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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Padre suele recibir ese día, en grupos más pequeños, a personas venidas a Roma para las ceremonias que se celebran en domingo. Juan Pablo II solía escaparse a esquiar o a caminar por la montaña, pero Benedicto XVI es una persona de hábitos más sedentarios, y descansa disfrutando de un poco más de tranquilidad para leer, escribir o tocar el piano. minutos. Suele consistir en sopas de verduras y platos muy ligeros de comida italiana o alemana. Desde hace mucho tiempo bebe sólo limonada o agua, pues el vino le daba un poco de dolor de cabeza y le producía ligera pesadez mental a la hora de trabajar. Su única debilidad son los postres dulces, como el appelstrudel aunque suele tomar fruta. 11.00. Jornada oficial en la Biblioteca Privada A las once de la mañana comienza la jornada oficial con las audiencias. El tercer escenario clave- -después de la capilla y el estudio privado- -es ahora la Biblioteca Privada del segundo piso, un enorme salón con una sobria mesa de madera en uno de sus extremos. Si recibe a jefes de Estado, Benedicto XVI baja con un sobrepelliz de encaje de bolillos y una muceta roja, que es el traje de gala del Papa en sus encuentros con dignatarios. Juan Pablo II lo usaba hasta que la dificultad para mover los brazos y el encadenamiento a la silla de ruedas lo hicieron imposible. Por eso recibía a todos sus visitantes con la sotana blanca y la esclavina, que, en cualquier caso, rebosan dignidad. El programa de audiencias de cada día suele incluir también obispos en visita ad limina y jefes de los dicasterios que componen la Curia vaticana, siempre para reuniones individuales en las que se terminan de abordar asuntos ya expuestos previamente por escrito. Los prefectos de las Congregaciones y los presidentes de los Consejos Pontificios se atienen al índice de temas presentado de antemano, pues en el gobierno de la Iglesia hay muy pocas improvisaciones de último minuto. Los jefes de dicasterios tratan de palabra con el Papa sólo los temas de gran importancia. Todos los demás se resuelven por escrito siguiendo un trámite que pasa a través del vicesecretario de Estado, Leonardo Sandri. Las notas informativas breves regresan a sus autores con una anotación a mano de uno de los dos secretarios de Benedicto XVI- -don Georg o don Mietek- -para confirmar que el Papa lo ha visto 3.00. Paseo en el jardín Después de un descanso de media hora en sillón, el Papa sale a rezar el Rosario por los jardines del Vaticano, lo cual constituye al mismo tiempo el paseo diario ordenado por los médicos. Le gusta ir hasta la imagen de la Virgen de Guadalupe, situada casi en el otro extremo del jardín, cerca del helipuerto. Cuando hace mal tiempo, tiene que contentarse con caminar por el interior del apartamento papal y con el único deporte que ha practicado durante las últimas décadas: subir las escaleras a pie en lugar de tomar el ascensor. El Papa tiene fama de estudioso, pero es también un hombre cálido en el trato directo REUTERS Una familia muy especial A sólo unos pasos del Papa está siempre don Georg Gaenswein, un atlético sacerdote alemán de 49 años, experto en derecho canónico, su secretario privado desde hace varios años. El segundo secretario de Benedicto XVI es Mietek Mokrzycki, un sacerdote polaco que desempeñaba esa misma tarea con Juan Pablo II. El apartamento pontificio está en manos de cuatro mujeres laicas de la asociación Memores Domini que reúne personas de Comunión y Liberación dedicadas exclusivamente a Dios y al prójimo. Carmela- -que trabajaba ya antes para el cardenal Ratzinger- Emanuela, Loredana y Cristina son italianas, y el Papa las llama sencillamente por sus nombres. Son personas muy cualificadas y eficacísimas. La supervisión general es tarea de sor Birgit Wansing, del Instituto de Schoenstatt, quien descifra desde hace años la caligrafía menuda de Joseph Ratzinger y mantiene en orden su biblioteca. Ingrid Stampa, la musicóloga alemana que era su secretaria y la gobernanta de su casa, le ayuda ahora desde la secretaría de Estado. El mayordomo, Paoletto- -italiano, casado y padre de tres hijos pequeños- -es el único que vive fuera del apartamento papal. Pero tiene el corazón dentro. 4.00. Reunión de su Gabinete Benedicto XVI dedica de nuevo las tardes al trabajo en el estudio o a recibir, sin límites estrechos de tiempo, a sus colaboradores más directos, como el secretario de Estado, Angelo Sodano, que es una especie de primer ministro o el vicesecretario, Leonardo Sandri, cuya figura se sitúa a medio camino entre un ministro del Interior y un jefe de Gabinete El Papa recibe también por las tardes- -una vez a la semana- -a los prefectos de las tres Congregaciones más importantes: Doctrina de la Fe, Obispos y Evangelización de los Pueblos. 7.30. Cena, telediario, Mozart y Beetthoven Se cena muy pronto y muy ligero en la casa del Papa. A las ocho se ve el comienzo del telediario italiano o el de algún otro país europeo, para observar las imágenes de las noticias más importantes, muchas de las cuales eran ya conocidas por el Papa antes de que se anunciasen en las grandes capitales del mundo. Después de la información televisiva, Benedicto XVI vuelve a su escritorio si tiene trabajo atrasado, o se dedica un rato a su afición favorita: interpretar a Mozart y Beethoven al piano. 1.30. Un almuerzo de 20 minutos y un appelstrudel Esas dos personas son las únicas que le acompañan en el almuerzo, a menos que se sume Georg Ratzinger, el hermano mayor del Papa, también sacerdote. Cuando viene a Roma, se aloja en uno de los doce miniapartamentos instalados en el desván del Palacio Apostólico, donde vive la pequeña familia de colaboradores inmediatos del Santo Padre. El almuerzo frugal de Benedicto XVI dura como máximo veinte 9.15. Examen de conciencia. Última cita de todos en la capilla privada para un breve momento de examen de conciencia, acción de gracias y la última plegaria en común. Después, el Papa vuelve a su estudio privado hasta las once aproximadamente. Así termina una jornada repleta de trabajo, pero también de alegría y serenidad. Disfrutando de la naturaleza en los Alpes italianos AP