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4 Opinión JUEVES 15 6 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil BANCA ESPAÑOLA, BANCA GLOBAL L BBVA ha anunciado la inversión de más de 2.000 millones de dólares para adquirir dos bancos regionales en el Estado de Texas, donde ya dispone del banco Laredo, operación con la que la entidad española da otro paso firme en su plan de internacionalización y de construcción de un banco global. De paso, la posición en Texas refuerza el liderazgo en México, materializado a través de Bancomer, uno de los principales activos del grupo español. El Santander, por su parte, hizo otro tanto recientemente cuando adquirió por 2.400 millones de dólares el 20 por ciento de un importante banco de la costa este, el Soverign, así como una opción para salir o adquirir una participación de control en el futuro. De hecho, es previsible que antes de agosto anuncie otra ampliación de esta participación. El sistema financiero español ha protagonizado durante el último cuarto de siglo una transformación- -casi una revolución- -que no parecía a su alcance cuando asumió una nueva estrategia de desregulación y de competencia exterior. Entonces, la pretensión era casi exclusivamente defensiva: prepararse para la llegada de bancos extranjeros decididos a copar una parte del mercado español. Llegaron esos gigantes europeos y norteamericanos y poco pudieron enseñar a los españoles, que defendieron su mercado local prestando mejor servicio a sus clientes, y desde esa fortaleza les quedó margen para aspirar a exportar tecnología y capacidades e invertir en otros mercados. Desde principios de los años noventa, las inversiones de los dos grandes bancos españoles se dirigieron, primero, a las Américas hispanas, donde hoy gestionan las dos franquicias financieras más importantes del continente. A renglón seguido, acudieron a otros mercados más maduros, como el europeo y el norteamericano, los más avanzados del mundo. Así, el tamaño de los dos grandes bancos ha crecido espectacularmente, sin merma de su rentabilidad; todo lo contrario, cada vez son más fuertes. Han mejorado diversificando riesgos e introduciendo equilibrio al balance y a la cuenta de resultados, al superponer bajo la misma marca distintos mercados geográficos, monetarios y económicos, con ciclos complementarios, como son los europeos del euro, los americanos del dólar, y, en el caso del Santander, el británico de la libra, mercado donde dispone de una posición muy relevante tras la adquisición del Abbey. No hay mejor ejemplo que el del sector financiero para demostrar la fertilidad y la oportunidad de asumir sin ambages los riesgos de la competencia y la desregulación. Sin la apertura de los años ochenta, los bancos españoles no se hubieran visto impulsados a asumir el riesgo de la internacionalización y el reto y la ambición de convertirse en bancos globales, capaces de soportar la competencia internacional e incluso de protagonizarla. E ETA ENVIDA A FRANCIA E L Gobierno francés ha despachado el último comunicado de la banda terrorista ETA con la doctrina oficial de que la búsqueda de una solución en el País Vasco es un asunto interno español. Con esta valoración, el Ejecutivo galo reitera lo que su primer ministro, Dominique de Villepin, manifestó personalmente a Zapatero el pasado 13 de marzo. Sin más comentarios, Francia para en seco la táctica etarra de implicarla en el proceso y deja claro que cuando ETA se refiere al País Vasco y a la solución del conflicto está aludiendo a cuestiones internas de España. Por tanto, ni territorialidad, ni anexión de los tres territorios del sur de Francia, ni autodeterminación, ni nada que suponga por parte de las autoridades galas un reconocimiento político de los etarras. ETA es ahora para Francia un asunto terrorista y su cooperación en los últimos años- -después de mucho tiempo de insolidaridad con España- -ha sido decisiva para arrinconar a esta banda criminal. Por eso, ETA ha lanzado este último comunicado para justificarse históricamente también ante las autoridades galas, aunque, con sus manifestaciones, los etarras acompañan una serie de mensajes, explícitos e implícitos, que deberían preocupar muy seriamente al Gobierno español, señalado por omisión. Por lo pronto, ETA ratifica que su alto el fuego es la contrapartida para que empiece un proceso de negociación política. No hay más gestos ni se debe esperar más de los terroristas. Que ETA afirme que su voluntad es llevar ese alto el fuego hasta el final no justifica ningún optimismo, pese a que los animadores del proceso se hayan apresurado a ver en esa disposición una voluntad de pacificación. Lo que ETA entiende por el final no es otra cosa que la consecución de sus objetivos, a lo que se condiciona el carácter definitivo de su tregua. Es lo mismo que dijeron en la entrevista del diario Gara este proceso es reversible y, al igual que en 1998, ETA no renunciará a la violencia ni entregará las armas mientras se considere garante del cumplimiento de los acuerdos a los que llegue con el Gobierno. Por tanto, en este nuevo comunicado, ETA reitera que lo que ha impulsado es un proceso de negociación política y no un acto de paz. En segundo lugar, la omisión de todo emplazamiento al Gobierno español obliga a mirar a La Moncloa. Hasta aho- ra, ETA siempre se había dirigido a los Estados español y francés para dar testimonio de que su conflicto se basa en la partición de Euskal Herria en dos estados. Sus exigencias a uno y otro han ido permanentemente acompañadas de la misma literatura delirante sobre derechos históricos, represión de identidades y demás coletillas del manual etarra. Pero éste es el primer comunicado en que los terroristas sacan a España de sus reclamaciones y trasladan la imagen de que sólo falta Chirac en la mesa de diálogo. Es lamentable que los terroristas den por hecho- -y peor sería que tuvieran razón- -que el Gobierno español ya no plantea problemas de procedimiento para la negociación política de sus objetivos máximos. Es preocupante que los etarras den por superada la resistencia histórica del Estado a abordar el terrorismo como una agresión ilegítima que sólo debe recibir un tratamiento policial y judicial. Por eso es necesario que el Gobierno diga algo más que un reproche a ETA por el requerimiento a Francia. Debe deshacer, en lo que de él dependa, el cúmulo de malentendidos que genera su exclusión en este comunicado, con el que ETA sólo amenaza a Francia con continuar la lucha por los derechos y el conflicto mientras no reconozca a Euskal Herria es decir, si no se pliega a sus exigencias. Y si ETA ha querido decir que el Gobierno español ya se ha plegado, Rodríguez Zapatero debe desmentirlo rotunda e inmediatamente. ETA ya ha dicho lo que quiere y cómo lo quiere. Quiere lo de siempre y con las pistolas en la mano. Se siente molesta en Francia, donde los jueces y la Policía siguen deteniendo a sus comandos Quiere llevar a suelo galo la moratoria que parece disfrutar en España, pese a que nuevamente se ha dado a conocer por la patronal navarra una remesa de cartas de extorsión fechadas en mayo y puestas en correo en junio. Por todo esto, si ETA se mantiene armada y decidida en sus objetivos políticos; si ya ha dicho que la tregua es reversible; si mantiene tanto la extorsión en el País Vasco y Navarra para financiarse, como la logística de medios en suelo galo- -es decir, explosivos, armas, matrículas falsas y coches robados- -el escenario en el que el Gobierno va a comunicar el inicio del diálogo con los terroristas no cumple ninguna de las condiciones establecidas en la resolución del Congreso de los Diputados aprobada el año pasado. UNIDOS POR LA SELECCIÓN E SPAÑA ha debutado en el Mundial con cuatro goles y un fútbol excelente, alimentando la esperanza de que esta vez podrían llegar los éxitos que se hacen esperar desde hace tantos años. El deporte es un fenómeno social de primera magnitud que moviliza las emociones colectivas y expresa los sentimientos más profundos. La reacción de la sociedad española es muy significativa, con un país paralizado a la hora del partido, muchos miles de seguidores entusiastas en Alemania (con la presencia en primera línea de los Príncipes de Asturias) y otros muchos en la madrileña plaza de Colón y otros lugares de España. Alegría colectiva, banderas, cánticos y, en definitiva, la presencia de los elementos que configuran el orgullo natural por la propia nación, sin excluir a nadie y con respeto pleno al adversario. Cuando está en juego el prestigio y el éxito internacional de España, el localismo de vía estrecha queda reducido a la dimensión minúscula que le corresponde. Encerrados en su pequeño mundo de intereses y reparto de poder, algunos políticos no conectan con la realidad de la gente común. España es una nación que cuenta su historia por siglos y que vive con naturalidad en el sentimiento de millones de personas. En estos casos, nadie se acuerda de debates identitarios, supuestas realidades nacionales o egoísmos insolidarios. Jugadores de todos los equipos y procedencias han contribuido a un triunfo espectacular en un momento en el que el deporte español vibra también con las hazañas de grandes figuras como Fernando Alonso o Rafael Nadal. Ha sido una doble alegría en estos tiempos de inquietud: el excelente fútbol desplegado por la selección que dirige Luis Aragonés se ha visto correspondido por la respuesta extraordinaria de una nación que sabe estar a la altura de un gran reto social y deportivo, seguido de forma apasionada en todos los países del mundo.