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6 Opinión VIERNES 16 6 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA EL DIAGNÓSTICO DE VOLTAIRE GUANTÁNAMO APESTA D ECÍA Voltaire que con media docena de hombres como el conde de Aranda España quedaría regenerada. No andaba descaminado el francés, que el talento y la convicción siempre han sido escasos en nuestra política; pero, con todo lo que ha llovido desde el XVIII, no hemos conseguido reunir esa media docenita imprescindible para el gran milagro de la regeneración nacional. De hecho, hemos consumido todo ese tiempo en, según las condiciones de cada uno, clamar por el pan o por la libertad. Mal asunto. Cuando uno de los dos se convierte en objeto del deseo es que la Nación no funciona. Con vistas al referéndum de pasado mañana, M. MARTÍN con el que se consumará FERRAND el primero de los grandes despropósitos de José Luis Rodríguez Zapatero, anda el líder de la oposición, en una pirueta de obligado anacronismo, pidiendo libertad y postulando un no que los nacionalistas quieren interpretar como un ataque a Cataluña. Mientras, el no de ERC les suena a gran proclama patriótica. Cuando el mismo adverbio tiene distinto significado ante idéntica propuesta y en razón de los colores del emisor, es que la razón se ha dado a la fuga. No es que, como les gusta decir a los agoreros, España se rompa. La Historia demuestra que es irrompible y capaz de soportar, por no irse más lejos, lo que viene padeciendo desde Aranda. Lo que España hace ahora, en un momento especialmente inoportuno, es debilitarse. Así, descoyuntada, entregada a las viejas batallas de los viejísimos caciques regionales y locales, pierde una oportunidad única para culminar el absurdamente interrumpido camino desarrollista. Lo de la regeneración política y moral es otra cosa. Esa va para largo porque la memoria de su promesa es el hilo conductor del fracaso crónico de los intentos liberales, no demasiados, que de tarde en tarde alegran el ánimo de unos cuantos, no de toda la nómina española, y menos todavía de los correspondientes a cada una de las diecisiete piezas del rompecabezas nacional. La memoria de Aranda ha quedado reducida a la cabecera de una revista que, después de muchos años de confabulación judeomasónica acaban de dar a luz los masones españoles. Lo del pan, felizmente, está en desuso y lo de la libertad sigue pendiente hasta que opere la separación de los poderes del Estado y, en los hechos, podamos votar sin las ataduras restrictivas que imponen las normas y defienden los partidos políticos. Si, por el mismo precio, obtuviéramos del Estado las garantías de seguridad y justicia que hoy son sólo un apunte, la educación funcionara en términos cabales y los medios de información- -los privados, los públicos son incompatibles con lo que predico- -se sacudieran los servilismos que frecuentan, estaríamos en el camino para encontrar esos seis hombres cuya necesidad nos diagnosticaron hace siglo y medio. C de tres prisioneros- -ninguno, por cierto, pendiente ASI nadie defiende ya Guantánamo, ese infade juicio- -el clamor global contra su existencia ha me enclave de excepcionalidad más allá de toalcanzado la masa crítica necesaria para que las cosas da ley que Darío Valcárcel ha calificado de tecambien. Y, como ha ocurrido en otras ocasiones durrible señal de fragilidad de la Democracia. De la rante la historia de la democracia, no será extraño nuestra: la que proclama los Derechos Humanos coque pronto veamos, entre los que celebran el final del mo conquista de la Civilización. A Guantánamo no lo campo, a quienes más habían defendido su existencia. amparan los aliados de EE. UU. en la guerra cada día El cinismo con el que algunos responsables más confusa en la que estamos implicados. Y ni políticos y militares comentaron los suicidios siquiera lo respaldan ya- -o lo hacen con calcude los tres prisioneros ha supuesto un aldabolada ambigüedad, y mirando de reojo su próxinazo para las conciencias: operación de relamo final- -algunos de los miembros de la Admiciones públicas acto de guerra asimétrico nistración que ordenó construirlo e implemen prueba de culpabilidad Sus reacciones les tarlo cuando las consecuencias del ataque del han hecho preguntarse a muchos si son los sol 11- S parecían justificar cualquier medida exdados norteamericanos que están en Irak- -y traordinaria. Incluso el presidente Bush ha maMANUEL que a menudo se exceden -quienes necesinifestado recientemente que estaba deseando RODRÍGUEZ RIVERO tan las clases de ética que se anunciaron a par cerrar el campo y procesar a los prisioneros tir de los asesinatos de Haditha o Ishaki, o de las deniYa ven, el emperador también tiene sentimientos. grantes torturas de Abu Ghraib. Quizás algunos de Que lo haga pronto. Antes de que se quiten la vida sus jefes también lo precisen urgentemente, así como más hombres (culpables o no: no hemos conseguido darles un repaso a las disposiciones de la Convención saberlo) desesperados por un confinamiento al que no de Ginebra respecto al trato a los prisioneros. pueden ver salida- -ni siquiera la que resultaría de Schopenhauer explicó que el suicida quiere la viun juicio y de una sentencia- y en el que permaneda, y que lo que ocurre es que simplemente está insacen desprovistos de toda tutela legal. Y que se mantietisfecho con las condiciones en que se le presenta nen en situación muy parecida, aunque no nos guste una opinión en la que, evidentemente, caben casi toreconocerlo, a la que padecen los detenidos encarceladas las motivaciones, desde las del enamorado desdedos indefinidamente en los regímenes dictatoriales. Y ñado hasta las que impulsaron a los juramentados todo eso con el penoso resultado para la Administracriminales que se inmolaron el 11- S en la terrible ción Bush de haber obtenido, durante cuatro años de acción terrorista. En el caso de los suicidas de Guantáinterrogatorios incontrolados, el procesamiento de sónamo, lo que debe importarles a los demócratas no lo diez de los 457 arrestados. Los demás siguen ahí, son sus motivaciones últimas, sino la responsabiliaislados y esperando. Retenidos tan sólo por la sospedad de quienes les forzaron a ello privándoles de los cha de que si les sueltan volverán a matar a americamás elementales derechos y garantías. Incluso en la nos Pero ¿en qué quedamos? ¿son asesinos o no? Y si guerra, lo que nos diferencia a los demócratas de los lo son, ¿por qué no los juzgan? que no lo son es el cumplimiento de las reglas que nos Guantánamo apesta a arbitrariedad, a incompetenhemos dado. No hacerlo nos ensucia. Por eso acabar cia, a racismo, a burla despiadada de los mismos princon Guantánamo no es sólo un acto de justicia, sino cipios que se invocaron para justificar su puesta en de higiene. funcionamiento. Tras el suicidio, la semana pasada,