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11 6 06 CLAVES DE ACTUALIDAD En busca del éxito Retrato robot del triunfador Más de 150.000 estudiantes afrontan las pruebas de selectividad para la Universidad, y en ESO miles de alumnos deben elegir materias, los mimbres de su formación académica: comienza la carrera por la conquista del éxito, un camino incierto sobre el que catadores de talento dan pistas para triunfar POR VIRGINIA RÓDENAS N Un futuro para emprendores Eugenia Bieto, subdirectora general corporativa de ESADE, es la única mujer en el comité ejecutivo de una escuela de negocios en todo el mundo- -al menos de las que tenemos referencias- pese al supuesto carácter innovador de éstas. Experta en entrepreneurship arte de emprender hace para D 7 el retrato robot del profesional de éxito en el siglo XXI, donde las organizaciones se mueven en entornos complejos, que cambian mucho y muy deprisa, lo que exige líderes capaces de interpretar las señales externas, de entender cómo los cambios sociales van a afectar a su organización, y de gestionar los cambios internos. Emprendedores que sepan crear proyectos, comprometerse y arrastrar a sus equipos a la meta, lo que requiere fuertes dosis de innovación y aptitud para entusiasmar a los demás. Pero por encima de todo, han de saber atraer y retener talento, trabajar con equipos plurales, en los que las mujeres ocuparán más cargos directivos. Y, por último, que incorporen en su estrategia y gestión la dimensión de responsabilidad social. ada como hojear El éxito nunca es definitivo del historiador Geoffrey Parker, -y que ha titulado con una de las mejores observaciones de Winston Churchill- para dejar las cosas claras desde el principio. Luego, convendría tener presente que la mayor parte de los éxitos tienen lugar a partir del cuarto error, como subraya el cirujano Mario Alonso, y gurú del liderazgo, para no tirar la toalla a las primeras de cambio. Una de cal y otra de arena con que iniciar la andadura de la vida adulta, que da sus primeros pasos con serios obstáculos: ni la perseverancia ni el esfuerzo ni el sentido común corren hoy riesgo de ser epidemia. Ni tampoco un superlativo cerebro es garantía de nada. Porque, como anuncia Pilar Gómez- Acebo, presidenta de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) y una de las principales autoridades en España en materia de recursos humanos, pensar con el corazón va a ser la clave del siglo XXI y ahí sí que nos han pillado. Hay que cambiar la racionalidad por la emocionalidad racional- -declara la experta- -porque la esencia del ser humano está en un 90 por ciento en las emociones, sentimientos y voluntades, frente a la racionalidad, que no es más que un 10. Hemos construido la empresa y hemos trabajado en el siglo XX sobre ese 10, y en el siglo XXI tenemos que ir al 90, que es donde está el ser humano como llave de negocio. Hemos pasado de una economía de finales del XX basada en productos y servicios, que ya no son un diferencial y además se los llevan a Asia prácticamente gratis junto con las tecnologías, a una economía apoyada en las relaciones y el pensamiento. Y las empresas, volcadas en ganar dinero en vez de en generar riqueza, han visto que la situación interna se les va de las manos Por eso- -añade Gómez- Acebo- para triunfar en este nuevo panorama hacen falta personas con horas de reflexión, no con horas de conocimiento, porque este ya es el punto de partida y no de llegada como antes. Quien no sabe lo que hace, lo que hace para lo que sirve y dónde es útil, por mucho que conozca, no vale. Sólo quien aprende de lo que le pasa, reflexiona sobre ello y saca conclusiones puede modificar el futuro. Un pensamiento genera autoconfianza y seguridad, permitiendo relaciones, pues uno de los problemas del XX es que caímos en el individualismo más atroz: en la economía y en la empresa el individuo desconfía del individuo, y eso ha llevado a una situación insostenible. Por eso insisto, y es lo que piden cada vez más los empleadores, en la necesidad de gente educada en el ser. Tenemos que olvidar el estado de bienestar para ir al estado del bienser, porque el primero se nos acaba. Para el profesional de éxito no todo es fácil ni regalado, sabe aprovechar los éxitos y superar las adversidades, y está enfocado a mejorar la existencia en general y no la suya en particular. Las nuevas reglas son que yo te doy, y si no me devuelves tú, te has salido del juego y lidero yo Humildad y persistencia Carlos Alemany, director de Korn- Ferry, a la cabeza de las primeras compañías del mundo de selección de personal y que cuenta con una base de más de 1,2 millones de perfiles de directivos, explica a D 7 cómo, de acuerdo con nuestros análisis, los valores emergentes que cada día se aprecian más son la pasión por el aprendizaje- -ensanchar lo aprendido, disfrutar aprendiendo nuevas cosas y siendo creativo, con vocación de enseñar a otros e inquie- Gómez- Acebo: Pensar con el corazón será la clave del siglo XXI. Hacen falta personas con horas de reflexión, y no de conocimiento, el punto de salida en vez de llegada como antes tud por ampliar horizontes profesionales y vitales- -y una mentalidad emprendedora- -disfrutar de los cambios, sentirse atraído por nuevos proyectos y retribuido con la autonomía- Los profesionales de éxito muestran un liderazgo cada día más cercano, social y participativo, que sólo es posible a partir de una elevada sensibilidad, de un compromiso social y de grandes valores éticos. Nuestros análisis muestran como valores más cotizados la humildad, la persistencia y la confianza en las propias capacidades, con proyección de esa credibilidad hacia el exterior y diligencia para aceptar cambios y abordar conflictos Al prospecto que debe acompañar al triunfador según Alemany, Alvaro González- Alorda, profesor de ISEM Fashion Business School y director de la consultora BocaOreja, añade el signo de los tiempos: La velocidad de crucero de la Historia, que se está acelerando por las extraordinarias posibilidades de comunicación e interconexión que las nuevas tecnologías traen de la mano Lo que hace que surjan modelos de negocio radicalmente distintos- -añade el especialista- -mientras los antiguos quedan obsoletos en muy poco tiempo. Ante la inestabilidad de los mercados y la alta competencia que provoca esta aceleración, la mejor respuesta la dan los perfiles versátiles, las personas capaces de manejarse con los datos y con tareas que exigen capacidad de planificación y ejecución, y que también se mueven con agilidad en lo conceptual y en la dimensión más creativa. En el siglo XXI triunfará la polaridad entre lo racional y lo emocional: los artistas ordenados, los ingenieros creativos y los líderes que sepan combinar una firme convicción profesional con una gran humildad personal Mercè Sala, que llevó las riendas de Renfe durante cinco años y que hoy preside el Consejo de Trabajo, Económico y Social de Cata-