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40 Madrid DOMINGO 11 6 2006 ABC SE DICE SE COMENTA SOBRE EL PLAN DEL PRADO Desde la Consejería de Cultura no se entiende que, después de haber reclamado cuatro veces al Ayuntamiento el plan especial sobre el eje del Prado- Recoletos, aún no exista ninguna respuesta. Mientras la Casa de la Villa parece llegar a un principio de acuerdo con la baronesa Thyssen y la polémica sobre los árboles se va apagando, Cultura se muestra extrañada por el silencio administrativo del Consistorio. De momento, aún no ha recibido información alguna al respecto ni la espera. Previsiblemente, tendrá que esperar a que termine el nuevo perido de seis meses para alegar. MADRID UNA Y MEDIA EN DEFENSA DE SABANÉS La convención municipal de IU que reunió ayer en Madrid a cargos electos locales de toda España sirvió de marco para que la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, lanzara un mensaje a la nueva dirección de IU- Madrid: No podemos prescindir de nadie dijo porque de lo contrario perderemos credibilidad El propio Llamazares hizo una llamada a la unidad que no pasó desapercibida. Y es que los intentos de apartar a Inés Sabanés, algo que en gran medida ya se ha conseguido, amenazan con provocar una nueva espiral de desestabilización para una formación que se la juega en Madrid. LA TRINIDAD JESÚS HIGUERAS L a fiesta de la Santísima Trinidad no es celebrar una doctrina o celebrar un dogma, es mucho más. Es asomarse a la intimidad de Dios, como si Él quisiera abrir una puerta y que abriendo esa puerta, cada uno de nosotros entráramos en su casa, en su alcoba y viéramos cómo es y quién es el Dios verdadero. Así, contemplando a la Trinidad, el cristiano se llena de gozo porque sabe que puede llamar a Dios Padre sabe también que ese Padre eternamente engendra al Hijo y ese amor que existe entre el Padre y el Hijo se hace persona y es el Espíritu Santo. Un solo Dios, un único Dios, pero tres personas en ese único Dios. Conocer la Trinidad supone sobre todo sabernos hijos de Dios con todo lo que supone de confianza, de tranquilidad, de conocer que el Padre siempre cuida a los hijos, que la gloria del Padre es la vida de los hijos, el bien de los hijos. También supone sabernos miembros de Cristo, que si Él es nuestra cabeza, nosotros somos sus miembros, porque así lo conquistó Él con su Muerte y su Resurrección. También es conocer que somos el Templo del Espíritu, el espacio donde el Espíritu se mueve, donde se desarrolla, donde manifiesta su ser y su amor. Todo esto tiene unas consecuencias espirituales grandísimas para nuestra vida, puesto que somos íntimos de Dios, somos sus amigos. Lo propio del amigo íntimo es que te da a conocer lo que sucede dentro de él y lo quiere compartir contigo. Los cristianos tenemos mucho tiempo para contarle nuestras cosas a Dios, sin embargo, en este caso es al contrario: es Él quien nos quiere manifestar lo que hay dentro de Él, contarnos sus preocupaciones, sus ilusiones y sus sueños. Saber que soy hijo de Dios, miembro de Cristo y Templo del Espíritu, es saber que Dios me ha escogido desde toda la eternidad para que yo sea un espejo que refleje su gloria, para que mi vida sea un cántico de alabanza a la Trinidad, sabiendo que puedo sufrir con Cristo para poder reinar con Él, que nunca me faltará el auxilio y la ayuda del Espíritu, que me cualifica y me da el poder de amar como ama Cristo. Intentemos asomarnos en esta fiesta al don de la Trinidad, al misterio de la Trinidad y hagamos que nuestra vida sea un reflejo y sea consecuencia de ser los íntimos de Dios y sobre todo, querer manifestar al mundo su gloria.