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26 Internacional EL CONFLICTO INTERNO PALESTINO DOMINGO 18 6 2006 ABC Más que primer ministro, Ismail Haniyeh es alcalde de Gaza. Jaled Meshaal, líder en el exilio, tiene el poder y controla el brazo armado gracias a los gobiernos de Teherán y Damasco Las dos caras de Hamás TEXTO J. CIERCO CORRESPONSAL GAZA. La batalla más decisiva del sempiterno conflicto de Oriente Próximo no es la que enfrenta a los palestinos con Israel; tampoco la que ha puesto a Gaza y Cisjordania al borde de la guerra civil por la lucha por el poder entre Al Fatah y Hamás. La batalla más decisiva para el futuro inmediato de la región se libra, de manera descarnada, en el seno del Movimiento de Resistencia Islámico, acrónimo de Hamás, muy dividido entre los líderes más radicales en el exilio, con Jaled Meshaal a la cabeza, y los más moderados del interior, con el ya llamado con cierta sorna alcalde de Gaza, Ismail Haniyeh, en primer plano. Entre la ideología y la política Y es que Haniyeh no sólo no puede moverse de Gaza porque el Gobierno de Israel se lo impide sino que apenas controla los resortes del mando en el seno del movimiento fundamentalista islámico. Hamás se debate en un conflicto interno muy duro entre la ideología (Meshaal) y la política (Haniyeh) y la batalla se decanta a favor del primero porque controla al brazo armado, a las Brigadas de Ezzedín al- Qassam, que le son absolutamente fieles explica en una terraza de Gaza, junto al por aquí siempre revuelto Mar Mediterráneo, el analista y profesor de la Universidad de Abu Dis, Ayman Shahin. Hamás es un partido religioso y político a la vez y en Oriente Próximo la experiencia y la historia nos demuestran que los partidos religiosos ni saben ni pueden ni quieren coexistir con otros partidos asegura el doctor Shahin. Es verdad que Al Fatah no ha aceptado todavía su derrota en las urnas, pero es que Hamás tampoco respeta desde el poder el legado de Al Fatah, que no todo es un desastre. Eso, unido a la enorme división de la sociedad palestina, en la lista nacional de las elecciones de enero se produjo un empate técnico entre los dos partidos, no así en la de los distritos, hace inviable la cohabitación en el poder sentencia el director de un máster sobre el proceso de paz desde 1993 hasta nuestros días, financiado por la Unión Europea (UE) y al que asisten veintidós alumnos, la mitad cuadros medios de Al Fatah; la otra, dirigentes de segundo nivel de Hamás. por todo lo contrario a la de Abbas. El referéndum del 26 de julio podría servir para dejar esa legitimidad en manos de uno u otro, pero su más que previsible cancelación aparcará esa batalla en el aire, lo que puede resultar muy peligroso. La amenaza a un nuevo Gobierno, tras el fracaso del Ejecutivo de Hamás que no le saldrá gratis en el futuro y le pasará factura tanto en su cocina como en su relación con la gente de a pie, no llegará de Gaza y Cisjordania, sino de la otra cara del fundamentalismo islámico, la del exilio, con el perfil de un Jaled Meshaal muy radical, controlado y comprado con el dinero de Teherán y Damasco. Dinero iraní y sirio Tanto a Irán como a Siria les interesa y mucho convertir a Gaza y Cisjordania en un segundo Irak, donde se maten los unos a los otros, y de ese modo se rebaje la presión internacional a sus propios regímenes, como ha sido el caso sobre todo de los sirios. Con el dinero iraní y sirio, Meshaal mueve los hilos de las Brigadas de Ezedín al- Qassam, convierte a Haniyeh en alcalde de Gaza en lugar de primer ministro y puede permitirse el lujo de boicotear cualquier acuerdo entre las partes enfrentadas o a cualquier nuevo Gobierno que surja de tan particulares tinieblas. Y así será. No se puede olvidar que sólo un palestino de Gaza y Cisjordania, en este caso de Nablus, forma parte de la Oficina Política de Hamás, compuesta, salvo en esa excepción, de miembros de la diáspora. Ni Haniyeh ni su ministro de Asuntos Exteriores, Mahmud al- Zahar, pertenecen al órgano de decisión. Las iniciativas se toman fuera. Y así les va a los de dentro. Cancelación del referéndum La lucha de ambos poderes en Palestina no es gratuita. Mahmud Abbas cuenta con la legitimidad que le dio su triunfo electoral en las presidenciales de solamente hace año y medio. Venció entonces de manera holgada con una plataforma política desde la que se abogaba por la negociación y el proceso de paz con Israel, y por el fin de la violencia. Hamás cuenta con la legitimidad otorgada por su victoria en los comicios legislativos del reciente 25 de enero, lograda desde una plataforma política y religiosa en la que se apostaba Ismael Haniyeh AP Mahmud Abbas y Ehud Olmert se reunirán antes de fin de mes J. C. GAZA. Son tantos los frentes internos palestinos que ahora parece que lo que menos les importa es su conflicto con Israel. Pero no es así. Todos los palestinos, ya sean de Hamás, Al Fatah o el Yihad Islámico, de sus brazos armados o de sus burós políticos, son conscientes de que la ocupación está al pie de cada muro, de cada control militar, de cada asesinato nada selectivo... De ahí que algunos El movimiento está muy dividido entre los líderes más radicales en el exilio y los más moderados del interior Tanto a Irán como a Siria les interesa y mucho convertir a Gaza y Cisjordania en un segundo Irak Jaled Meshaal AP más que otros, y en eso quien se lleva la palma por su tozudez es sin duda el presidente palestino, Mahmud Abbas, se empeñen en mantener abiertas las vías de comunicación con Tel Aviv. Hasta hace sólo unas semanas, el mandatario no era un interlocutor válido para el Gobierno israelí de Ehud Olmert, por no tener el poder suficiente frente a la meteórica subida del Movimiento de Resis- tencia Islámico (Hamás) Sin embargo, las presiones de Estados Unidos y de la Unión Europea han servido para que Olmert reconsidere su postura y acepte reunirse con Abbas. Según ha podido saber ABC de fuentes cercanas a la oficina del presidente palestino, la cita será antes de que acabe el mes de junio, probablemente en el balneario egipcio de Sharm el Sheij.