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32 Internacional DOMINGO 18 6 2006 ABC Mientras la Unión Africana se ve incapaz de garantizar la seguridad en el torturado oeste de Sudán, la ONU trata de convencer al Gobierno de Jartum para que autorice el despliegue de cascos azules con permiso para usar la fuerza ¿Quién protege a los civiles de Darfur? TEXTO: ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL FOTO: JFMD EL GENEINA (SUDÁN) Al principio, Tijani Abbas recuerda al boxeador José Legrá, aunque no forma parte de su educación sentimental. Pero esa impresión enseguida se borra. No sonríe. ¿De cuántos hombres dispone? -Siete. Bueno, contando con Um Shalaya campo de refugiados chadianos en Darfur Occidental trece. ¿Y cuántos vehículos? -Dos, aunque uno está en el taller. Nos los ha cedido el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. ¿De cuánto dinero dispone para ayudar a los refugiados? -Del que me da la ONU. ¿Y cuánto aporta su gobierno? -Nada. ¿Quién paga su salario? -La ONU. Cuando se pone las gafas negras a la puerta de su despacho en la polvorienta Geneina, capital de Darfur Occidental, junto a una milagrosa buganvilla en flor, el jefe del COR (Comité de ayuda a los refugiados) parece un aprendiz de dictador. Sudán es un país generoso. Recibimos a los refugiados con los brazos abiertos La proclama con que Abbas se presenta no deja de resultar chocante, teniendo en cuenta que ONU acusa al régimen que no le paga de ser responsable de la mayoría de las decenas de miles de muertes y de los miles de desplazados que han situado a Darfur en la enciclopedia de la infamia. Soldados nigerianos de la Unión Africana desplegados en la ciudad sudanesa de El Geneina, Darfur Occidental en sintonía política con Jartum) Junto a la puerta, el flamante Nissan 4 x 4 cedido por el ACNUR, con aire acondicionado y un extraordinario tapizado de sultán acorde con los más decantados gustos locales. El salpicadero es un poema bordado con faldoncillos. Abbas- -que no es árabe, sino miembro de una de las tribus sedentarias de Darfur que, como los fur, han nutrido desde el Ejército gubernamental al funcionariado local- -mide sus palabras porque sabe que de lo contrario su puesto peligra, sobre todo ahora que Jartum intenta por todos los medios mejorar su imagen exterior y evitar una misión de la ONU que se superponga- -con un mandato que le permita hacer uso de la fuerza para desarmar a las milicias y proteger a la población- a las inoperantes tropas de la Unión Africana. La misión africana ha sufrido bajas sin que su mandato les permita defenderse con eficacia: deben observar el terror pero no pueden tomar medidas para impedirlo. Basta ver a los desabridos, mal armados y peor equipados (algunos cascos parecen de juguete) miembros del contingente africano, aterrados en sus todoterrenos, temerosos de tener que vérselas con los yanyauid, que en cuanto terminan sus razias se mimetizan entre la población árabe afín. Son apenas 7.000 hombres. Los nigerianos, inspiran más pavor que confianza. Aunque la ONU presiona al Gobierno de Jartum para que autorice el des- Sudán EGIPTO Río Nilo Tres provincias En todo Darfur (dividido a finales del siglo XX en tres provincias para borrar cualquier rasgo del antiguo sultanato independiente con raíces en el siglo XVIII liquidado por los británicos) hay 1,9 millones de desplazados por la acción combinada del Gobierno de Abbas y de las milicias árabes, los famosos yanyauid temibles asesinos a caballo, y 15.000 refugiados, en su inmensa mayoría procedentes del vecino Chad, que comparte una extensa y porosa frontera con Darfur, en el occidente sudanés. Save the Children USA, una de las muchas organizaciones no gubernamentales occidentales que tratan de paliar los estragos de la limpieza étnica tiene entre Darfur Occidental y otras dos provincias a 17 expatriados y 1.200 trabajadores sudaneses. Todo un contraste con los 13 de Abbas. El comisionado recibe en su sala de juntas, ornada con absurdos telones colgantes de gusto almodovariano, donde duerme un ordenador que no muestra rastros de haber sido usado en meses, bien envuelto en plástico para evitar la intromisión de la insidiosa arena que a fin de cuentas son todas las calles de El Geneina (187.000 habitantes, multiplicados por los siete campos de desplazados a los que el COR de Abbas no presta la menor atención. De eso se ocupa el HAC (Comisión de Asuntos Humanitarios) más S El Geneina CHAD U D A N ERITREA ciable sed de petróleo de la superpotencia asiática. Además, Al Bashir también ha sabido cortejar al espionaje de EE UU y su campaña contraterrorista, lo que le ha ayudado a bloquear una acción decisiva para acabar con las matanzas en Darfur. Jartum Confusión A punto de abandonar El Geneina, el jefe de la misión humanitaria de la ONU se resiste a emplear el término yanyauid Hay tantas capas como actores, no está claro quién en árabe y quién no, quien víctima y quién verdugo El intrincado panorama y la falta de imágenes ha impedido que surgiera una clara conciencia internacional que permita intervenir en Darfur -El Gobierno sudanés insta a los desplazados a volver a sus hogares de los que han sido desplazados por el Ejército y las milicias árabes y cuando lo hacen los matan. ¿Qué es lo que en realidad pretende su Gobierno? -Eso no es cierto, protesta Abbas. -Así lo confirman informes independientes Human Rights Watch, Amnistía Internacional ¿No sigue su gobierno apoyando a los yanyauid que siguen hostigando a los desplazados? -Sin comentarios. ¿Cómo se inició el conflicto? -A causa de las disputas entre campesinos sedentarios y ganaderos nómadas provocadas por la sequía y la carestía de agua y de pastos. Darfur ETIOPIA REPÚBLICA CENTROAFRICANA 200 km R. D. del CONGO UGANDA KENIA pliegue de una fuerza de 17.000 cascos azules al calor del capítulo VII de la Carta de la organización, que permite emplear la violencia, el régimen del general Omar al Bashir se siente respaldado en el Consejo de Seguridad, no en vano las reticencias chinas y rusas a la intromisión exterior se han visto reforzadas por los contratos firmados entre Jartum y Pekín para atender la insa- Jartum ha sabido cortejar al espionaje occidental y bloquear así una intervención en Darfur