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28 Internacional ESCÁNDALO EN LA CASA DE SABOYA DOMINGO 18 6 2006 ABC Miembro de la logia P 2 y amigo de mafiosos ROMA. Víctor Manuel de Saboya utiliza de modo sistemático y alarmante todos sus contactos institucionales y masónicos para penetrar en los órganos administrativos que presuntamente intentaba corromper. El auto de dos mil páginas firmado por el juez que ordenó el ingreso en prisión hace recordar que Víctor Manuel de Saboya figuraba inscrito como el carnet número 1621 en la logia masónica desviada P 2, dirigida por Licio Gelli, y epicentro de grandes escándalos en Italia hace una veintena de años. A diferencia de las logias regulares, la P 2 era una entidad clandestina que reunía a numerosos miembros de los servicios de seguridad del Estado, empresarios como Silvio Berlusconi, y personajes de variado tipo, fundamentalmente para tráfico de influencias. Tras ser descubierta a raíz de la quiebra del Banco Ambrosiano, la logia fue declarada ilegal y disuelta, mientras que su jefe, Licio Gelli, recibió una larga condena de cárcel que continúa cumpliendo en arresto domiciliario por motivos de edad y salud. El sumario del caso identifica entre las amistades peligrosas de Víctor Manuel de Saboya a personajes del entramado de la mafia siciliana, entre los que cita al empresario de Messina Rocco Migliardi, de 53 años, gestor de una sociedad de alquiler de máquinas de videojuegos de azar, como los alquilados al casino Campione d Italia. Según el auto judicial, Migliardi mantiene relaciones con peligrosos exponentes de la mafia siciliana, en particular la de Catania El Príncipe Víctor Manuel de Saboya y su hijo Manuel Filiberto muestran sus pasaportes italianos en diciembre de 2002 EPA Víctor Manuel de Saboya ingresa en prisión acusado de asociación delictiva para corromper funcionarios El polémico Heredero del Trono será interrogado en la cárcel a partir del martes b El juez instructor acusa al Prínci- pe de haber utilizado sus contactos para corromper al director general de los Monopolios del Estado, Giorgio Tino JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La milenaria Casa de Saboya, fundada en 1003 con Humberto I, puede concluir sus días sepultada por el enésimo escándalo del Príncipe Víctor Manuel, hijo del último Rey de Italia, quien fue arrestado y juzgado ya en 1978 en Francia por un homicidio involuntario, del que resultó absuelto. Aunque en Italia rige la presunción de inocencia, el juez Alberto Iannuzzi justificó ayer el nuevo arresto de Víctor Manuel de Saboya por los indicios gravísimos descubiertos en año y medio de investigación sobre una banda de delincuentes de alto nivel. El Príncipe está acusado de asociación delictiva para la corrupción de funcionarios públicos, falsedad en documentos y explotación de la prostitución, todo ello en torno a un casino situado en Campione d Italia, un pequeño enclave italiano en Suiza. Soy inocente, absolutamente inocente manifestó ayer Víctor Manuel a sus abogados durante un coloquio de media hora en la cárcel de Potenza, la pequeña capital meridional donde empezó una investigación por usura que llevó a descubrir un tráfico de licencias de videojuegos para casinos. Su hijo, Manuel Filiberto, manifestó desde París que yo iría a Potenza ahora mismo, pero no tengo el derecho de ver a mi padre ni de hablarle hasta que termine el primer interrogatorio el martes El joven Manuel Filiberto, esposo de la actriz francesa Clotilde Courau y personaje de la prensa del corazón, aseguró no tener ni la menor idea de las acusaciones del fiscal de Potenza, Henry John Woodcock, otro personaje al que le gusta la publicidad. Woodcock, de 39 años, ha heredado el apellido de su padre británico y el acento de su madre napolitana, por lo que resulta otro personaje ideal para páginas de cotilleo. Pero la orden de arresto la firma un personaje serio, el juez instructor Alberto Iannuzzi, poco dado a frivolear con los medios y sí, en cambio, a documentar sus decisiones, llegando a superar las dos mil páginas en el auto que ordena el ingreso en prisión de Víctor Manuel de Saboya, el más conocido de los veinte implicados en el caso, la mitad de los cuales están ya en prisión. Enorme sumario El juez instructor acusa al Príncipe de haber utilizado sus contactos para corromper al director general de los Monopolios del Estado, Giorgio Tino, y a la directora del departamento de máquinas de juego, quienes autorizaron instalar en el casino de Campione d Italia los videojuegos, al parecer trucados, que alquila una empresa de Messina ligada a la mafia siciliana. El segundo de los cargos, se refiere a colaborar en el reclutamiento y explotación de prostitutas del Este de Europa para poner a disposición de los jugadores del casino, especialmente los adinerados personajes sicilianos ligados a la criminalidad organizada y Soy absolutamente inocente proclamó ayer el Príncipe tras su llegada a la cárcel de Potenza El auto de arresto supera las dos mil páginas y afecta a veinte personas, la mitad ya en prisión amigos de Rocco Migliardi gerente de la empresa de videojuegos. Entre la veintena de implicados figura también un empresario italiano residente en Austria al que se acusa de haber intentado corromper al ex primer ministro de Bulgaria, Simeón de Sajonia Coburgo, aunque puede tratarse sólo de un mitómano que mencionó ese proyecto en una conversación telefónica grabada por la Policía. El enorme sumario implica también al joven Príncipe Manuel Filiberto por un presunto delito de ataque informático a una página web que contenía informaciones negativas sobre miembros de la Casa de Saboya, pero esto es una nadería comparado con lo anterior. Como es habitual en Italia, algunos magistrados han filtrado parte de las escuchas telefónicas, y las conversaciones de Víctor Manuel con su colaborador Gian Nicolino Narducci, parecen indicar que le facilitaba algunas de las muchachas. El conjunto es una historia sórdida cuya clarificación requerirá meses o años.