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30 Nacional LUNES 19 6 2006 ABC Algunos inmigrantes se arrogan nacionalidades falsas, de países con conflictos bélicos para evitar la repatriación Si no son de un país determinado es difícil que conozcan a su presidente, los ríos o accidentes geográficos la bandera, o las formas de vida de las distintas zonas también son susceptibles de utilizarse como baza en el interrogatorio. De forma que, supuestamente, un africano que se ha identificado como liberiano, pero que no sabe que la bandera del país tiene una estrella de cinco puntas y franjas blancas y rojas, podría ser puesto en duda y sometido a una entrevista más detallada. Esto es, precisamente, lo que hacen los representantes consulares y oficiales africanos que se desplazan a los centros para corroborar que los inmigrantes corresponden a sus países, es el paso previo a una posible repatriación (en caso de que existan convenios) Un grupo de inmigrantes, el sábado en el acuartelamiento militar de Las Raíces en Tenerife EFE Comprobar la nacionalidad de los indocumentados que llegan a Canarias, la mayoría subsaharianos, no es fácil; la Policía española y los diplomáticos de sus países tratan de hacerlo examinando sus conocimientos de la zona, su idioma, o un simple gesto ¿Cuáles son las etnias de tu región? Alicia Navarro, cónsul de Guinea Conakry, dice que es un trabajo que se centra más en cuestiones étnicas, sociales y culturales. Ahora la pregunta ya no sería cuáles son son los principales ríos de Senegal (Saloum y Gambia) sino, ¿cuáles son las etnias de tu región? Los dialectos y variedades lingüísticas son muy útiles en esta fase. Necesitamos nativos que aprecien estos detalles, si no se haría muy difícil la identificación dice Navarro. No es para menos. En África se hablan más de mil lenguas. Además del árabe, las más habladas son el swahili y el hausa. Muchos africanos, sobre todo subsaharianos, manejan la lengua nativa y la de los colonizadores. Navarro coincide con la Policía en que hay veces que los inmigrantes no dicen la verdad, pero discrepa en un punto. Además de estar adiestrados por las mafias, muchos viajan durante meses a través de África antes de llegar a la costa y lanzarse en cayucos En este trayecto, conocen datos de las localidades que atraviesan, donde suelen trabajar algún tiempo Reconstruyendo identidades TEXTO: ERENA CALVO FOTOGRAFÍA: EFE LAS PALMAS. ¿Cuál es la capital de Senegal? ¿podrías describirme su bandera? o... ¿las ciudades cercanas a tu localidad? Estas son algunas de las preguntas a las que se enfrentan los sin papeles cuando alcanzan su destino. La misión de los investigadores es determinar su nacionalidad, objetivo que no es siempre sencillo, según explica Agustín Brito, responsable de la Confederación Española de la Policía (CEP) en Canarias. En muchas ocasiones temen decir la verdad, por si son devueltos a su país En otras, y siguiendo las recomendaciones de las mafias que les ayudan a llegar a Europa se arrogan nacionalidades falsas, de países con conflictos bélicos Si no son descubiertos, en virtud de la legislación internacional no serán repatriados Aunque no existe un patrón fijo, agentes de la Policía, intérpretes nativos, y diplomáticos africanos trabajan diariamente con los indocumentados para dar con sus nacionalidades y poder decidir los siguientes pasos para estas personas La primera palabra la tiene la Policía. Después de que consigan llegar a tierra firme, y de ser atendidos por organizaciones como Cruz Roja, son trasladados a las comisarías, donde comienza la identificación, al menos en situaciones normales dice Brito. Con la que tenemos encima ahora, muchas veces son los agentes los que tienen que desplazarse a los centros Independientemente del lugar, es la Policía Científica la que comienza el proceso. Prepara un expediente con la reseña dactilar y los datos de cada persona Las huellas de africanos no sirven para identificarlos porque no tienen registro en el país de origen; pero nos ayudan si retornan a España en algún momento o si delinquen dentro de nuestras fronteras explica un representante del Sindicato Unificado de Policía (SUP) Otro escollo es la edad, los menores no se acogen a la misma legislación que los adultos y no pueden ser repatriados en los mismos términos. Para determinar si son menores se les practican unas pruebas óseas, de la muñe- ca, que permiten aproximarse, tras un estudio, a su edad Miembros de la Brigada de Extranjería toman el relevo a la Científica. Son policías expertos. La Brigada se divide por grupos especializados en continentes y cuentan también con intérpretes Su trabajo es comprobar que los inmigrantes ya identificados se correspondan con las nacionalidades a las que han dicho pertenecer. Ahora las preguntas son más específicas, y los nervios aumentan explica Brito. Si no son de un país determinado es muy difícil que conozcan al presidente, el nombre de los alcaldes de las poblaciones más importantes, o de ríos y accidentes geográficos La moneda, La historia de dos nigerianas: Bibiana y Jennifer Bibiana y Jennifer llegaron a Fuerteventura hace dos semanas. Son de Niger, y tuvieron que recorrer un largo camino para llegar a la costa. Partieron de Marruecos, y después de dos días llegaron a la isla, a 120 kilómetros. Son jóvenes y fuertes. Sólo tienen 22 y 25 años, pero una dura vida a las espaldas. Sus dos bebés, que no alcanzan los cuatro años, están con ellas. Ambas recuerdan los horrores de un país devastado por la pobreza, y pasan las horas en el centro de primera acogida Udjama, que en swahili significa familia completa Fueron trasladadas desde Fuerteventura por falta de espacio. Aunque en todos los casos han sido atendidas en instalaciones de la Cruz Roja, donde los niños pueden recibir un trato más personalizado. En Udjama, ubicado en un barrio grancanario, se respira un ambiente tranquilo y cordial. De régimen abierto, algunos inmigrantes charlan relajados en la puerta. Tienen cara de satisfacción. Bibiana se queja de que su pequeña no está bien. Tiene fiebre y hace muchos días que no prueba bocado, ha perdido el apetito, dice su madre mirándola con cariño. A pesar de todo, saben que han tenido suerte. Nos gusta estar aquí dicen mientras el pequeño de Jennifer, Ibrahim, juega con la pequeña Choise. Confían en encontrarse con sus maridos en Canarias dentro de dos meses. Una ha decidido que se quedará aquí la otra prefiere marcharse a la Península, donde vive su hermano. Esperan ansiosas el reencuentro.