Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
104 VIERNES 16 6 2006 ABC MUNDIAL 2006 GRUPOS A Y B Ecuador, a octavos, primera revelación La tricolor arrolla a Costa Rica, supera la primera fase por primera vez en su historia, y el martes se jugará el primer puesto del grupo contra la anfitriona Alemania norio. De cabeza, el ariete del Al Sadd qatarí adelantó a los suramericanos. El daño ya estaba hecho y los costarricenses comenzaron a deambular por el campo como almas en pena, sin ningún rumbo. Nadie daba señales de vida. Ni siquiera Centeno, el que más insistió, pudo conectar con éxito con Wanchope y Ronald Gómez porque ninguno de los dos olía el balón y cuando, por fortuna, lo veían cerca, Espinoza y Hurtado les cortaban la ilusión. Ecuador Costa Rica 3 0 Ecuador Mora; Hurtado, De la Cruz, Espinoza (Guagua, m. 69) Reasco; Méndez, Castillo, Valencia (Urrutia, m. 73) Edwin Tenorio; Delgado y Carlos Tenorio (Kaviedes, m. 45) Costa Rica Porras; Sequeiro, Marín, Umaña; Solis, Fonseca (Saborío, m. 29) Wallace, González (Hernández, m. 56) Centeno (Bernard, m. 84) Gómez y Wanchope. Goles 1- 0, m. 8: Carlos Tenorio. 2- 0, m. 54: Delgado. 3- 0, m. 90: Kaviedes. Árbitro Coffi Codjia (Benín) Amonestó a Castillo, De la Cruz, Mora, Marín y Solís. Agobiante presión ecuatoriana Ésta fue la principal virtud de la tricolor Con una agobiante presión en el centro del campo, no dejaron pensar a sus rivales del norte y cuando cogían el esférico, se deleitaban. Parecía un entrenamiento ecuatoriano con los típicos rondos entre ellos y en los que los de Guimaraens se comportaban como espectadores de excepción. Entre el gozo suramericano y las penurias costarricenses se diluyó la primera parte, no sin antes una gran oportunidad para Delgado. En la segunda, el panorama no cambió en exceso, quizá un ligero mayor ímpetu de los ticos Pero duró diez minutos. Los mismos que tardó Delgado en marcar el segundo tanto. Lo hizo, de nuevo, tras una magistral combinación, esta vez con Méndez. Un certero centro y un po- JUANMA MALLO Ecuador ya cuenta con una página en la historia de los Mundiales. Con un fútbol práctico, contundente y sin más adorno que la efectividad, la tricolor se ha plantado en octavos por la puerta grande. Es la primera revelación del Mundial. Con dos incontestables victorias, ante Polonia el viernes y contra una deprimente Costa Rica ayer, Delgado, De la Cruz, Carlos Tenorio, Kaviedes... son algunos futbolistas que ya son dioses en su país. Allí, tocando el cielo, se encuentra el combinado del colombiano Luis Fernando Suárez. Ayer, como el viernes, Ecuador ofreció un recital de sobriedad. Desde Cristian Mora, un excéntrico pero solvente portero- -lleva pintada en las mejillas la bandera de su país- hasta el Tin Delgado y Carlos Tenorio, dos batalladores arietes que superan a los rivales con un poderío físico y una habilidad que asustan, todos trabajan para el equipo y sin excesos. Kaviedes se colocó esta máscara para celebrar su gol, el tercero tente remate que dejó sentenciado el encuentro. Entonces, Ecuador comenzó su fiesta con unas gradas enloquecidas. Sí, se puede era su grito de guerra. Quedaban treinta minutos y se dedicaron a disfrutar y hacer gozar a la afición ante una Costa Rica que trató de evitar su adiós prematuro. Lo hizo, AP en cambio, sin fuerza y sin más argumento que un tiro a la escuadra de Saborío cerca del final. Y cuando todo acababa, Kaviedes subió la temperatura con su particular celebración- -se puso una máscara- -del tercer tanto. Ecuador ya ha cumplido su sueño. En octavos. Ljungberg salva a la marea amarilla El marcador aprieta, pero no ahoga. Después de casi 180 minutos en busca del gol, Suecia lo encontró cuando ya pensaba que tendría que ganar a Inglaterra el último día ENRIQUE ORTEGO BERLÍN. Ljungberg tuvo la culpa. En la campana se salvó Suecia de tener que jugarse la clasificación en el tercer partido contra una selección inglesa ya clasificada. Un gol en 180 minutos y ya están en octavos. Cuando los paraguayos echaban sus cálculos y pensaban que con el empate de ayer y la victoria ante Trinidad y Tobago podrían dar el salto de ronda si los de Eriksson les echaban la manita de un empate, llegó el tanto del jugador del Arsenal y la impresionante marea amarilla de más de cincuenta Suecia Paraguay 1 0 Esperó su oportunidad Porque en la tricolor todos saben el papel que deben cumplir. Nunca se ponen nerviosos. Ni aunque el rival, como ocurrió ayer durante los primeros minutos, se afane en llevar el peso del partido. Costa Rica tocaba y tocaba, pero Ecuador no se descompuso. Agazapados, también conscientes de que los únicos que podían inquietarles eran Wanchope y Ronald Gómez, esperaron su oportunidad. Y esta primera ocasión llegó pronto. Era cuestión de que Méndez o Valencia conectasen con sus dos delanteros estrella. Fue el segundo el que con uno de sus precisos centros para el rival- -con la rosca precisa- -encontró a Te- mil almas seguirá paseándose por este Mundial, aunque su equipo no tenga el potencial de campeonatos precedentes. Al fin y al cabo, ganó quien más lo buscó. Suecia jugó como en casa. Bueno, mejor que en casa. Más de cincuenta mil compatriotas le animaron hasta la extenuación. Más de los que caben en el Rasunda Stadion de Estocolmo o el Ullevi de Goteborg. Salieron los nórdicos como posesos. Arrinconaron a Paraguay y le pudieron hacer un par de goles, pero los suramericanos tienen tablas como para salvar- Suecia Isaksson; Alexandersson, Mellberg, Lucic, Edman; Wilhelmsson (Jonson, m. 65) Kallstrom (Elmander, m. 86) Linderoth, Ljungberg; Larsson e Ibrahimovic (Allback, m. 46) Paraguay Bobadilla; Caniza, Gamarra, Cáceres, Núñez; Bonet (Barreto, m. 80) Riveros (Dos Santos, m. 61) Acuña; Paredes; Váldez y Santa Cruz (López, m. 62) Árbitro Lubos Michel. Mostró tarjeta amarilla a Lukic, Linderoth, Allback, Caniza y Acuña. Gol 1- 0, m. 89: Ljungberg. se de un naufragio y a punto estuvieron de conseguirlo. Justo fueron a recibir el gol cuando habían decidido salir de su guarida, se habían quitado de encima el apabullante dominio sueco y habían tenido hasta sus oportunidades. Así es la vida.