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18 6 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Seseña Una ciudad fantasma en el secarral Un controvertido constructor, Francisco Hernando, alias El Pocero levanta a un ritmo vertiginoso en esta pequeña localidad al norte de Toledo una mole de 13.508 viviendas en medio de la nada TEXTO: CARLOS HIDALGO FOTOS: HUERTAS FRAILE n Seseña, a 36 kilómetros de Madrid, en medio de la nada, sobre un terruño seco y devorado por la solana, se yergue una selva de grúas desafiando al sol y un cementerio de neumáticos que alfombra la silueta fantasmal. Son las 13.508 viviendas que está levantado la promotora ONDE 2000 en el Plan de Actuación Urbanística (PAU) El Quiñón, apartado cuatro kilómetros del casco urbano y sus 11.000 habitantes. Alejado del latido humano. Allí, en unos terrenos que antaño habían sido calificados como rústicos, es donde el constructor Francisco Hernando Contreras, El Pocero está construyendo y firmando un sorprendente skyline en pleno erial toledano. El crecimiento descontrolado de la localidad comenzará en menos de un año, cuando se entregue la primera fase de estos pisos. El faraónico complejo residencial es una ciudad dentro de otra; o, mejor dicho, a espaldas de otra. Y, lo que es peor, atada a la interrogante de si habrá agua para los nuevos 50.000 vecinos. De hecho, el pa- E sado año, la Comunidad de Madrid denunció el robo de agua de Aranjuez para, presuntamente, llenar el lago artificial del complejo de viviendas. Por no hablar de las dotaciones para una nueva ciudad de más de 60.000 vecinos, la misma población que Toledo capital, en la que no hay suficientes equipamientos educativos, médicos ni infraestructuras y comunicaciones. Desde el propio partido del Gobierno municipal comentan que hay 500.000 euros para hacer un centro educativo Ni un ladrillo puesto. Es, probablemente, el mayor boom urbanístico de la historia reciente de Castilla- La Mancha. Sus defensores hablan de desarrollo y modernización de la comarca de La Sagra. Lo que está claro es que la figura de El Pocero en las últimas semanas, está viéndose puesta en entredicho por las sospechas que se ciernen sobre este macrocomplejo residencial, cuyas primeras 5.000 viviendas ya están en marcha. Se prevé que la vertiginosa construcción de pisos continúe hasta dentro de nueve años, cuando Seseña se habrá convertido en la tercera ciudad de la provincia. El complejo, por dentro Nos acercamos a El Quiñón para informarnos sobre la adquisición de un piso. Para llegar a la zona por el extremo oeste hay que tomar un tortuoso camino desde el tanatorio municipal. La carretera asfaltada apenas ocupa cuatro metros de ancho, a pesar de tener dos sentidos. Hay baches, agudos cambios de rasante y un puente que dificultan la visibilidad en ese tramo tan estrecho. Cuando encuentras un vehículo en sentido contrario, sólo queda que uno de los dos salga de la calzada, invada el arcén, que es una alfombra de guijarros y arena, y se encomiende a El cementerio de neumáticos está a un tiro de piedra del complejo la buena suerte. Ya a las puertas de la enorme parcela, circundada por una doble reja de seguridad de ocho kilómetros de perímetro, un control de seguridad es la antesala a la caseta de información. Justo antes de entrar en ella, descansan dos autocares de 35 plazas cada uno. Dentro de la oficina, bastante amplia, varias chicas atienden al visitante. El diálogo está cargado de rutina. Un piso de dos habitaciones, 80 metros útiles, de la segunda fase- -que se entregará dentro de dos años- sale por 229.115 euros. La señorita pide un nombre y un teléfono de contacto. Ante todo, control. Nos resulta imposible visitar el complejo residencial ese mismo día. Hay que hacerlo los fines de semana y con cita previa. Días después, en el autobús de ONDE 2000, además del chófer y la chica de la promotora, viajan parejas muy jóvenes, que aún no han cumplido los 30, con la ilusión más patente conforme descubren los rincones del enorme recinto, como si de un safari se trata-