene en cuenta que estamos hablando de un equipo que no gana un partido del Mundial desde la final de 1998 ante Brasil, en la que se impuso por tres a cero. Pero de eso hace tanto tiempo... Francia, entre el temor y la ira JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Zidane, encolerizado; Trezeguet, humillado; el técnico Domenech, cuestionado dentro y fuera del equipo; y Francia, en el disparadeMinuto 90: Francia busca el gol que desequilibre el partido ante Corea. Domenech se atreve y saca por fin a un segundo delantero, Trezeguet, y quita a... Zidane. El capitán azul se retira, pasa junto a su técnico, le lanza una mirada asesina, de barrio bajo marsellés, y a continuación tira con rabia indisimulada contra el banquillo el botellín de agua. Zidane lleva todo el Mundial pidiendo que Francia juegue con dos delanteros, que sea más ofensiva, pero Domenech guarda las velas. Ahora los galos están contra las cuerdas y Zidane no podrá ayudarles ante Togo porque vio su segunda tarjeta amarilla. No jugará ese partido decisivo en el que hay múltiples combinaciones. Si Francia gana a Togo y en el otro partido entre Corea y Suiza uno de los dos gana, se habrá clasificado. Pero si empatan, los galos tendrán problemas, tendrán que ganar o ganar y dependiendo de a qué empaten los otros dos tendrá que hacerlo por dos o por más goles de diferencia (por uno no le vale) Además, el viernes, cuando se dilucide el grupo, será el 34 cumpleaños de Zizou, y podría ser que ya no veamos más al francés sobre un terreno de juego. Al final del partido y ante una cámara de televisión, decía con triste semblante: En ningún momento pensé que este podría ser mi último partido. Siempre es triste empatar Mientras, en las calles francesas la afición se debate entre el temor y la ira. Temor porque cree que no se van a clasificar, porque ya no se confía en es- ro. Los galos viven entre el miedo y el enfado el pobre papel de los suyos, que juegan mal y lo están pasando fatal en un grupo nimio res: Desesperante y Francia vuelve a decepcionar al tiempo que dicen sorprenderse a sí mismos cuando de repente se encuentran escribiendo que Francia quizá pase ronda, cuando hace poco escribían que sin duda pasarían. Asimismo, señala que cada par- ta selección, que es la tercera más vieja que nunca haya jugado un Mundial (30 años y 289 días, sólo superada por la Alemania y Bélgica de 1998) E ira porque ha decepcionado a todos. De hecho, L Equipe no se cortó ayer en las críticas y tituló con grandes caracte- Suiza corta las alas de los Gavilanes Togo debió ser el mismo gavilán que tropezó en la misma roca, esta vez la suiza, con idénticos resultados: la crisma rota. En esta ocasión, los africanos tropezaron no sólo con la solidez suiza, siempre presente, sino también con la ineptitud del árbitro, que no quiso ver dos claros penaltis en área europea J. M. C. Los equipos africanos están cortados por el mismo patrón: rápidos, fuertes, verticales y... pardillos como ellos solos. Todos los partidos hacen lo mismo, un error en defensa, dos arriba, incomprensión arbitral y para casa, que es lo que le ha pasado a Togo, un equipo con buenas maneras pero ingenuo como él solo. Suiza, que es fea y sórdida jugando, apretó al rival contra su área en los primeros minutos hasta que encon- Suiza Togo 2 0 tró a su fusilero mayor, Frei, para que destrozará la red enemiga. Desde ese momento, Togo, que había estado tímida y escondida atrás, comenzó a imponer su rapidez y potencia mientras que el calor derretía a los helvéticos, cada vez más metidos en la cueva delante de su portero. Fue entonces cuando el árbitro acudió en su ayuda con la bandera blanca y el pito enmudecido, pues se tragó dos clarísimos penaltis a Adebayor, el mejor de los suyos. Suiza: Zuberbuehler; Degen, Mueller, Senderos, Magnin; Barnetta, Vogel, Cabanas (Streller, m. 77) Wicky; Gygax (Yakin, m. 46) y Frei (Lustrinelli, m. 87) Togo: Agassa; Tchangai, Forson, Nibombre, Touré Assimiou; Dossevi (Senaya, m. 69) Romao, Maman (Malm, m. 89) Agboh (Salifou, m. 25) Adebayor; y Mohamed Kader. Árbitro: C. Amarilla (Paraguay) Amarilla a Salifou. Adebayor, Romao, y Vogel. Goles: 1- 0, m. 16: Frei. 2- 0, m. 88: Barnetta. Luego, presión ingenua e infructuosa de Togo hasta que en una contra un disparo tremendo de Barnetta acercó a los suyos a octavos y destripó totalmente a los Gavilanes africanos.