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ABC JUEVES 15 6 2006 Cultura 69 España fue mi ilusión desde la infancia dice Maya Plisetskaya La legendaria bailarina presentó ayer en Madrid la edición española de su autobiografía b Mi desconocimiento del idioma me causó muchos problemas, porque los que me rodeaban creaban conflictos y me atribuían cosas que yo no había dicho JULIO BRAVO MADRID. Maya Plisetskaya puso el punto final a sus memorias a finales de 1993. Poco después se editaban en Rusia, donde levantaron una arenosa polvareda; la bailarina no se ha caracterizado nunca por morderse la lengua, y en el libro había seguido su costumbre. Doce años después de su publicación original, las memorias han sido traducidas y editadas en España (editorial Nerea) un país por el que Maya Plisetskaya siempre ha sentido un afecto especial. España fue mi ilusión desde la infancia- -dijo ayer la bailarina en el acto de presentación del libro, celebrado en la sede de la SGAE- El primer disco que escuché en mi vida fue Carmen lo oí en un rompehielos que nos llevaba al lugar donde trabajaba mi padre. Yo tenía entonces siete años Maya Plisetskaya estuvo ayer rodeada de muchas de las personas que le acompañaron en la etapa en que estuvo al frente de la que hoy es la Compañía Nacional de Danza: bailarines, maestros, empresarios, aficionados. No fue, recordó ayer la artista (que en noviembre cumplió ochenta años) una etapa totalmente feliz. Cuando me llamaron del Ministerio de Cultura no me lo pensé dos veces- -dijo- La mayor dificultad que tuve fue el desconocimiento del idioma; eso hizo que algunos de los que me rodeaban se aprovecharan de ello. Decían que yo había dicho cosas que nunca dije, crearon conflictos que yo no entendía... Quién sabe, quizás querían ocupar mi lugar. Pero con los artistas no tuve conflictos. Simplemente bailábamos juntos Fue un tormento. No fue una época fácil, no- -concluyó- porque además mi capacidad organizadora es menor que mi capacidad como bailarina En el libro, Maya Plisetskaya- -poseedora de una extraordinaria memoria- -repasa sin pelos en la lengua su trayectoria artística, las injerencias políticas dentro del Bolshoi, la prohibición de viajar al extranjero, sus períodos en Italia y España... Un gran protagonista de las memorias es el compositor Rodion Schedrin, su marido, que según la bailarina prolongó veinte años mi vida artística, al escribir para mí cinco ballets de contenido dramático, en los que tenía papeles para interpretar y no sólo para bailar Maya Plisetskaya confiesa que ya no escribe diarios, y no sé si escribiré la continuación del libro Schedrin desvela un secreto: Maya sigue escribiendo... Maya Plisetskaya, ayer en Madrid IGNACIO GIL