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72 DOMINGO 11 6 2006 ABC MUNDIAL 2006 GRUPO B ME GUSTA CROUCH I Beckham recibe la felicitación de Neville, su amigo del alma dentro y fuera del campo, tras el gol de Inglaterra AP Fiasco y gamarrada TEXTO FERNANDO ITURRIBARRÍA El conformismo de una victoria raquítica con gol regalado delata al reservón Eriks- son. El sueco fue replegando al equipo a medida que se acercaba el final. No fue un partido bueno. Cuando el público acaba haciendo la ola en la grada... mala señal nglaterra es una de mis favoritas. Escrito está. Ayer no es que se pueda decir que hizo mucho, pero sin hacerlo ganó y eso es buena señal. Los primeros partidos de una fase final son para ganarlos sí o sí. Con brillantez o con mediocridad. Vi a los ingleses un poco pesados, pero valoro su triunfo porque todas sus esBERND trellas juegan para SCHUSTER el equipo y eso es vital en un Mundial, y también porque Paraguay me parece uno de los mejores equipos suramericanos. No tiene la fama ni la calidad, quizá, de los argentinos o brasileños, pero ganarle cuesta mucho. Además, los tres puntos, después de ver el resultado del otro partido, son aún más valiosos. Querría hacer una mención a Crouch. Me gusta ese jugador. Es feo, pero efectivo. Y no es tronco con el balón en los pies. Sabe lo que se hace. Para cómo juega Inglaterra es muy importante. Domina el juego aéreo y eso para las llegadas de Lampard y Gerrard es vital. También protege bien el balón con el cuerpo y propicia el remate de los que llegan desde atrás en carrera. Yo, cuando estuviera bien Rooney, le mantendría en el equipo. Su juego para la velocidad del chaval del Manchester es una ventaja. Owen y Rooney son muy parecidos. Inglaterra Paraguay 1 0 LA CARA Y LA CRUZ Tony Blair gusta de apuntarse a estas cosas que le dan bola en la calle. Como el baile del espárrago Crouch causa furor en Inglaterra, el primer ministro prometió que si Inglaterra gana el Mundial hará la danza del robot en Downing Street: Estaré encantado de hacerlo dijo. Justo Villar fue la cruz. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando salió a un balón que pretendía rematar Crouch y en el despeje se lesionó. Es el primer lesionado del torneo y lo será para todo el Mundial, pues después se conoció que tiene una rotura de fibras. do con cinco zagueros ante un rival tímido en ataque. Sven- Goran Eriksson es el punto flaco de una selección plagada de talento y escasa de talante en el banquillo. Fue un partido para no llegar tarde. Si en el Cono Sur la vida es eterna en cinco minutos, la contienda se ventiló en apenas el doble de tiempo. Todo ocurrió en esos diez minutos iniciales. El resto fue sestear y beber agua. Los sedientos de fútbol se las prometían felices. Gol, ocasiones, lesión, drama y porteros abatidos. Un arranque vibrante. La culpa fue de Beckham. Ante la mirada admirativa de Victoria Adams y su hijo Romeo, torpedeó la zaga rival con un lanzamiento de falta desde 30 metros. El zapatazo de gamuza azul fue cabeceado a la red por Gamarra. El golpe de estado a la ancestral solvencia defensiva paraguaya trastocó las reglas de partida. Al meta Justo Villar le rehabilitó su Inglaterra: Robinson; Neville, John Terry, Ferdinand, Ashley Cole; Gerrard, Lampard, Beckham, Joe Cole (Hargreaves, m. 81) Owen (Downing, m. 55) y Crouch. Paraguay: Villar (Bobadilla, m. 6) Caniza, Gamarra, Cáceres, Toledo (Núñez, m. 80) Paredes, Acuña, Bonet (Cuevas, m. 67) Riveros; Valdez y Santa Cruz. Árbitro: Antonio Martínez (Mex. Amarilla a Gerrard y Nelson Valdez. Gol: 1- 0, m. 4: Gamarra (p. p) FRÁNCFORT. Una gamarrada ajustició el fútbol en Fráncfort. En la tradición de los pronunciamientos latinoamericanos, Carlos Gamarra marcó contra su campo, rehabilitó la memoria de Chilavert y obsequió el triunfo a una conformista Inglaterra. El capitán guaraní brindó involuntariamente en bandeja la excusa a dos seleccionadores reservones para atenazar el juego en el sopor de una calurosa sobremesa primaveral. Inglaterra terminó jugan- pronta lesión en una tonta caída. Del drama se pasó a la chanza. Nada más ponerse bajo el arco, Aldo Bobadilla provocó un inocente golpe indirecto dentro de su recién prestada área. Aníbal Ruiz, a pesar de la asonada, mantuvo el dibujo reservón. Acuña tenía las llaves de la fortaleza. Llevaba la batuta a base de balonazos largos en busca de los dos puntas alemanes el inoperante Santa Cruz (Bayern) y el pundonoroso Valdez (Werder) Pero el suplente del Dépor ha perdido fuelle. Inglaterra no se merece a Eriksson Lo de Eriksson tiene más delito. La mejor Inglaterra de los últimos tiempos no se merece este aspirante de algún candidato a entrenar el Real Madrid. Fue replegando peones sin razón aparente, salvo el miedo a no ganar. Pasó del clásico 4- 4- 2 a un 4- 4- 1- 1 con el excelente Joe Cole de enganche con el solitario Crouch tras sentar a Owen. Todo porque el Cole chungo, Ashley, abría su pasillo hasta cuando estaba solo. La afición, aburrida, hacía la ola. Mala señal. Peor cuando abuchea. El malquerido Owen Hargreaves, oriundo canadiense que juega en Alemania, se llevó una bronca por delegación. El Cole bueno se fue a la ducha y el sueco dio el bajonazo.