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ABC VIERNES 16 6 2006 107 MUNDIAL 2006 FUERA DEL CÉSPED Fútbol pirata en Gaza TEXTO JUAN CIERCO CORRESPONSAL FOTO AHMED ABU HAMZA Los palestinos hacen magia para seguir entre muertos el Mundial. Las señal de TV se pincha para ver la cita. GAZA. Mediodía del miércoles 14 de junio. Un par de horas antes del debut de España en el Mundial de Alemania. Un avión sin piloto israelí, dirigido por control remoto, sobrevuela Gaza en misión de vigilancia y, quién sabe, llegado el caso, de algo más. El ruido, inconfundible, como el zumbido de una abeja con ganas de fastidiar una paella veraniega al borde del mar a la hora de comer. Lo vamos a tener difícil para ver el partido sin cortes comenta Ahmed, fotógrafo y traductor, que nos acompaña en este dramático peregrinar de los últimos días entre cadáveres y hospitales, entre familias rotas y fantasmas de guerra civil. Dos horas de reloj después, se confirma el pronóstico. El avión sin piloto sigue en el aire y la retransmisión del España- Ucrania por la cadena suiza (en italiano) TSI 2, cuya señal ha sido pirateada desde el decodificador, apenas se puede seguir de tantos cortes que se suceden sin solución de continuidad. Mahmud se ha puesto la camiseta roja de España. Trabaja desde hace varios años para una ONG de nuestro país y ama el fútbol del Barcelona. Voy con Brasil por Ronaldinho y con España por el Barça dice sin importarle, ni siquiera lo sabe para su paz personal, el referéndum del domingo en Cataluña. Y se revuelve en su silla, se levanta, da un puñetazo en el televisor, cambia la antena del decodificador por la normal que conecta con la televisión palestina que, a su vez, ha pirateado la señal de una cadena turca y para disimularlo solapa su mosca con la mezquita de Al Aqsa sobre el símbolo de la televisión otomana. Nada. Todo igual. No tenemos en casa casi para comer, como para comentarle a mi mujer que cuesta cuatrocientos dólares seguir el Mundial comenta un taxista. A mí lo que más me gusta de los brasileños son las brasileñas sonríe Mohamed Un grupo de palestinos presencian el España- Ucrania en una televisión pese a la tensa situación que se vive en la zona pantalla cuando enfocan al público dice Mohamed con una sonrisa de oreja a oreja, que en nada tiene que envidiar a la de Ronaldinho. Sea como fuere, por el fútbol, por las brasileñas, por ese arte demostrado para piratear imágenes ajenas, por esa guerra de guerrillas que mantienen contra los aviones sin piloto israelíes que sabotean el espectáculo, el Mundial sirve como vía de escape momentánea para unos jóvenes sin pasado del que sentirse orgullosos, sin presente al que agarrase, sin futuro al que esperar en la cuneta. Algo es algo, aunque sea con cortes, interrupciones o goles fantasma que ni siquiera resulta fácil ver repetidos. Berlín era una fiesta TEXTO RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL Cuatrocientos dólares La selección española ha pasado, sin enterarnos, del cero a cero a ganar por dos goles. Mahmud comprueba el marcador y se abraza a Ahmed ante el estupor de los presentes, que disfrutan de su arguile (pipa de agua) en este pequeño café junto a la Plaza del Soldado Desconocido. Tengo que venir aquí a verlo porque de hacerlo por la vía legal me costaría 400 dólares. No tenemos en casa casi para, comer como para comentarle a mi mujer que hay que gastarse todo ese dinero en seguir en directo el Mundial de fútbol explica Abu Salim, un veterano taxista que apenas recoge ya un puñado de clientes en un día de trabajo. En Gaza, en sus aldeas, en sus deprimidos y deprimentes campos de refugiados, casi todos van con Brasil. A mí lo que más me gusta de los brasileños son las brasileñas que salen en Alemania cree ya tocar la copa, pero en tanto agarra la botella. Sólo era su segundo partido. Por la Milla de los Fans la nueva vía BERLÍN. El careo con Polonia, tan cargado de pasión como de dolor, se verificó de acuerdo con la historia centenaria: perdió una sufrida Polonia, ganó una avasalladora Alemania. Estuvo a punto de pasar que polacos marcaran goles a polacos y todavía ganara Alemania: Klose lo intentó repetidamente y Podolski estuvo muy cerca. Los dos delanteros de la selección alemana nacieron en Polonia y tienen allí a sus familias. Los dos despistan durante la liga porque se hablan en polaco, pero esta vez ante Polonia no lo pudiern hacer. A la hora de los himnos, ambos guardaron prudente silencio: Nos sentimos en casa allí y aquí La vieja historia de Centroeuropa pero en un campo de juego. de Berlín, la cerveza corría paralela a la alegría de un país melancólico. El fútbol como pretexto para poblar el país de banderas portantes ha asegurado Benedicto XVI a Beckenbauer: Es fantástico hablar de fútbol con un Papa comenta el lengedario Kaiser Pero si unos exultan otros se exaltan y, en Dortumund, en el quinto día, tuvo lugar el primer derby entre hooligans y Policía, que vino a ennegrecer el acto conciliador al que asistió el agente francés apaleado hasta el coma hace 8 años por vándalos alemanes. Aunque la mira está en bárbaros ingleses, holandeses y polacos, el gol fue alemán en propia puerta: Tenemos 10.000 hooligans aquí y es preocupante En el campo también se repartió: siete tarjetas amarillas, una roja, 21 faltas de Alemania y 17 de Polonia, con las que Cantalejo y los jueces españoles fueron inclementes. Gracias al Mundial, Alemania entera se ha teñido, ya sin rubor histórico alguno, de negro, rojo y gualda. La nunca vista demostración de orgullo y patriotismo colorea Berlín y cada ciudad alemana, en coches, balcones, tiendas y bares. La prensa se pregunta perpleja, 60 años después de la derrota nazi y a 15 de la reunificación, y el alcalde de izquierdas de Berlín responde que es imposible imaginar mejor ocasión que un Mundial para mostrar la bandera alemana Un trovador columnista escribe en el Bild una carta de amor a Alemania y se pregunta si esta liberación de la vergüenza no empezó con la elección de un Papa alemán que, además de filosofía, entiende de fútbol: Voy a ver todos los partidos im-