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18 6 06 SIETE DE SIETE (Viene de la página anterior) Clara Montes, con las capacidades y el talento de enfrentarse a un escenario sin concesiones y con exigencia. No tardarán, se lo vaticino sin ser vidente, en reconocer a la cantante Clara Montes como la nueva Gran Dama de la Canción, cosa que ya apuntó más de una vez sobre ella en actuaciones conjuntas la maravillosa María Dolores Pradera, o Carlos Cano. En México es el nuevo icono de la intelectualidad y de los poetas. No se la pierdan. HISTORIAS DE MIEDO recisamente esta semana pasó la escritora y periodista Lydia Cacho por Madrid, para recoger un premio en reconocimiento de su labor en México, y para presentar el libro con su maravilloso trabajo Demonios en el paraíso que tantos problemas le ha causado por la denuncia de la corrupción en el caso de las mujeres de Ciudad Juárez. En él escribe: Los delincuentes aprovechan esta inseguridad y desconfianza como elemento de inhibición de las víctimas, en pocas palabras, como alimento de la impunidad Detenida en extrañísimas circunstancias y prácticamente sin ninguna garantía legal, fue acusada por presuntas injurias y calumnias por los gerifaltes a los que denunció con pruebas, en sus libros, de estar implicados en estas desapariciones. La premura en la condena y lo deficiente del proceso judicial es muy sospechoso de podredumbre. Unas grabaciones, depositadas anónimamente en un diario mexicano, contenían conversaciones telefónicas del empresario poblano Kamel Nacif, quien mandó detener a la periodista Lydia Cacho porque lo menciona en su libro, sobre prácticas de pederastia, y en estas cintas- -que fueron rechazadas sin más- -se demostraba su implicación, y en las que él dice abiertamente que la va a encerrar con las locas y las tortilleras Lo hizo. La presión internacional ha conseguido frenar los atropellos contra la escritora, de momento. De ser cobarde, Lydia pediría asilo político y no volvería a México, pero no está dispuesta a abandonar la casa de acogida a mujeres que ha abierto en Ciudad Juárez, ni dejar la verdad y a las mujeres desamparadas. No nos confiemos; combatir el horror es competencia de todos, pero de los intelectuales y los artistas, más. No nos durmamos en la autocomplacencia, y tomemos ejemplo. Mañana pueden venir a por nosotros y será tarde... Josefina Bonaparte le roba plano a María Antonieta, y Marilyn, eterna P racias a Carmen Martínez Bordiú hemos dado descanso por unos días a María Antonieta (y eso que todavía no se ha estrenado la peli de G Vuelven Josefina y Marilyn Pasarela ROSA BELMONTE Sofía- Soy- Megacool- Coppola) para rescatar a Josefina Bonaparte. Carmencita debe de ser de la misma opinión de Rocío Jurado, que cuando se casó con Ortega Cano lo hizo de blanco para que José tuviera a su lado a una novia y no a una señora con traje de chaqueta. Carmen, además, ha tirado del corte imperio con la ayuda de Christian Lacroix, ese diseñador sencillo. Su José va a encontrarse con Josefina en la boda. Si quien fuera duquesa de Cádiz subastó sus trajes de alta costura por falta de armarios, la francesa nunca tuvo esos problemas. La mujer de Napoleón era una fashion victim de la época. Según un inventario de 1809, la tía tenía 676 vestidos, otros 49 para ceremonias oficiales, 252 sombreros o tocados, 60 chales de cachemir, 785 pares de zapatos y zapatillas, 413 pares de medias (entonces no había carreras) y 498 camisas bordadas y adornadas con encajes. Apuesto a que, como cualquier hija de vecino, diría aquello de no tengo nada para ponerme sensación tan absurda como real incluso ante la visión de un pecaminoso vestidor. Aunque hay casos peores. Cuando la zarina Isabel I Petrovna (1709- 1762) murió se descubrieron en su guardarropa 15.000 vestidos (me río yo del que tuviera que contarlos) No es de extrañar que la rusa se cambiara hasta tres veces en una misma noche para amortizar los trapitos. De momento no disponemos de datos fiables sobre La mujer de Napoleón era una fashion victim de la época. Según un inventario de 1809, la tía tenía 676 vestidos, otros 49 para ceremonias, 252 sombreros...