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18 Nacional DOMINGO 18 6 2006 ABC ÁLVARO DELGADO- GAL AUTOMATISMOS a campaña catalana ha transcurrido mal y se ha cerrado peor: con dos heridos en la última convocatoria de Ciudadanos de Cataluña. Previamente, se habían reventado actos del PP, con la comprensión del ministro Montilla. Que fuera a suceder lo que ha sucedido resulta enteramente natural, dado el clima imperante. Los parafascistas del nacionalismo radical han sacado las conclusiones prácticas que se desprendían de los lemas usados por el PSC para promover el sí en el referéndum. La idea, recuérdenlo, es que defender a Cataluña es lo mismo que oponerse al PP. Luego el PP es el enemigo de Cataluña. Luego hay que barrerlo de la patria, con el remango con que se fumiga un inmueble infectado por las cucarachas. Los errores históricos brotan de un suelo abonado con dosis pertinaces de inaudita imprudencia. Aquí se están haciendo ensalmos para que las cosas se tuerzan. Colóquense en el pellejo de un votante tradicional de la derecha. ¿Qué mensaje le llega? Comprueba, primero, que se ha alterado el régimen constitucional por la puerta de atrás y sin contar con su partido. Constata, a continuación, que defender sus ideas es peligroso físicamente. Ve que un ministro del Gobierno echa a barato los abusos, y quizá recuerde que el presidente se negó a condenar formalmente las manifestaciones y violencias frente a las sedes populares en vísperas de las últimas legislativas. Ese votante se preguntará qué clase de democracia es ésta. Y en un porcentaje que podría llegar a ser significativo, acabará pensando que esta democracia no es su democracia. ¿De qué polvos vienen los lodos? Probablemente, de bastante más atrás de lo que se supone. Pero dejo los análisis retrospectivos para otra ocasión. El caso de Cataluña es interesante, no sólo por el enorme peso específico de la región en el conjunto de España, sino porque en Cataluña ha fraguado con peculiar dureza el clima de opinión que condena a la derecha al ostracismo. Ese clima de opinión, muy intervenido por el nacionalismo, no se explica sólo en clave nacionalista. Los automatismos a través de los cuales se manifiesta, operan también en otras zonas del país. Permítanme, antes de seguir adelante, que les aclare qué entiendo por automatismo Los automatismos, en la vida política y moral, son los juicios que se emiten con persuasión absoluta, esto es, como si fueran verdades evidentes. En es- L Defender a Cataluña es oponerse al PP. Luego el PP es el enemigo de Cataluña. Luego hay que barrerlo de la patria te sentido, el automatismo excluye el razonamiento. El que razona, realiza un esfuerzo por convencer a su interlocutor. No da por hecho, quiero decir, que el otro deba estar necesariamente de acuerdo con lo que él piensa. El enjuiciador automático entiende, por el contrario, que no existen alternativas a sus pensamientos. Cuanto mayor sea la superficie ocupada por los automatismos en el discurso público, menor será el papel que se reconoce al diálogo y más estrecho el espacio reservado a la discrepancia. Pues bien, lo que más sorprende al no catalán que se asoma a los medios de comunicación catalanes o que tiende el oído a lo que se dice por esos pagos, es la gigantesca proliferación de los automatismos. Todos son lugares convenidos, todo son hinchazones que no dejan resquicio al que preferiría colocarse fuera del lugar común. Que se lo pregunten, por ejemplo, a los miembros de Ciudadanos de Cataluña, poco sospechosos, en su visión general de las cosas, de coincidir con el PP. Su gran falta es haberse desmarcado. Como se han desmarcado, están marcados. Volvamos a la situación apretadísima de la derecha no nacionalista. La eficacia arrolladora de los automatismos se traduce en la contundencia con que se descalifica al PP con argumentos que no son argumentos. Los automatismos están tan incrustados en el ambiente, que afectan incluso a personas inteligentes y no comprometidas en la batalla política. He oído decir, una y mil veces, que el PP no tendrá nada que hacer en Cataluña mientras sigan asomando la gaita Zaplana y Acebes. Es verdad que ambos hicieron un papelón en los días comprendidos entre el 11 y el 14- M. Es cierto que a Acebes se pasó el otro día tres pueblos, a propósito de ETA y el Gobierno. Es verdad que él y Zaplana presentan un perfil anguloso. Ahora bien, que esto pueda contar como definitivo cuando ni uno ni otro promueven posturas inconstitucionales, ni reclaman la supresión del Estado autonómico, ni, para colmo, son presencias tan importantes en Cataluña como la de Piqué, tan poco anguloso que se podría decir casi que es cóncavo, que esto, repito, se alegue como un argumento aplastante, produce la más absoluta de las estupefacciones. Se pregunta uno qué tendría que hacer el PP para no parecer terrible. Y como no acierta a convencerse de que el PP sea terrible por el mero hecho de que dos de sus cargos son presuntamente antipáticos, o están quemados por actuaciones pasadas, aterriza en la sospecha enojosa, enojosa por cuanto apunta a una circunstancia políticamente incurable, de que el PP es terrible porque es terrible. Es terrible en sí. O es terrible porque es el otro, el ajeno. Vibraciones semejantes, y sólo un poco atenuadas, recorren el ámbito nacional. No es el camino. Cargos del PSOE plantan a Pardo de Santayana por brindar por el Rey como garante de la unidad nacional El general ya ha dirigido una carta de disculpa al JEME asegurando que no tuvo intención política b El subdelegado del Gobierno en Segovia, el alcalde de la ciudad y dos concejales se marcharon airadamente de la sala donde se celebraba el viernes el Día del Alcázar I. JIMENO L. L. CARO SEGOVIA TOLEDO. Varios representantes políticos del PSOE de Segovia abandonaron los actos conmemorativos del XXIII Día del Alcázar que se celebró en la noche del viernes en la fortaleza segoviana tras escuchar el brindis realizado por el ex jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME) general de Ejército en la reserva Alfonso Pardo de Santayana, en el que hizo referencia al peligro que corre la unidad de España. Una mención que reaviva los ecos del discurso del Día de las Fuerzas Armadas pronunciado en enero por el teniente general José Mena, el entonces jefe de la Fuerza Terrestre, en el que alertaba de los riesgos de traspasar los límites de la Constitución con las modificaciones estatutarias, y que costó al alto militar el cargo y un arresto. No obstante, en apenas unas horas, el general ha hecho llegar al actual JEME, Carlos Villar Turrau. una extrensa carta de disculpa, en la que ha expresado reiteradamente que nunca estuvo en su ánimo crear un problema y que en todo momento creyó estar pronunciando un brindis rutinario que tuvo que improvisar, ya que se le ofreció hacerlo minutos antes. En ningún momento me acordé ni del Gobierno ni del Estatuto catalán, ni ha habido intencionalidad política: el Ejército- -añade- -es el Ejército de todos, siento que una mala interpretación haya causado un problema Alfonso Pardo de Santayana JAIME GARCIA dos concejales socialistas, Juan Pedro Velasco o Juan Cruz Aragoneses, también se marcharon tras el brindis propuesto por Pardo de Santayana, mientras que otros ediles del PSOE, como Cristina Pampillón, y representantes políticos del Partido Popular continuaron en el vino español. La otra confusión La misiva remitida por Pardo de Santayana, escrita en respuesta a la petición de explicaciones que inmediatamente le solicitó el JEME, aclara también una segunda confusión -de acuerdo con fuentes del Ministerio de Defensa- -según la cual, antes del brindis el general se habría referido despectivamente al presidente del Gobierno como Zapa supuestamente un diminutivo jocoso de Zapatero. En relación a ello, el alto militar aclara que a lo largo de la conferencia que pronunció en el Alcázar segoviano se refirió a la empresa Sapa una sociedad palentina dedicada a la producción de material militar, que pudo dar lugar al error. Por otro lado, tanto Juan Luis Gordo como Pedro Arahuetes declinaron hacer declaraciones al respecto y quitaron importancia al asunto, ya que no quieren- -indicaron- -que este hecho enturbie las buenas relaciones que mantienen con la Academia de Artillería de Segovia. Salida airada En sus palabras- -según testigos consultados- -Alfonso Pardo de Santayana propuso el brindis por el Rey Don Juan Carlos habitual en los actos castrenses, como garante de la unidad nacional, frente a algunos que pretenden romper y dividir España. La breve alocución no gustó en las filas socialistas, entre las que se produjo la salida airada de varios dirigientes. Entre los primeros en dejar el acto figuraba el subdelegado del Gobierno en Segovia, Juan Luis Gordo que se marchó con gesto serio y visiblemente enfadado, mientras dialogaba con el general director de la Academia de Artillería de la ciudad, Luis Díaz- Ripoll. El alcalde segoviano, Pedro Arahuete, y