Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional LUNES 12 6 2006 ABC AL- ZARQAUI ENMARCADO H ay algo misterioso en la muerte de Al- Zarqaui. No hablo de tramas ni conspiraciones, sino del intrigante marco de madera en el que el Ejército norteamericano presentó la fotografía del terrorista. Nunca se ha visto nada parecido. ¿Quién fue el responsable de esa decisión? ¿A qué carpintero despertaron en mitad de la noche para elaborar el perfectamente trabajado perímetro de madera que sostenía la foto del degollador? Las fuerzas norteamericanas tienen su cuartel general en uno de los más despampanantes palacios de Sadam. Así que lo más fácil es que agarraran uno de los retratos del ex dictador que adornaALBERTO ban sus paredes, y camSOTILLO biaron el inquilino del marco. ¿Fue decisión norteamericana o del Ejército iraquí? De primeras, uno piensa en la pasión decorativa del pueblo árabe, pero después de tanto tiempo no hay duda de que los marines ya se han imbuido de las costumbres y tradiciones del pueblo con el que guerrean. Éstos son los principales comentarios que he oído estos días entre quienes siguen la realidad iraquí. Lo que no he oído es ni una palabra sobre las esperanzas de paz que podrían venir con la muerte del terrorista. Y es que una de las amargas lecciones de esta guerra es que no conviene atribuir todos los males que nos afligen a una sola persona, por muy pérfida que nos la pinten. Alguna vez se ha dicho que el pueblo norteamericano necesita poner rostro al bien y al mal. De ahí, tal vez, el éxito de sus películas de aventuras, y el fracaso de sus más ambiciosas acciones de política exterior. Ni todos los males de este mundo dependían de Sadam, a quien los medios norteamericanos habían convertido en Satán. Ni Al- Zarqaui era causa del caos iraquí, sino resultado. Muchos de los más graves errores cometidos en política han estado provocados por ese vicio de no fiarse de quienes están en el terreno, en vez de dejarse guiar por quienes jamás han salido de su torre de prejuicios. No hay un solo periodista habituado a cubrir calamidades que crea que el origen de las mismas sean los enredos de un villano. Y desde luego, no porque no hayan conocido hijos de perra en el desempeño de su trabajo. Si antes de invadir Irak se hubiese pedido consejo a quienes estaban en el terreno, no se habrían cometido tantas estupideces. Pero aquella fue una guerra acometida con muchos prejuicios y muy poco juicio. Y ya que estamos en el terreno, quien quiera conocer la tragedia de esa guerra en toda su complejidad haría bien en estudiar el libro de Abel Ruiz de León Escuchar a Irak (Blume) Describe la tragedia de ese país a través del testimonio directo de sus víctimas. El resultado es un retrato del dolor. También del crimen que lo provocó. Pero sin prejuicios ni simplezas. Como cuentan la verdad quienes la conocen, pero apenas se les escucha. Grave error colectivo. Militares estadounidenses transportan a un preso a la sala de interrogatorios de Guantánamo El jefe de Guantánamo considera los tres suicidios un acto de guerra El Pentágono acusa a los muertos de manipular a la opinión pública b La verdadera tragedia es que era la única forma que tenían para salir de la prisión dice el abogado de 17 de los 457 hombres encarcelados MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Es hora de dejar atrás Guantánamo afirmó ayer el ex comandante general de la OTAN y ex aspirante a la Casa Blanca Wesley Clark. Como él, muchas voces renovaban ayer la petición de cerrar la infame prisión, tras el suicidio de tres detenidos que se ahorcaron el sábado con su propia ropa y las sábanas. Guantánamo se ha convertido en una incómoda herramienta que mancha la reputación del Gobierno estadounidense. Incluso los que defienden que todo vale en la guerra contra el terrorismo se preguntan cuánta información se sigue obteniendo de los 457 hombres encarcelados después de más de cuatro años de interrogatorios. Ya no son sólo las organizaciones de derechos humanos las que piden su cierre, sino que desde la ONU hasta los aliados de EE. UU. claman por su fin. Es el caso del primer ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen, que este fin de semana se convertía en el primer líder internacional en ser invitado a Camp David en los últimos dos años. Su pequeño país mantiene con orgullo 530 soldados en Irak, pero el mandatario pidió a Bush que acabe con Guantánamo. A mí también me gustaría que estuviera vacía dijo el presidente estadounidense, antes de reiterar que está a la espera de que el Tribunal Supremo decida cuál es la autoridad adecuada para revisar los casos. Algo que se espera ocurra este mismo mes con la pronunciación sobre el chófer de Osama bin Laden. Analistas y observadores internacionales creen que la decisión de cerrar Guantánamo ya está tomada y es sólo cuestión de tiempo. Estados Unidos sólo ha presentado cargos contra diez de los detenidos, siempre en tribunales militares, pero mucho de esos han recurrido a los tribunales federales. Sacarlos de alguna manera Tenemos que sacar a esta gente de ahí, ya sea poniéndolos en libertad, transfiriéndolos a otra prisión o sometiéndolos a un juicio internacional insitió el ex general Clark. Ninguno de estos comentarios llega a los hombres que ayer seguían encarcelados indefinidamente en Guantánamo, ya que sus carceleros se encargan de que no reciban noticias del mundo exterior. Para el abogado David Remes, que tiene a 17 de estos presos yemeníes en su cartera, La verdadera tragedia es que ésta (la muerte) es la única forma que tienen de salir de Guantánamo dijo al The Washington Post. Los tres suicidios han irritado al Pentágono, que los considera un intento de manipular a la opinión pública Según afirmó el general Bantz Craddock: Son gente determinada a hacer cualquier cosa para convertirse en mártires No es un acto de desesperación sino de guerra asimétrica contra nosotros dijo por su parte el comandante de la base de Guantánamo, almirante Harry B. Harris. Para él, responden a una creencia mística entre los detenidos de Guantánamo de que se necesitarían tres muertes para llamar la atención internacional y que el resto fuera liberado. El Gobierno saudí anunció ayer que redoblará esfuerzos para lograr la extradición de sus 103 nacionales. Estados Unidos le devolvió el mes pasado 15 detenidos que serán sometidos a juicio en Arabia Saudí. De los entregados anteriormente, ocho fueron puestos en libertad al considerarse que ya habían cumplido la sentencia que les hubiera correspondido. Otros 25 presos de Guantánamo han protagonizado 41 intentos de suicidio desde su apertura en 2002, y unos 150 hicieron huelga de hambre. Sólo ocho la continúan, ya que han sido alimentado a la fuerza en numerosas ocasiones, atados a un silla metálica diseñada para ello.