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10 LUNES 12 6 2006 ABC Nacional ANTONIO MARÍA ROUCO VARELA Cardenal Arzobispo de Madrid La polarización de España está inducida desde instancias políticas, sociales y económicas El ex presidente del Episcopado acaba de presentar el libro España y la Iglesia Católica en el que repasa la proyección de España y del catolicismo en el devenir de nuestra Nación TEXTO: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA El cardenal imperturbable E l cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, es un hombre aparentemente imperturbable, pues no parece que haya pregunta o tema que pueda alterarle esa tonalidad monocorde que imprime a sus respuestas. Sin embargo, son sus ojos los que, a veces, le traicionan en la emoción o en los énfasis con los que contesta. A punto de cumplir setenta años- -nació el 30 de agosto de 1936 en Villalba, provincia de Lugo- miembro del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal, es un prelado formado en la aritmética jurídica del derecho canónico, materia en la que se doctoró en la universidad alemana de Ludwig Maximilian, de Múnich. Su tesis- -escrita en alemán y ya traducida al español por BAC- -evoca su último libro porque, si en su juventud muniquesa abordó las relaciones entre el Estado y la Iglesia en el siglo XVI, acaba de publicar en la colección Planeta testimonio un libro recopilatorio con el título de España y la Iglesia Católica Un prólogo de José Manuel Otero Novas da paso a una introducción que, titulada España y su futuro. La Iglesia Católica condensa los sa- gaces puntos de vista del cardenalarzobispo de Madrid sobre la proyección de España y del catolicismo en el devenir de nuestra Nación. Tras estas páginas- -verdaderamente sustantivas para comprender las tesis que vertebran el discurso del prelado- -se articulan con mucho sentido de la oportunidad sus intervenciones en distintos foros: el club Siglo XXI, las aperturas de las Asambleas Plenarias de la Conferencia Episcopal y su muy profunda participación, como académico, en la Real de Ciencias Morales y Políticas. Se trata de una obra recopilatoria, pero sistematizada, que adquiere un interés renovado- -no meramente documental- -en la medida en que, a la luz de los acontecimientos en España en relación con la Iglesia y de la propia Iglesia, arroja interpretaciones y nuevas lecturas que interesan a los creyentes y, especialmente, a los que no lo son. Rouco Varela muestra la faz de una Iglesia que quiere dar a entenderse- -con sus a veces insuperables contradicciones- -en una época signada, en palabras de Benedicto XVI, por la dictadura del relativismo ¿Por qué este libro, y por qué ahora? -Es evidente que ahora España se encuentra en un momento de especial actualidad. Lo que creíamos que podía haber sido ya una cuestión superada por el gran debate del siglo XX en torno al sentido de la historia de España, y cuando con la transición política la mayor parte de la opinión pública española creía que ese problema había quedado resuelto... ese diagnóstico ya no es exacto. Lo demuestran grandes cuestiones relacionadas con el Estado, como los Estatutos de Autonomía. Nos encontramos ante un nuevo momento en la historia de la problemática de España. -Leyendo su introducción, se puede percibir que hay una cierta decepción respecto a la España de la Transición. ¿Es una visión pesimista su análisis de la trayectoria de España? -No lo creo. ¿No tiene esa percepción? -No, no. Yo tengo una valoración expresada constantemente en todos mis trabajos que se refieren específicamente a España. La historia de la Iglesia en España, la historia del catolicismo en España después de la Transición no es perfecta, y es susceptible de muchas variaciones y versiones, pero en el fondo ha sido comúnmente aceptada. ¿Es posible que estemos ante una nueva Transición? -Pudiera ser, pero yo no me atrevo tampoco a hacer una afirmación rotunda sobre este hecho y la calificación del mismo como una nueva Transición. Pero, ciertamente, respecto a la organización del Estado como Estado de las Autonomías, sí que estamos ante un nuevo capítulo de la problemática constitucional. ¿Se están cumpliendo a satisfacción de la Iglesia los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español? ¿Percibe la Iglesia que en este momento existe una interlocución fluida o está en peligro la realidad jurídica que implican esos acuerdos y ese diálogo? -Primero, un juicio global sobre la vigencia de los Acuerdos. Creo que el Go- bierno no cuestiona la vigencia de esos Acuerdos en su conjunto, al menos en esta legislatura. Segundo, ¿que hay problemas a la hora de aplicarlos en relación con la vida de la sociedad, la vida de la comunidad política y la misma vida de la comunidad eclesial? Pues sí, los hay. ¿Qué opinión tiene de la asignatura Educación para la Ciudadanía? -Es muy preocupante el hecho de que el Estado quiera establecer una asignatura que forzosamente tenga que desembocar en una especie de asignatura de ética estatalmente prescrita, o de moral enseñada desde el poder. Esto pone de manifiesto el peligro de esta iniciativa pedagógica. ¿Y cree que así se plantea?