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12 Nacional REFERÉNDUM DEL ESTATUTO CATALÁN LUNES 19 6 2006 ABC 18- J REACCIÓN EN EL GOBIERNO Zapatero obvia la baja participación y subraya que tres de cada cuatro votantes dijeron sí El presidente del Gobierno responde a Rajoy que no puede seguir siempre un tiempo atrás que, tras la votación de ayer, el nuevo Estatuto reúne todas las condiciones de legalidad constitucional y de legitimidad política G. LÓPEZ ALBA MADRID. Alivio más que satisfacción es lo que se percibía anoche en el Gobierno y en el PSOE ante un resultado con tantos perfiles que permite a todas las fuerzas políticas interpretarlo en clave favorable. Los socialistas, relegando a un segundo plano el dato negativo de la racana participación, se atuvieron al criterio de que en un referéndum lo que cuenta es la respuesta a lo que se pregunta y el sí al Estatuto de Cataluña ha sido abrumador planteamiento que, si no refuerza la posición de José Luis Rodríguez Zapatero, le permite al menos salvar los trastos en una de sus apuestas políticas más arriesgadas y, al mismo tiempo, uno de los ejes radiales de su proyecto político. A esta pauta se atuvieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuya comparecencia en Moncloa fue confirmada poco después del cierre de los colegios electorales, y el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, que hizo la primera valoración minutos antes de las nueve de la noche. Zapatero y Blanco, que estuvieron en permanente contacto durante la jornada, coincidieron en poner el acento en el dato de que tres de cada cuatro ciudadanos que acudieron a las urnas han votado a favor por lo que el respaldo al nuevo Estatuto ha sido amplísimamente mayoritario Frente a la interpretación del PP y el llamamiento a la rectificación hecho por Mariano Rajoy, el presidente del Gobierno, que esperó para hablar a que lo hubieran hecho el líder de la oposición y el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, se presentó como fortalecido en sus posiciones al hacer hincapié en que a veces uno defiende el sí, y representa el 74 por ciento, y unos defienden el no, y representa el 20 por ciento Lo que corresponde en democracia es felicitar a los del sí y decir: aceptamos el resultado, como buenos demócratas, que todos lo somos. Yo no voy a decir nada a los que han defendido el no, con el resultado que han cosechado. Lo que les digo es que este Estatuto también es de ellos, de todos los ciudadanos, de todas las ideas Pero Zapatero aún dijo más, y fue pab El PSOE sostiene ra responder a Rajoy que es a él, como promotor del no a quien corresponde rectificar: Algunas posiciones son del pasado. Hoy se termina este proceso. Los catalanes han hablado claro. No pueden, como tienen cierta tendencia algunos líderes políticos, seguir, estar siempre un tiempo atrás. Las cosas se han consolidado y lo que queda es aceptar el resultado Un perdedor: el PP ERC, ausente Blanco fue aún más rotundo en el intento de presentar el resultado del referéndum como un fracaso para el PP, obviando que también ERC- -a la que ni siquiera mencionó, al igual que Zapatero- -también lo defendía. El resultado político es claro: el sí ha ganado por goleada y ha habido un rotundo fracaso del voto negativo. Sólo hay un perdedor: los dirigentes del PP y su estrategia de crispación y división dijo el portavoz del PSOE. En cuanto a la elevada abstención, los socialistas buscaron refugio en los datos de la última consulta popular, la referida a la Constitución europea, en la que la participación alcanzó sólo el Zapatero fue el último en comparecer de todos los líderes políticos 40,6 por ciento. A este argumento, Zapatero añadió el de que la registrada ayer está en la media de los refrendos autonómicos, que ha estado prácticamente en el 50 por ciento El secretario de Organización del PSOE destacó también que- -a expensas de lo que pueda decir el Tribunal Constitucional- -el nuevo Estatuto de IGNACIO GIL Cataluña ha superado ya todos los trámites, para proclamar que reúne todas las condiciones de legalidad constitucional y de legitimidad política para entrar en vigor Zapatero, a su vez, aprovechó para defender que el proceso de reformas estatutarias permitirá integrar mejor el proyecto común de España DE ESPALDAS AL ZAPATERISMO CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN E l dato significativo del referéndum catalán de ayer era el porcentaje de la abstención. Aunque, a punto de finalizar este comentario, me llama la atención la sorprendente mengua de ésta mientras la participación trepa hasta casi el 50 por ciento siguiendo invariable el reparto de síes y noes; un caso chocante que sin duda dará que hablar. Esta vez era una abstención activa, valga el oxímoron, y ha superado el 50 por ciento. La mayoría de los votantes ha dado la espalda a su clase política y al asfixiante establishment empeñado en monopolizar la totalidad de Cataluña. El famoso 90 por ciento de apoyo al texto nacionalista aprobado por el Parlament y luego podado- -respetando lo esencial- -en el Congreso de los Diputados, ha mermado finalmente a un 74 por ciento de ese casi 50 por 100 que ha votado. El Estatut llamado a inaugurar una nueva épo- ca histórica para la España Plural con diecisiete variantes de nación no ha conseguido apoyo suficiente. Y eso a pesar de la campaña de martilleo propagandístico casi unánime a favor de la participación, y tras la campaña más sucia y violenta de los últimos años en Cataluña, trufada de agresiones contra el PP y Ciutadans. El significado de este resultado es triple: primero, la sociedad catalana ha mostrado su lejanía del stablishment que se arroga el privilegio de hablar en su nombre y de acallar a la disidencia, incluso a golpes. Segundo, el zapaterismo, el diseño de una España confederal que garantice la hegemonía de la suma de PSOE y nacionalismos, ha sido desautorizado por la abstención. Y tercero, el cambio del marco constitucional mediante argucias como la reforma del Estatut ha perdido cualquier legitimidad marginal que pudiera invocarse. Si ya era insostenible que el cincuenta por ciento de los votos positivos de una comunidad autónoma va- lidara un proceso confederal, la pobreza del resultado elimina esa presunción. Y abre la puerta a la reversibilidad de la reforma: otro Estatuto, no nacionalista, es posible. Respecto al voto contrario, PP y ERC han recibido un mensaje meridiano: su capacidad de movilización es poca cuando están en juego grandes decisiones. El independentismo sale desinflado, y la mayoría de los votantes del PP, pese a la meritoria resistencia del partido en Cataluña, han preferido la abstención, quizás por las chirriantes incoherencias entre el discurso nacional y el autonómico. Si alguien puede apuntarse un éxito son los grupos emergentes como Ciutadans de Catalunya y las plataformas cívicas. Algo importante puede estar gestándose en esta contestación ciudadana a la devaluación sistemática de la política democrática, representada por el Pacto del Tinell y, en paralelo, el proceso de Paz con ETA en que anda enredado el Gobierno. La abstención activa catalana también tendrá lecturas vascas, y quizás no las que esperaba la mayoría gubernamental.