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ABC SÁBADO 17 6 2006 93 MUNDIAL 2006 BRASIL Kaká, el mejor en el partido contra Croacia, bromea ayer con el cuestionado Ronaldo AFP Ronaldinho matiza a Parreira sobre su función en el equipo El jugador del Barcelona pareció contrariar ayer al seleccionador que, días antes, había dicho que Ronaldinho tiene toda la libertad del mundo para hacer lo que le dé la gana sobre el terreno de juego. Tengo que hacer mi trabajo para que mis delanteros hagan goles y se consagren como cañoneros. Mi trabajo es ése, y cada uno sabe cumplir su función dijo el futbolista nacido en Porto Alegre. Además, recordó que su papel dentro de la canarinha es bien distinto al rol que desempeña habitualmente en el club catalán: En Brasil tengo que jugar de media punta. Llego por detrás de los delanteros, mientras que en el Barcelona entro más por la izquierda Ronaldinho, conocedor de la responsabilidad de defender los colores de la verdeamarelha recuerda que en Brasil hay once estrellas con un nivel altísimo, por lo que intentamos que los unos complementen a los otros. Nadie piensa en su consagración individual De hecho, Parreira ya ha advertido que en su equipo no hay ningún jugador intocable, un toque de atención a esta constelación de estrellas que juegan para que el equipo haga un jogo bonito y no sea mero vehículo de lucimiento de sus protagonistas. La teoría de la conspiración TEXTO DAVID ESPINAR Jugadores, afición y directivos están convencidos de que la FIFA está empeñada en que Brasil no gane esta Copa del Mundo, la KOENIGSTEIN. Nada más concluir la Copa del Mundo de 2002, el coordinador de la selección, el sempiterno Mario Zagallo, anunció la intención de la FIFA de entorpecer el camino de los pentacampeones mundiales hacia su sexto título universal. Como argumento para semejante aseveración utilizó la obligación, por primera vez en la historia del torneo, de que Brasil, como vencedor de la Copa del Mundo, debiera disputar las eliminatorias para acceder a la presente edición de la competición. Con esta tesis, se inició la teoría de la conspiración del fútbol más poderoso del planeta, es decir, el europeo, para que la selección canarinha no fuera capaz de repetir el hecho histórico de conseguir un título mundial fuera de su continente. De hecho, los brasileños lo hicieron en Europa (Suecia) en 1958 y en Asia (Japón y Corea del Sur) en 2002, lo que a ojos de los numerosos defensores de esta alienación de los preceptos del fútbol es poco menos que intolerable para los no pocos antagonistas de Brasil. Pa- sexta, y además en suelo europeo. Esta teoría está interiorizada desde el mismo momento en que Cafú levantó el trofeo en 2002 numerosas las columnas de opinión que han hecho referencia a esta dolorosa eventualidad y prevenido al pueblo de que lo más razonable sería una eliminación prematura por cuestiones extradeportivas. Pero el periodismo brasileño fue más allá al preguntar a Parreira durante la concentración de Weggis por la posibilidad de que los árbitros favorecieran a Alemania, dado que los organizadores ya ganaron su torneo en 1974 y tenían previsto repetir. Ante la magnitud de la cuestión, Zagallo, que acompañaba al seleccionador en la sala, sacó al instante una figurita de San Antonio y comenzó a darle besos diciendo que ése era el principal factor que Brasil tenía a su favor, presuntamente abandonado por la justicia arbitral, una vez asumida la alteración de los resultados en su contra. Aunque son pocos, a los descreídos brasileños siempre les quedará una alternativa a la inusitada devoción del profesor por el santo: la magia de Ronaldinho, los goles de Ronaldo y la eficacia de Kaká. rreira alimentó el debate y las sospechas de sus compatriotas cuando, en una de sus últimas ruedas de prensa, recordó que era posible que las selecciones del Viejo Continente no soportaran una nueva humillación de tal calibre, por lo que rogaba a sus jugadores que estuvieran especialmente atentos durante la Copa del Mundo en Alemania. Hasta hoy, han sido ya Los periódicos han prevenido a los brasileños de que sería razonable una eliminación prematura Parreira recordó que era posible que el Viejo Continente no soportara que Brasil ganase en Alemania