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20 Nacional MIÉRCOLES 14 6 2006 ABC María Teresa Fernández de la Vega asume cada vez con más entusiasmo sus misiones en política exterior, sobre todo las relacionadas con la inmigración, que le han producido en los últimos meses importante réditos para su imagen La vicepresidenta se adueña de los terrenos de Moratinos TEXTO: ENRIQUE SERBETO LUIS AYLLÓN FOTO: EFE ESTRASBURGO MADRID. Posiblemente ya era consciente de ello, pero María Teresa Fernández de la Vega ha descubierto por sí misma en los últimos meses que la política exterior suele producir más réditos a los políticos que las complejas cuestiones internas. La ocasión se la ha dado, paradójicamente, uno de los asuntos que causa problemas al Ejecutivo en España: la presión migratoria. La vicepresidenta primera, que ya estuvo en Ceuta y Melilla cuando los asaltos a las verjas y, más recientemente, en Canarias, no hace más que cumplir las instrucciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de coordinar a los distintos ministerios implicados en la gestión de la inmigración. Pero lo hace siendo consciente de que su popularidad ha subido al aparecer en primera línea afrontando los problemas. compartir y recibir el respaldo para promover urgentemente una política de inmigración europea Es cierto, como dice, que en el fondo del problema no hay ninguna discrepancia pero tampoco ningún entusiasmo, hasta el punto de que el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores del pasado lunes no llegó abordar la cuestión y ayer volvió a escuchar críticas por el proceso de regularización llevado a cabo en España. En cualquier caso, Fernández de la Vega sigue dispuesta a moverse en los terrenos que normalmente labra el ministro de Exteriores e, incluso, según supo ABC, se plantea encabezar la delegación española en la Conferencia Euroafricana de Rabat de los días 10 y 11 de julio, en la que se hablará en gran medida de inmigración. Eso sí, siempre que las perspectivas de alcanzar resultados positivos sean fundadas. Iberoamérica Las cuestiones relacionadas con la inmigración no han sido, además, las únicas en las que De la Vega ha asumido tareas de política exterior, favorecida también por la escasa actividad que, sobre todo en lo que va de año, ha tenido Zapatero en ese terreno. Además de un viaje que realizó en otoño de 2004 a Vietnam, en su haber figuran las gestiones en varios países de América para preparar la Cumbre Iberoamericana celebrada en otoño de 2005 en Salamanca. La dimensión iberoamericana de la vicepresidenta se completará, previsiblemente con otro viaje, que hará a la región en las primeras semanas de agosto y que podría incluir una estancia en la Bolivia de Evo Morales. Si así fuera, se podría esperar a ese momento para que se firmara un acuerdo de cooperación entre los dos países, que está siendo negociado y que, inicialmente, se habría programado para que en el mes de julio se desplazara a La Paz a firmarlo únicamente la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín. En Bruselas y Estrasburgo El pasado 23 de mayo volvió de Bruselas con la promesa de la Comisión Europea de adoptar quince medidas de apoyo a España en la lucha contra la inmigración ilegal. Su viaje privó al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, de haberse marcado el tanto ante la opinión pública, a pesar de que detrás del éxito de las gestiones europeas de la vicepresidenta estaba su departamento y los expertos José Borrell saluda a De La Vega a su llegada al Parlamento Europeo en cuestiones europeas, que prepararon en Madrid esas medidas para que la Comisión sólo tuviera que darles la luz verde. En privado en sus viajes a Bruselas y, ayer, a Estrasburgo, la vicepresidenta se ha mostrado satisfecha de haber logrado algunas cosas para España y ha avanzado claramente en el manejo de la farragosa jungla conceptual comunitaria, aunque en el fondo no ha pasado del consenso en las buenas intenciones. En el Parlamento Europeo, la vicepresidenta dijo ayer que iba a informar, El Parlamento Europeo reprende al Gobierno por no declarar el director del CNI sobre los vuelos de la CIA E. SERBETO, CORRESPONSAL ESTRASBURGO. La declaración del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y su disposición a prestar declaración ante la comisión de Investigación del Parlamento Europeo que se ocupa de los vuelos de la CIA, fue calificada como una acción buena y positiva por el diputado portugués Carlos Coelho que preside este organismo temporal. Sin embargo, Coelho fue especialmente crítico con el caso de Alberto Saiz, director general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) cuya comparecencia ha pedido desde hace dos meses, sin haber recibido respuesta todavía. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo en los pasillos del Parlamento que su Gobierno no tenía nada que ocultar y que no se oponía a esa comparecencia, pero Coelho replicó que la fal- ta de respuesta le parecía un mal ejemplo y una falta de respeto En privado, Coelho comentó que apreciaba la disposición de la vicepresidenta, pero en público insistió en que sus peticiones no han recibido respuesta, ni oficial ni informalmente Acepto- -señaló- -que nos digan que no, pero la ausencia de respuesta no es aceptable La delegación que acompaña a Fernández de la Vega intentó evitar que esta disputa empañara su visita a Estrasburgo, sacando a relucir la existencia de un intercambio de correos electrónicos, pero no logró cambiar el fondo de los reproches del eurodiputado popular que insistió en considerar esta actitud concreta como mal ejemplo El miércoles que viene se reunirá el buró de la comisión para planificar el calendario de actividades y para fijar la fecha de las comparecencias, entre otras la del ministro Moratinos.