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ABC VIERNES 16 6 2006 Sociedad 53 Barcelona pretende la recolocación laboral de 45 prostitutas en un año El Ayuntamiento da ayudas de hasta 600 euros al mes para dejar la calle b En paralelo a la acción represiva de Rumanas jóvenes frente a españolas en retirada Rumana, de entre 21 y 25 años de edad y en situación irregular. Este es el perfil de las prostitutas que ejercen la calle en Barcelona, unas características que muestran el cambio de generaciones y de procedencia que se está produciendo entre un colectivo del que las españolas desaparecen. Sólo un 10 por ciento de las 115 mujeres atendidas por la Agencia de Prostitución son nacionales, un porcentaje probablemente más elevado del real, dado que muchas extranjeras sin papeles son remisas a ser atendidas. Mientras que la media de edad de todo el colectivo está por debajo de los 25 años, las prostitutas españolas rondan los 46. Más de la mitad tiene uno o más hijos a su cargo. la ordenanza de Convivencia, el programa de ayudas pretende dar una alternativa laboral a las 800 chicas que se calcula ejercen en la calle ÀLEX GUBERN BARCELONA. A finales de enero entraba en vigor en Barcelona la nueva ordenanza de Convivencia, un texto en forma de código que regula qué se puede hacer y qué no en el espacio público. Uno de los capítulos clave alude a la regulación de la prostitución, que prohíbe ejercer en un radio de 200 metros de cualquier centro escolar y que, como novedad, prevé sanciones también para los clientes, algo que se ha producido en al menos 518 casos. Aunque desde el Consistorio se realiza una valoración positiva de estos primeros meses de aplicación, lo cierto es que la presencia de chicas ofreciendo sus servicios en pleno centro de la ciudad no se ha atajado, y el eje de la ronda de Sant Antoni- -las quejas de cuyos vecinos motivaron la reacción municipal- -continúa siendo un gran es- caparate del sexo. No obstante, la mayor presencia de patrullas policiales ha hecho que, al menos a su paso, la presencia de chicas sea más discreta. Junto a la acción policial, la ordenanza ha venido acompañada de un importante paquete de medidas sociales, un plan de ayuda y recolocación laboral que pretende, entre otras medidas, conseguir que a finales de año entre 40 y 45 prostitutas hayan dejado la calle o estén en proceso de hacerlo. Se estima que en Barcelona ejercen la prostitución callejera unas 800 mujeres, si bien hay asociaciones que elevan la cifra a las 3.000, de las cuales entre el 70 y el 90 por ciento estarían en situación irregular. Ocho meses de duración A partir del trabajo de un grupo de educadoras y de la experiencia de las asociaciones que trabajan habitualmente con las prostitutas, el Plan para el Abordaje Integral del Trabajo Sexual, dotado con 498.000 euros ampliables, contempla la creación de cursos de recolocación laboral, al que ya se han apuntado once chicas. La novedad en este caso es que las prostitutas en fase de dejar de serlo reciben una beca mensual que llega hasta los 600 euros, una aportación habitual en otros programas de reinserción de colectivos marginados. El ingreso en estos cursos implica el compromiso de dejar la calle, si bien no se ejercerá un control estricto. Entendemos que el programa es voluntario y que las chicas que se apuntan tienen realmente voluntad de dejarlo. Partimos de una relación de confianza declaraba ayer la concejal de Mujer y Derechos Civiles, Pilar Vallugera. De ocho meses de duración y un mínimo de cuatro horas diarias de asistencia, el programa se basa en los cursos de capacitación laboral que deben permitir a las chicas encontrar una alternativa a la calle. Son personas muy motivadas añadía ayer Vallugera, quien dijo confiar en un alto porcentaje de éxito en la reinserción. Junto a los cursos de capacitación, la agencia ha realizado en estos últimos meses unas 115 intervenciones: tramitación de tarjetas sanitarias, empadronamientos o procesos de escolarización... A través de las educadoras muchas chicas acceden a servicios a los que no sabían que tenían derecho se explicó ayer. Además de un teléfono de asistencia, la sede de la agencia cuenta con atención sanitaria, psicológica y legal. También se contempla la posibilidad de crear un albergue- -ahora paralizado por el impasse político- -para alojar a prostitutas víctimas de maltrato, que se sumaría a los cinco pisos de acogida que ya funcionan ahora.