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58 Cultura SÁBADO 17 6 2006 ABC TEATRO La Maquinahamlet Autor: Heiner Müller. Dirección: Vicente León. Traducción: A. Fdez. Lera, M. Egolf y S. Bernet. Escenografía: Lola Barroso y V. León. Vestuario: Teatro de la Esquirla. Iluminación: L. Barroso. Intérpretes: Marta Gómez, Eduardo Cárcamo, Paco Gallego, Rebeca Martínez y Carlos MartínezMerón. Lugar: Teatro Pradillo. Madrid. POP Noa Ciclo Madrid EnCanto 2006. Concierto de Noa Solis String Quarteto. Lugar: Teatro Albéniz, Madrid MÚSICA AMABLE LUIS MARTÍN LAS RUINAS DE EUROPA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN H I ncluido en el Ciclo Autor dedicado a Heiner Müller (1929- 1995) dentro de la programación del festival Escena Abierta de este año, el Teatro Pradillo, con buen criterio, ha recuperado para una breve estancia en su escenario este formidable montaje de La Maquinahamlet un texto corto y difícil que el autor alemán escribió en 1977. Una pieza llena de anzuelos y sugerencias, de insinuaciones y caminos que explorar, de hilos de sombra de los que tirar para devanar un ovillo de preguntas tras las que se adivina el paisaje en ruinas de la vieja Europa que incesantemente llevamos preparando desde hace siglos, como subraya Vicente León en el programa de mano de la función. A Müller le interesaban los conflictos, las confrontaciones y las contradicciones más que las respuestas; no en vano sostenía que sólo cuando un texto no se puede representar supuesta la constitución actual del teatro es productivo o interesante para el teatro Y de ahí también su obsesión por descerrajar el mecanismo interno de las cosas para entenderlas: Mi interés principal cuando escribo teatro- -señaló- -es destruir cosas. Durante treinta años me obsesionó Hamlet, de modo que escribí un breve texto, Hamletmaschine, con el que intenté destruirla... Creo que mi impulso más fuerte consiste en reducir las cosas a su esqueleto, arrancándoles la carne y la superficie. Entender sin destruir es no entender en absoluto Vicente León ha realizado un fascinante y vigoroso trabajo de puesta en escena del texto de Müller, exprimido sus escasas acotaciones y, con una dramaturgia que firma colectivamente su compañía, Teatro de la Esquirla, levantado un espectáculo sobrecogedor, cuajado de imágenes impactantes que potencian la lectura política y anticonsumista de la pieza. Música, danza, expresión corporal, un soberbio trabajo interpretativo y una muy interesante propuesta escenográfica se combinan en una sucesión desbordante de escenas donde, por ejemplo, Ofelia es una novia- cadáver que realiza un strip- tease desde el ataúd para transformarse en un hermoso, gélido y desnudo ángel de la muerte. Un gran trabajo que merecería más prolongada presencia en la cartelera alternativa. ace catorce años que a esta cantante el guitarrista Pat Metheny le hizo un vistoso hueco en el jazz; ella lo aprovechó, sin embargo, para instalarse en una estética musical más acorde con su temperamento y formas. Esa estética no es otra que la sensacional onda expansiva del pop, convenientemente sazonada de world music y envuelta en un halo de sedosa new age. Noa es israrelí, pero, junto a Rosario Flores, ha puesto la nota pop en este festival. Su concierto, que enfilaba la recta final de la programación, no estuvo en sintonía con lo que algunos esperaban de su actual asociación con el cuarteto de cuerda Solis. Para empezar, se anunciaba confrontación racial entre las elaboraciones napolitanas del Solis, y algunas de las esencias yemeníes que despiden las canciones de Noa. Nada de esto hubo y sí, en cambio, dos fuerzas musicales que empujaban en una misma dirección, como si se tratase de un solo organismo. Y no estará de más repetir que éste era el del pop occidental. Pop camuflado de jazz de Pat Metheny en una fantástica versión que hizo el Solis Quartet de Minuano (six eight) pop del cancionero más veterano de Alan Parsons, y pop sin ambages de la propia Noa repasando piezas tan celebradas como Home- made religion I La cantante Noa, en una reciente imagen de archivo don t know o Uno queriendo ser dos A Noa canciones como esta última puede que le hayan servido para lograr un mayor número de ventas para sus discos, pero la afición seguro que lamenta que una voz vigorosa como la suya se ponga al servicio de unas composiciones que, en ocasiones, se parecen sospechosamente a la tentación de un diabético. Por fortuna, el protagonismo de la sección rítmica acompañante neutraliza tan desacertada opción. Las cuerdas de la guitarra quedan al cuidado de Gil D Or; los parches JULIÁN DE DOMINGO los castiga Zohar Fresco. Ambos, histórica y funcionalmente, son personajes centrales en la historia de Noa. Valga aclarar a estas alturas que, con el paso del tiempo, quien esto les cuenta se ha reconciliado, por fin, con la música de esta mujer, capaz de revelar un extraordinario buen gusto convocando melodías. Ninguna- -y es lástima- un cruce real entre la anunciada mirada napolitana del Solis y la propia de Noa, ésta desde Israel. Un Mediterráneo musical amable y conciliador, aunque incompleto. CLÁSICA Ciclo Comunidad de Madrid Obras de O. Messiaen y F. Poulenc. Intérpretes: Orquesta Sinfónica y Coros de la Comunidad de Madrid y de la RTVE. Director: Jesús López Cobos. Solistas: V. Hartman (ondas martenot) P. Barton (piano) y O. Sala (soprano) Lugar: Auditorio Nacional, Madrid PROGRAMA FRANCÉS POR LÓPEZ COBOS ANTONIO IGLESIAS rois petites liturgies de la présence divine de Olivier Messiaen, para un breve conjunto formado por un coro de veintitrés mujeres, piano, ondas Martenot, celesta, vibráfono y percusión, encabezó el bello programa ofrecido por la Sinfónica de Madrid y bien escogidas voces de los Coros de la Comunidad y de la RTVE, preparados admirablemente por Jordi Casas Bayer, hasta el punto de alcanzar la cima interpretativa de la sesión; no olvidemos que López Cobos hizo sus primeras armas en- T Jesús López Cobos SIGEFREDO tre nosotros rigiendo, precisamente, conjuntos de voces (lo recordaba cuando los momentos a cappella de Poulenc) y que, cuando tenía un puesto insustituible en la vida musical madrileña, se le ocurrió dejarlo todo para ver qué podía hacer con la orquesta yéndose a intentarlo desde una formación en tierras extrañas... Nadie se puede figurar cómo cantaron a Messiaen es- ta veintena de voces femeninas, técnicamente irreprochables, pero esa casi milagrosa aprehensión del espíritu de la página espléndida del gran francés, que supo incorporar riquezas armónicas, rítmicas y siempre magistralmente coloreadas, las admiramos en esta versión de Jesús López Cobos, con tales voces, el perfecto piano de la estadounidense Patricia Barton y la pericia en las ondas Martenot de la francesa Valérie Hartmann- Claverie. Maravillosa apertura de un gran concierto. Se completó, ocupando la segunda parte del programa, una redonda versión del Stabat Mater para soprano, coro mixto y orquesta, del componente del Groupe de six Francis Poulenc, obra que habrá de interesarnos como rica aportación a la música religiosa de nuestro tiempo, escrita con mente sincera y sabia, en la que nuestra soprano Ofelia Sala, de precioso timbre, vibrato justo, artista, desempeñó su cometido solista, y los mimbres del coro (mixto y grande) con la orquesta excelente, ejemplar, sonando muy bien en todo momento, nos trasladó sus doce fragmentos de la liturgia, de magnífica forma, llevados (de memoria) por nuestro magnífico Jesús López Cobos... Pero su Messiaen pasa a nuestros mejores recuerdos. Bravísimo.