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12 DOMINGO 18 6 2006 ABC Nacional Zapatero calibra en Cataluña su respaldo social para negociar con ETA sin apoyo del PP El Gobierno cree que un triunfo claro del sí en el referéndum de hoy debilitaría el rechazo de Rajoy Ejecutivo utilizaría un no minoritario como prueba de que las posiciones del PP no responden al sentir mayoritario de la ciudadanía G. LÓPEZ ALBA MADRID. La reforma del Estatuto de Cataluña y el proceso de paz en el País Vasco son dos asuntos muy diferentes en sus causas y recorrido, pero en la medida en que constituyen dos ejes radiales del proyecto político de José Luis Rodríguez Zapatero y chocan con el rechazo frontal del PP, los resultados que arroje hoy el referéndum catalán pueden modular los tiempos y las formas de afrontar la erradicación definitiva del terrorismo. El presidente del Gobierno no se plantea en ningún caso hacer dejación de mi responsabilidad de intentar aprovechar la mejor oportunidad para lograr la desaparición de ETA, pero fuentes gubernamentales admiten que un buen resultado en Cataluña reforzaría su posición para acometer el diálogo con la banda terrorista sin el apoyo del PP. Si ese resultado se produce, y aunque la consulta esté limitada a los catalanes, el Gobierno y el PSOE lo esgrimirán como prueba de que las posiciones del PP no responden al sentir mayoritario de la ciudadanía el soporte al que ha apelado Zapatero para contrarrestar la ruptura con el Gobierno proclamada por Mariano Rajoy a propósito de los planes de negociación con ETA, que se abrirá a partir de la comparecencia del jefe del Ejecutivo ante el pleno del Congreso, probablemente el día 28. b El jefe del lidad de que una derrota clara de las tesis del PP- -defensor del no al Estatuto junto con ERC- -le lleve a reconsiderar su estrategia, aunque la impresión más extendida es que, lejos de ello, acentuará- -al menos en primera instancia- -su oposición a la negociación con ETA, entre otras razones porque si el Estatuto catalán salva su último examen se habrá quedado sin el ariete de su otro flanco de oposición: la política territorial. La pauta de la política territorial No se trata, en la estrategia del Gobierno, de establecer una relación directa de causa- efecto entre ambos asuntos, pero sí de capitalizar en beneficio propio el apoyo que pueda recibir la reforma estatutaria que servirá- -ya esta sirviendo- -de pauta para las demás y que ha constituido una de las principales apuestas políticas de Zapatero para la legislatura, a la vez que uno de los principales instrumentos del PP para procurar su desgaste. Los socialistas aseguran que disponen de encuestas que, ante unos hipotéticos comicios generales, les adjudican en Cataluña dos diputados más de los que obtuvieron en 2004 y una intención de voto superior a la del PNV en el País Vasco, datos que les llevan a la conclusión de que un PP marginal en ambas comunidades autónomas no es una alternativa real de Gobierno Un mal resultado no haría a Zapa- Rajoy, con Pastor y Soria, ayer, en la convención del PP de Canarias tero desistir de sus propósitos respecto a ETA, pero le obligaría a esforzarse más en recomponer el entendimiento con el PP. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega insistió ayer, durante un acto en Alcobendas (Madrid) en que el Gobierno está dispuesto a explorar el camino de la paz porque siente el aliento y el calor del conjunto de la sociedad española y agregó que el conjunto de los ciudadanos quieren igualmente que lo hagamos todos juntos según informa Ep. De los catalanes con derecho a voto, más de tres millones- -más de la mitad del censo- -podrán votar por primera vez su Estatuto, una circunstancia en la que confían los defensores del sí como elemento de movilización, reclamada a la postre como un acto de afirmación colectiva de Cataluña La incógnita de Maragall y Montilla El resultado que arroje el referéndum es también la última pieza del puzle con el que Pasqual Maragall construirá la decisión sobre su futuro político ante las elecciones catalanas que, según ha comprometido en sede parlamentaria, se celebrarán antes de final de año, probablemente en noviembre. Aunque en los últimos días el propio presidente de la Generalitat ha alentado la posibilidad de concurrir en tándem con el primer secretario del PSC, el ministro José Montilla, los partidarios de que éste asuma el cartel electoral descartan esta fórmula, que de prosperar llevaría aparejado un doble pacto interno: Montilla sería el conseller en cap y Maragall se retiraría a mitad de legislatura. Pero, aunque para la mayoría de los socialistas catalanes ésta es la solución más lógica también resulta la más improbable Los márgenes de oposición del PP En el Gobierno, de hecho, se consideró la posibilidad de que Zapatero recabara el aval del Parlamento en la semana que comienza mañana, inmediatamente después del referéndum catalán, para hacer en caliente una última apelación a Rajoy en clave de que el PP se queda solo en todo y se mueve en dirección contraria al sino de los tiempos Finalmente, salvo cambio de última hora, se ha impuesto el criterio del presidente del Gobierno de prorrogar el tiempo muerto hasta la última semana de junio para explorar la posibi- El PSOE se conformaría con que hoy se repitiera el 41 de participación del referéndum de la Constitución europea. El PP tomará como medida el sí referido al conjunto del censo En el PSC se considera la solución más lógica pero también la más improbable que su próximo cartel electoral sea un tándem Maragall- Montilla Diferentes tablas de cálculo En todo caso, la controversia está servida porque los partidarios del sí y del no al nuevo Estatuto catalán ya han adelantado que se remitirán a parámetros muy dispares para enjuiciar el resultado. Así, mientras que los socialistas tienen previsto el refugio de la última consulta popular- -el referéndum sobre la Constitución europea, en el que la participación fue del 41 por ciento, 18 puntos por debajo de la que se produjo en 1979, cuando se aprobó el Estatuto vigente- los populares elaborarán su juicio no sobre el porcentaje de síes respecto a la participación, sino referido al censo electoral en su totalidad.