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52 Cultura DOMINGO 18 6 2006 ABC Un descubrimiento español Primer avistamiento de Australia Hacia Manila Nauru (U. S. Mar de Banda Papúa Nueva Guinea Islas Salomón Port Moresby Tuvalu Lugar de la Tagula separación Mar del Coral Islas del Vanuatu Mar de Coral Nueva Caledonia (N. Z. Manila Tokelau Quirós regresa a Acapulco con una nave Torres sigue con el plan previsto en dirección a Acapulco Hawaii (AUSTL. Darwin Descubre el Estrecho de Torres SAMOA 3 Apia Manila 4 Mata- Utu Pago Pago Fiji American Samoa (U. S. A Niue (N. Z. Vanuatu U Nuku alofa 2 Lima 1 La expedición sale con tres naves el 21- 12- 1605 TONGA Océano Pacífico Sur Norfolk Lord Howe Derrota de Luis Váez de Torres Derrota de Fernández de Quirós ZONA AMPLIADA Una fuerte tormenta separa en dos grupos a la expedición (8- 6- 1606) Sydney INFO GRAFÍ A: JAVIER AGUILERA CARLO ERA UIL S AG Quirós fondeó el 3 de mayo de 1606 en una isla que primero bautizó como Cardona, en memoria del duque de Sessa, embajador en Roma, nombre que días más tarde cambió por el de Australia del Espíritu Santo, en honor de la casa de Austria y aludiendo a la mítica Terra Australis Incognita (Aristóteles, Tolomeo) Un temporal separó la expedición. Quirós tuvo que regresar a Acapulco (México) y Váez de Torres siguió rumbo hacia Manila, avistando por primera vez el Cabo de York (Australia) frente a Nueva Zelanda, e inaugurando una ruta por el estrecho de Torres, así bautizado en su honor. Diversos actos rememoran hasta octubre las hazañas de la expedición Torres- Quirós. Quirós iba al mando de la capitana San Pedro y San Pablo de 150 toneladas, y Váez de Torres de la almiranta San Pedro de 120 toneladas, y un patache de 25 toneladas, Los tres Reyes Australia celebra el IV Centenario de su bautizo y primer avistamiento TEXTO: TULIO DEMICHELI MADRID. Francisco Mellén Blanco, historiador, presidente de la Asociación Española de Estudios del Pacífico, acaba de regresar de Australia donde han comenzado los actos de conmemoración del nombramiento del continente (Australia del Espíritu Santo, hoy isla del Espíritu Santo o Santo) y del primer avistamiento propiamente dicho de lo que hoy llamamos Australia, actos- -explica Mellén a ABC- -que están siendo organizados por la asociación Naming Australia en la que participan la Embajada, cuyo titular, Antonio Cosano, ha puesto mucha carne en el asador; las diversas comunidades empresariales y culturales vinculadas a España y el Gobierno de Canberra, y cuyo programa se prolongará hasta el próximo otoño Para empezar, el presidente de Vanuatu (antes Nuevas Hébridas) inauguró el 14 de marzo un busto de Quirós. Mallén, que es gran especialista en la historia de la Isla de Pascua, recuerda con ironía que durante un congreso celebrado en Australia los participantes anglosajones o desconocían o no tenían clara cuál había sido la actividad descubridora española; les enseñé un mapa y señalándoles el Cabo de York, en la península de Queensland, les pregunté por el nombre del brazo de mar que la separaba de Nueva Zelanda. Uno respondió: That s Torres Strait Ya. El estrecho de Torres, ¿gran navegante inglés, supongo? les contesté. Pues bien, ahora se cumplen cuatrocientos años de la exploración de los navegantes Fernández de Quirós, quien bautizó un enclave de las islas Hébridas como Australia del Espíritu Santo y de Váez de Torres, primer avistador de Australia y que abrió una nueva ruta hacia Manila por el estrecho que lleva, precisamente, su muy británico nombre Cuenta Mallén que el viaje realizado por Pedro Fernán- S T R IA AL No cabe duda, los navegantes españoles fueron los primeros europeos que vieron las costas del Cabo de York No tenían clara cuál había sido la actividad descubridora de los españoles moria del duque de Sessa (Antonio Fernández de Córdoba y Cardona, embajador en Roma) nombre que días más tarde cambió por el de Australia del Espíritu Santo, en honor de la casa de Austria y aludiendo a la mítica Terra Australis Incognita (inmensa isla desconocida de la que hablaban Aristóteles y Tolomeo) Espíritu Santo o Santo, como también se la llama, es la isla mayor del archipiélago de las Vanuatu antes conocido como de las Hébridas El 8 de junio la expedición se echó nuevamente a la vela pero un temporal separó a la nao de Quirós y ya no volvió a encontrase con las otras dos embarcaciones, por lo que Quirós se vio obligado a volver hacia la Nueva España donde arribó al puerto de Acapulco. La San Pedro y Los tres Reyes por su parte, lograron regresar a la bahía de Espíritu Santo, aguardaron el regreso de la capitana, y por fin, tras dos semanas de espera, Váez de Torres y sus hombres decidieron seguir las instrucciones dadas por el virrey del Perú, navegar al Norte hasta los 20 grados australes, comprobar la existencia de nuevas tierras y luego marear al Norte hacia Manila Durante esa agitada singladura, el navegante bautizó numerosas islas, entre ellas, San Buenaventura (hoy Tabula) Dumoulin, San Facundo (Doini) Santa Clara (Mugula o Bona Bona) Embajadoras (Imuta) por citar unas pocas. A nueva Guinea la llamó Magna Margarita. En fin, dos años después de su partida de Lima, el 1 de mayo de 1607 puso rumbo a Filipinas arribando a Manila el 22 de mayo. No caben dudas, los navegantes españoles- -concluye Mellén- -fueron los primeros europeos que vieron las costas del Cabo de York, y bien bautizado está el estrecho que separa Australia de Nueva Zelanda y que lleva el nombre de Luis Váez de Torres dez de Quirós en 1605 estuvo basado en el hallazgo del archipiélago de las Salomón por Álvaro de Mendaña en 1595, viaje en el que era piloto mayor. Con la ayuda del Papa Clemente VIII, el navegante portugués obtuvo el favor de Felipe III, que le otorgó las pertinentes cédulas reales, gracias a las cuales el virrey del Perú, Gaspar de Zúñiga, conde de Monterrey, le proporcionó tres embarcaciones, dos de ellas naos: la San Pedro y San Pablo capitana, de 150 tonela- das, y la almiranta, San Pedro de 120 toneladas; y un patache de 25 toneladas, de nombre Los tres Reyes Quirós iba al mando de la capitana y Váez de Torres al de la almiranta Partió la expedición a las Islas del Poniente el 21 de diciembre de 1605. Atravesó el archipiélago de las Tuamotu y el de las Karibati, descubriendo varias islas, prosigue Mellén, y el 3 de mayo fondeó en una bahía de una isla que Quirós primero bautizó como Cardona, en me- TEATRO Orquesta de señoritas Autor: Jean Anouilh. Director: Alberto Magallares. Escenografía: Juan León. Vestuario: Puri Domínguez. Iluminación: Antonio Allés. Intérpretes: Paco Galindo, Manuel Medina, Pepe Sanz, Alberto Magallares, Andrés Arenas, Marcos Pobes y Joaquín Mulén. Lugar: Teatro Muñoz Seca. Madrid. AMORES DESAFINADOS JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN a partitura de esta comedia recoge las notas de una triste balada de amores desafinados, de soledades y falta de comunicación que acentúa sus perfiles grotescos- -la caricatura es un mecanismo que subraya al tiempo que amortigua- -al ser hombres quienes encarnan a las señoritas de esta orquestina de cuarta en la Francia de 1945. Jean Anouilh (1910- 1987) uno de los grandes nombres del teatro europeo del pasado siglo, estrenó en 1962 este retablo L de risas desoladoras, de indagación en los recovecos de la condición humana que aúna lo ligero y lo profundo, un fruto de carne agridulce y corazón amargo. Seis mujeres instrumentistas y un pianista sobre el escenario, una de ellas dirige el conjunto con autoridad y modales de sargento chusquero y coquetea descaradamente con el músico, que, casado y sin visos de separación en el horizonte, mantiene a su vez una relación culpable con otra de las señoritas. Un tejido de relaciones de poder, tensiones, confidencias en voz baja, celos, pequeñas miserias y traiciones cotidianas, que desemboca en tragedia casi en sordina, pero no atemperada por el humor con que se aborda. Hay una cierta tradición de que esta obra sea interpretada por actores; el elenco del Muñoz Seca es excelente y transita por el delicado filo que separa lo cómico de lo patético bien conjuntado por Alberto Magallares, a la vez intérprete de Susana Delicia, la atormentada amante del pianista. Un montaje realizado con buen gusto y que el público sigue entre la risa y la congoja.