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ABC LUNES 12 6 2006 Deportes CINCUENTA AÑOS DE LA PRIMERA COPA DE EUROPA 111 Así fue el torneo Octavos de final Sporting (Por. -Partizán (Yug. 3- 3 2- 5 Honved (Hun. -Anderlecht (Bel. 6- 3 4- 1 Servette (Sui. -Real Madrid 0- 2 0- 5 Djurgarden (Sue. -Guardia (Pol. 0- 0 4- 1 Aarhus (Din. -S. Reims (Fra. 0- 2 2- 2 Rapid Viena (Aus. -PSV (Hol. 6- 1 0- 1 Milán (Ita. -Saarbrucken (RFA) 3- 4 4- 1 R. Weiss (RDA) -Hibernians (Esc. 0- 4 1- 1 Cuartos Hibernians- Djugarden Stade Reims- Honved Real Madrid- Partizán Rapid Viena- Milán Semifinales Stade Reims- Hibernians Real Madrid- Milán Final Real Madrid- Stade Reims 3- 1 1- 0 4- 2 4- 4 4- 0 0- 3 1- 1 2- 7 2- 1 1- 0 4- 2 1- 2 4- 3 Marquitos afirma que Di Stéfano les enseñó a ganar. Marsal subraya que el ¡vamos! de Alfredo era clave, aunque el 9 asegura que yo no era Tarzán Lesmes señala que Marcos aún no sabe cómo logró el 3- 3. Atienza elogia a la defensa de la Alpargata... Historia viva de una leyenda TEXTO TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Di Stéfano, Marsal, Marquitos, Lesmes y Atienza. Cinco protagonistas de aquel éxito histórico rememoran en ABC las vivencias de un día inolvidable. La batuta de Alfredo es ideal para entrar en juego. A Marquitos le tropezó el balón y fue gol Su chispa argentina define un tanto decisivo, el 3- 3, objeto histórico de bromas que el central cántabro ha soportado durante cincuenta años de oro. Marcos acertó entre mil piernas. No sabe ni cómo la pegó. Luego llegó el 4- 3 de Rial y ganamos la primera Copa de Europa Una nueva competición, destaca Di Stéfano, que en aquellos momentos era una incógnita: No sabíamos cómo saldría el torneo, pero fue un éxito. Fíjate hasta donde ha llegado. Triunfó porque los equipos- -sin tanto dinero en juego- -lo daban todo por ganar. Los partidos eran muy competidos y había grandes rivales. La Copa de Europa comenzó allí a convertirse en la competición de clubes más importante del mundo El Real Madrid fue el máximo culpable de esa fama. Y eso que aquella primera final estuvo perdida dos veces. Teníamos un 0- 2 en contra y yo marqué el 1- 2. Fue muy complicado. Sufrimos muchísimo, nosotros y los emigrantes que nos animaban desde las gradas. Remontamos porque siempre fuimos un equipo trabajador y con una moral de hierro Marsal y Marquitos destacan que esa fuerza la inspiró Di Stéfano con su sacrificio y sus palabras de apoyo. Alfredo se quita galones: ¡Pero si con el 0- 2 no hubo tiempo de decir nada! Yo no era Tarzán. Allí animó todo el mundo. Vencimos porque siempre tuvimos espíritu ganador mos un partido por perdido. Empezamos a darnos ánimos, ¡venga, vamos! y remontamos. Zárraga, Juanito Alonso, Atienza y yo éramos los que gritábamos. Cuando Marquitos hizo el 3- 3 le tomamos el pelo. Le preguntábamos ¿con qué la diste? ¡Tú no has marcado, ha sido un francés en propia puerta! Y se enfadaba Lesmes, Atienza... la Alpargata Ensalza Lesmes las virtudes de aquel Real Madrid: El fútbol es correr y luchar y eso es lo que hacíamos. Es lo mínimo que se puede exigir. Ahora se dice que un equipo corrió mucho como si fuera un mérito ¿Qué es lo que hace el Barcelona actual? ¡Correr, luchar y atacar! Se ríe de las tácticas: Hoy no paran de hablar de sistemas. Nosotros no teníamos. Nos quisieron imponer uno cuando vino Didí, para que los balones pasaran por él, y fracasó. Allí bajábamos y subíamos todos Ángel Atienza indica que la táctica era cosa de ellos: En aquella final estábamos nerviosos, por la importancia de ganar la primera Copa de Europa. Hablábamos del partido, como siempre hacíamos, durante todos los días previos. Nosotros decidíamos a quién se debía pasar el balón en cada situación y quién cubría a cada uno. No era como ahora, que los futbolistas hacen de todo menos pensar en el fútbol Rememora la dificultad de levantar esa primera copa: Parecía imposible, porque el Stade se puso con un 0- 2. Pero teníamos una actitud muy distinta a la que se observa ahora. No jugar era un desastre para uno. Hoy... Respetábamos a Alfredo, como posteriormente a Puskas, porque cuando se ponía a trabajar, todos hacíamos lo mismo Define con ironía el polémico tanto de Marquitos: Nos llamaban la defensa de la Alpargata porque el Real Madrid vestía de smoking en el ataque y atrás llevábamos alpargatas. En el 3- 3 todos estábamos en el área... y el último que la tocó fue Marquitos. Decían que no teníamos la clase de los delanteros, pero éramos los menos goleados Marquitos marcó con la puntera Marquitos, la diana de todos sus compañeros, encaja los ataques con la sonrisa en el borceguí. ¡Nunca me olvidaré del 13 de junio, San Antonio! Sí, ya sé que dicen que no sé ni cómo acerté en el 3- 3... Lo conseguí de rebote, pero la jugada la comencé yo, que nunca subía desde atrás. Los franceses me abrieron hueco y continué. Alfredo me decía que me quedara atrás y le pasé el balón, pero yo seguí para que hiciera la pared conmigo. En vez de centrarme la pelota, se la dio a Marsal, que disparó. El portero despejó y yo marqué. Lo hice con la puntera- -mensaje para navegantes- Pocos minutos después. Rial enlazó con Gento, el de Guarnizo corrió la banda, centró y el propio Rial cabeceó el tanto del triunfo Marquitos ensalza la categoría de aquel equipo: Nunca vi negra la final, ni siquiera con el 0- 2, porque Alfredo nos enseñó a correr para vencer Recuerda el champán en el césped: Cuando finalizó el partido saltó la gente con botellas de champán y me emborracharon en el campo. Lesmes, mi compañero de habitación, se enfadó conmigo. Había venido su mujer a presenciar la final, y en vez de estar con ella me tuvo que atender a mí en la habitación, que no sabía ni dónde estaba Sucedió hace cincuenta años. A Marsal no le dejaron hacer el 3- 3 Marsal vuelve a colocar esas medallas en el pecho de Alfredo: Fue un partido emocionante. Con el 0- 2 no nos asustamos, porque teníamos esa fuerza ganadora que nos inculcó Alfredo. Inyectó a todos su carácter vencedor. Cuando decía ¡vamos! ese ¡vamos! era decisivo Se queja del 3- 3 protagonizado por Marquitos. El gol vino precedido de un disparo mío que el portero rechazó con el pie y que Marcos remató ¡después de darme un empujón para que le dejara disparar! ¡No me dejó marcar! ¡Ni sabe cómo acertó! añade con ironía. Más en serio, indica: Fue lógico que me empujara, porque él estaba de cara Lesmes echa más leña al fuego triunfal: Fue una final muy dura. Todo estaba en contra. Jugábamos en París contra un equipo francés y perdíamos 0- 2, con el público animando al Reims. Pero nunca dába- Di Stéfano: Pudimos remontar por el espíritu ganador... y por el 3- 3, cuando el balón tropezó en Marquitos y entró Marquitos: Al final nos emborracharon en el césped y ya no supe ni dónde estaba Juanito Alonso contempla cómo el balón rematado por Leblond supone el 0- 1