Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 6 06 EN PORTADA Crueldad animal Fiestas bárbaras (Viene de la página anterior) Junta de Castilla y León, pese a las protestas de las sociedades protectoras de animales, mira hacia otro lado y se lava las manos en sangre, con el argumento de que se trata de una tradición y un espectáculo turístico Y esa chusma a la que se refería el escritor, le contestó que eran lanceros de Tordesillas, y a mucha honra y que el de Cartagena no tenía ni remota idea de lo que se traía entre manos, un duelo atávico y mágico, un combate de la bravura contra la inteligencia, un ritual de valor que se celebra desde tiempo inmemorial Exactamente desde la Edad Media- -cuando también era tradición el derecho de pernada que ejercía el notable para desvirgar a la recién casada, pero eso gracias a Dios no se ha conservado- y que consiste en que varias decenas de jinetes y otros valientes a pie conduzcan al cornúpeta, a fuerza de lanzazos, hasta el prado de Zapardiel, donde es traspasado con los hierros hasta que deja de respirar. Luego, le cortaban los testículos- -fin de fiesta que a fuerza de protestas se ha logrado suprimir- -al objeto de que quien le había propinado la lanzada definitiva los exhibiera del pico de su alabarda en señal victoriosa- -ahora lo que insertan es sólo el rabo- Y esta costumbre milenaria que a Pérez- Reverte le produce indignación, a Lafora le causa horror. Tres formas de ver un mismo asunto. El toro de Coria huye con el cuerpo convertido en un acerico que hace veinte años lo normal era mirar para otro lado cuando una mujer era maltratada por considerarlo como algo íntimo en lo que no había que inmiscuirse, lo que hoy sería impensable, espero que, aunque sea por moda o tendencia, se acabe viendo mal la crueldad con los animales. Mientras, este verano, miles de ellos serán torturados en nombre de la fiesta EFE Te voy a cortar el cuello Pero a Lafora también le pueden la pena y la impotencia de jugarse su bienestar y el de su familia por algo que a nadie le importa Y si alguien le intimida con que le va a cortar el cuello este hombre tranquilo desconcierta al adversario con un pero primero dime cuál es tu argumento A estas alturas ha llegado a la conclusión de que se revuelven contra él porque les toco en el fondo de su corazón. Porque cuando critico algún festejo en que se decapitan gallos, revientan cerdos, se hace de un toro un acerico o una bola de fuego, mortifican cabras con cohetes en el ano o desmiembran patos, sienten que les quiero quitar parte de su esencia. Lo que no deja de ser atroz, como si un africano sintiera que atento contra él por impedirle que mutile el clítoris a su hija, una tradición ancestral y, sin duda, parte de su cultura. El drama está precisamente en que esa demostración de tradición es el amparo legal de estos festejos en España Luego, Lafora confiesa haber superado esa fase de horror, cuando tras sus indagaciones para su libro llegaba a casa llorando como un niño. Porque los chillidos de esos animales no se te van de la cabeza... Es un mundo terrorífico. Pero no pierdo la esperanza. Igual Catálogo para sádicos El catálogo de diversiones según relato de Alfonso Chillerón, presidente de la Asociación Nacional para la Protección y Bienestar de los Animales (ANPBA) abarca desde becerradas en que se clava espadas al ganado y se le empuja luego contra el suelo para rematar la faena, a jinetes montados en burro que tratan de descabezar aves, incluso con mordiscos en el cuello; espectáculos del degüello del cerdo, sin previo aturdimiento del animal como manda la ley, arrastrado a la mesa del sacrificio de un gancho insertado en la papada; la pava arrojada desde el campanario sobre la multitud, piñatas con puercos y gallos, hasta toros a los que se arroja al mar, se les da candela e incluso se les prenden fuegos artificiales en la cornamenta, o se les ensoga y arrastra por las Retorno a la Edad Media El alcalde de Tordesillas y la comisión de festejos de 1966 se comprometieron por carta ante el gobernador civil de Valladolid a humanizar la tradicional y centenaria costumbre de matar a lanzazos a un toro, reduciendo el espectáculo a simple encierro -como proponen los animalistas- sin agresiones de golpes o heridas No lo cumplieron, y la que fuera cárcel y tumba de Juana la Loca, cada septiembre, retorna a la Edad Media Cataluña celebra al año 170 espectáculos de toros ensogados y embolados, defendidos a capa y espada por alcaldes de Esquerra Republicana, que tanto combate las corridas calles. Maltratos que provocan las 800 denuncias al año de ANPBA sobre hechos constatados y probados por la Guardia Civil y que han sido el único freno a muchas de estas prácticas. El toro, paradójicamente símbolo patrio de nobleza y bravura, ha resultado ser el campeón de los martirizados. Otra de las contradicciones de esta España negra del siglo XXI que apunta Chillerón se da en Cataluña, con fama de ser la comunidad más moderna y vanguardista, que mantiene unos 170 espectáculos, desde primavera hasta septiembre, de bous embolats (toros de fuego) y bous capllaçats (toros ensogados) por cuyo consentimiento hemos demandando a la Generalitat ante el juzgado número 2 de lo contencioso de Barcelona, que ha admitido la denuncia a trámite. Curioso también porque Cataluña tuvo la primera ley de protección animal de España (1998) que reconoció después la sensibilidad psíquica de los animales (2003) Y sorprendente también que en las tierras del Ebro, donde se dan este tipo de festejos, concretamente en el pueblo de L Aldea, la prohibición por no tener tradición haya provocado la cólera del alcalde, de Esquerra Republicana, el mismo partido que tanto combate las corridas O la contradicción de que la Junta de Extremadura, gobernada por el mismo PSOE que con tanto ahínco defiende los derechos de los simios, consienta la celebración del famoso Toro de Coria (o del acerico se pueden imaginar por qué) cuyas fiestas de San