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34 Internacional DOMINGO 11 6 2006 ABC ALAN GARCÍA Presidente electo de la República del Perú Perú no espera milagros, pero tampoco quiere privilegiados Presidente de la República durante el quinquenio 1985- 90, Alan García Pérez cree haber obtenido el perdón por los errores de su primer mandato, ya que siete millones de jueces, con su veredicto, me dan una segunda oportunidad CARMEN DE CARLOS. ENVIADA ESPECIAL LIMA. Dos días después de ganar las elecciones, Alan García Pérez, de 57 años, concede a ABC la primera entrevista a un diario español. Su primer Gobierno (1985- 90) es de infausto recuerdo pero el presidente electo, aunque no lo confiesa, nunca tuvo dudas de que recuperaría el poder. Hombre de profundas convicciones religiosas, confía en saber aprovechar esta segunda oportunidad: Uno, en tanto se plantea una misión, tiene que cumplirla para expresar la voluntad Divina -En algún momento tendrá que hablar con Hugo Chávez, ¿Le va a dar las gracias por haber sido su mejor jefe de campaña? -Mantendré una relación sin agradecimientos ni reproches. Las necesidades de Estado son más importantes que las relaciones personales... Como el resto de los presidentes, está invitado a la investidura. ¿Hay algo que, bajo ningún concepto, volvería a repetir de su primer mandato? -El presidente no puede ser un gran agitador y yo, en 1985, era un agitador continental. Ahora hay que tomar las cosas con más modestia. Saber en qué lugar está uno y cuales son sus posibilidades concretas. ¿Y, de qué medidas se arrepiente? -Tal vez el Gobierno debió poner más freno a sus gastos para intentar compensar la tendencia inflacionaria mundial. Creo que en nuestra lucha contra Sendero Luminoso y en nuestro esfuerzo por querer mejorar la situación de la mayoría, lo que hicimos fue arrojar un poco de gasolina a la hoguera. Finalmente nadie reconoce la buena voluntad de la que está cubierto el infierno, sino los resultados. -Pidió que le absolvieran de sus pecados. ¿Con este resultado en las urnas cree que Perú le ha perdonado? -Son siete millones de jueces que, con su veredicto, dan por terminado el asunto. Eso, en segunda instancia, se llama causa concluida. Se trata de una segunda oportunidad. -Se refirió a los militantes de su partido, el APRA, en términos muy duros y les advirtió que su Gobierno no volverá a ser un botín para ellos. ¿Cree que existe ese riesgo? -Siempre hay una tendencia, pero no lo creo porque el partido es muy consciente de sus limitaciones. Ahora es mucho menor ese apetito, ese ímpetu. El APRA y yo dimos motivos para ser castigados, pero también hemos sido flagelados durante muchos años, sin razón, por el fujimorismo. ¿Cómo lograr que la población perciba el crecimiento sostenido del Perú en los últimos cinco años? -El mapa electoral ha demostrado cuál es la herencia de Alejandro Toledo. Hay que decir claramente que lo que tenemos es un crecimiento virtual, de tipo cibernético. Hay un 80 por ciento del país que se siente excluido de ese crecimiento. ¿Qué le vale del legado de Toledo? -La afirmación democrática, que ya es bastante. En países como los nuestros, no sólo el Perú, eso es importante. Recuerde los treinta y pico años de franquismo, el golpe de Tejero... En nuestro mundo todo está latente. Pero creo que hay un poco de exitismo El asunto no es tan simple como parece. Al Gobierno de Toledo todavía le falta pagar la cuenta y dar explicaciones. -Anunció un Gobierno austero y un recorte en los sueldos de los cargos. ¿Va a dar ejemplo personal? PENA DE MUERTE No soy un dictador ni un fusilador, pero estoy convencido de que el pueblo peruano, mayoritariamente católico, pide la pena de muerte DIÁLOGO CON ETA Creo que los de ETA se sienten bien viejos... del siglo XIX. Se miran en el espejo y dicen qué hacemos acá Van a terminar dialogando CATÓLICO PRACTICANTE Tengo temor de Dios. Cuanto más estudio, más leo y vivo, más le temo. Tengo certezas personales y uno, cuando se plantea una misión, tiene que cumplirla -Sí, naturalmente. Yo soy el único peruano que ganaba una pensión de ex presidente de 3.000 dólares al mes y, para dar ejemplo, me lo rebajé a 1.500. El resultado fue como el del general que salió de la trinchera: nadie le siguió. Me quedé solo en el campo, pero daré ejemplo. El país no espera milagros, pero tampoco quiere privilegiados. ¿Con esos gestos se resuelve el hambre de la gente? -Se tiene menos hambre cuando uno ve que el otro no tiene privilegios. ¿El origen militar de Humala pesa más que su ambición política? -Tengo gran desconfianza de cualquier presencia militar en la política. El militar es una especie, y los políticos somos otra. Alrededor de Humala hay un grupo que viene de viejas dictaduras, generales retirados que se creen sabios. ¡Sabios! Pero perdieron. ¿Cree que ha nacido un político con Humala tras las elecciones? -Sí, creo que sí. Tiene perspectivas, posibilidades, condiciones de político. -Usted es católico practicante. ¿No hay una contradicción con su defensa de la pena de muerte para asesinos y violadores de niños? -La Iglesia no es que sea partidaria de la pena de muerte, pero tampoco es contraria. Todos los documentos católicos han permitido a lo largo de veinte siglos la pena de muerte. ¿Dígame usted dónde está la encíclica del Vaticano que diga no a la pena de muerte? -No matarás... -Eso es un mandamiento, pero estamos hablando de la Iglesia Católica. No hay una contradicción. Cristo dice, en el último momento, en el Monte de los Olivos: Guarda tu espada, que el que a hierro mata a hierro muere No soy un dictador ni un fusilador, pero estoy convencido de que el pueblo peruano, mayoritariamente católico, pide la pena de muerte. -Antes mencionó el franquismo, ¿Cómo se van a ejecutar las sentencias, con garrote vil... -Ohhh, no confunda una dictadura negra y abyecta como la que usted menciona con un Gobierno democrático, con jueces, con pruebas, con legislación... ¡Usted me ofende! ¿En qué términos se va a negociar con las empresas de servicios públicos privatizadas como Telefónica? -Hay que encarar esta situación de una manera realista. Espero que los grupos económicos no se hayan olvidado ahora, después de la elección, del grado de alarma y catástrofe que pronosticaban si ganaba otra persona. ¿Significa que se hará de mutuo acuerdo, no por decreto presidencial modelo Evo Morales? -Claro, salvo caso excepcional, que haya habido un error gravísimo, y eso sólo sucede con el gas. Es muy grave haber establecido, imprudentemente y de manera onerosísima, que cuando suba el petróleo subirá el gas doméstico... No tiene lógica, en este caso sí hay que tomar decisiones... Pero no hay que comerse la gallina de los huevos de oro. La mejor manera de atraer al capital es la libre competencia. -Durante su mandato se vivieron los años más sangrientos de Sendero Luminoso. ¿Cómo valora que el Gobierno español haya abierto un proceso de negociación con ETA? -En 1985 entramos con la mejor voluntad para dialogar, pero nunca dio resultado. El problema es que nosotros teníamos que dialogar con sombras, en medio de crímenes y atentados, y hubo que abandonar la idea porque el Estado era débil. Uno no debe poner la espada y la muerte como alternativa primera, hay que hacer un esfuerzo para dialogar. Los de ETA creo que se sienten bien viejos, bien del siglo XIX... Se miran en el espejo y dicen qué hacemos acá Van a terminar dialogando, aunque es posible que haya un grupo que siga matando y muera en el intento. ¿Cuál es la fórmula para pasar en cinco años de ser el Anticristo al Elegido del pueblo?