Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
11 6 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Serieadictos Enganchados a las vidas de otros Las ven a su hora, se las graban, se las bajan de internet, las compran, participan en foros ad hoc... Su ocio gira en torno a las series de televisión, el formato que le está dando un baño al cine POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO U n domingo cualquiera. Juan Carlos y Montse están en el cuarto de estar de su casa, ella comiendo mientras ve una serie, él viendo una serie mientras come. Se va la luz. Juan Carlos se queda unos segundos en trance y, de repente, sale disparado. Al rato aparece con una televisión portátil, de ésas que van a pilas. ¡Menos mal que la tenía aquí, y no en casa de mis padres! exclama triunfante. La pone encima de la mesa, sintoniza el canal en cuestión y continúa comiendo, con un brazo en alto para que la antena capte bien la señal. El apagón se prolonga y Montse empieza a preocuparse por la comida del congelador. Al acabar la serie, su marido llama a la compañía eléctrica, indignado porque la pérdida de fluido le está ocasionando un gravísimo perjuicio Cuelga, mete el receptor TDT en una bolsa y enfila la puerta para ir a casa de sus suegros a continuar con la sesión televisiva. Entonces, vuelve la luz. Vuelve la alegría. No puedo competir con este vicio confiesa Montse resignada. Así que me he acostumbrado a desayunar, comer y cenar viendo asesinatos y autopsias, porque sus historias favoritas son un poco violentas Tres vídeos funcionando a pleno rendimiento, deberes que se acumulan los fines de semana, horas robadas al sueño... No es un caso aislado. Ni es, desde luego, el más extremo. Manuel Martínez Velasco, director de televisión y serieadicto confeso, cuenta la anécdota de un amigo que, los días que ponen Perdidos en Estados Unidos, se queda en vela hasta las cinco de la mañana esperando a que alguien grabe el capítulo y lo cuelgue en la red. Aún tarda un hora en bajárselo, pero la espera merece la pena: de madrugada se mete en vena la nueva entrega de las andanzas de estos náufragos postmodernos. Series ha habido siempre, algunas legendarias- ¿quién no recuerda Yo, Claudio Retorno a Brideshead o Raíces Pero ahora es la apoteosis. Enganchados a las vidas de otros, los frikis están en su mejor momento de la historia: nunca ha habido tantas tentaciones. Es como si a un goloso impenitente le ofrecieran un Everest de chocolate. La avalancha llega, fundamentalmente, de Estados Unidos, donde la adicción es ya una religión; pero el filón ha sido explotado con productos patrios que, como Los Serrano Aquí no hay quien viva o Cuéntame cómo pasó han cosechado un gran éxito. El vicio medra en la red La televisión le está dando un baño al cine señala Martínez Velasco. Las series norteamericanas tienen mejor factura que la mayoría de las películas; las productoras tiran la casa por la ventana con el arranque y la conclusión de la temporada, y vemos pequeñas obras maestras Cita Los Soprano -imprescindible- Perdidos -su favorita- House -la revelación del curso- -o Arrested development -para algunos la mejor serie cómica de todos los tiempos, aún por estrenar en abierto en España- En fin, hay cientos, miles. Las que funcionan se quedan con nosotros varios años. Las que no, son sustituidas por otras. Y siempre nos queda el recurso de la nostalgia En www. tv. com uno puede seguir el rastro de la serie más El apagón lo dejó a oscuras, pero reaccionó: sacó una minitele a pilas, acabó de ver la serie y llamó a la compañía eléctrica para protestar por el gravísimo perjuicio CSI no tiene competencia la noche de los lunes. Grissom es mucho Grissom Mujeres desesperadas Qué no haría Almodóvar con ellas