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10 6 06 SALUD LA DUDA ¿Existe el Viagra femenino? Por el momento, no existe ningún producto que aumente el flujo vaginal de la mujer y actúe sobre su nivel de excitación sexual, que sería la reacción paralela a la que el Viagra provoca en el varón. Equivocadamente, desde diversos ámbitos ya se ha bautizado con el nombre de Viagra femenino o Viagra rosa a un parche- Intrinsa -que, adherido al abdomen a razón de dos por semana, consigue liberar 300 microgramos de testosterona diaria y contribuye a estimular el deseo sexual hipoactivo que registran las féminas, sobre todo en el periodo climatérico y la menopausia. No en vano, el 58 de las mujeres alrededor de los 50, edad media de aparición de la menopausia, consultan a sus ginecólogos por este problema y el 43 ya padecen falta de apetito sexual antes de alcanzarla. Por eso, la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia está estudiando con detalle la recomendación positiva de Intrinsa por parte de la Agencia Europea del Medicamento, después de que se haya probado su eficacia en un 70 para aquellas mujeres oforectomizadas (sin ovarios) y que reciben tratamiento estrogénico. El parche (en la imagen, uno anticonceptivo) que después podría ser comercializado en forma de spray o crema, llegará a las farmacias españolas en unos meses, informa Érika Montañés Fertilidad Espermatozoides con caducidad Los hombres también tienen un reloj biológico. La calidad del semen se debilita al envejecer. No sólo se reducen las posibilidades de lograr la fecundación sino que aumenta el riesgo de transmitir enfermedades POR G. ZANZA a calidad reproductiva del semen empeora conforme el hombre envejece. Sin una fecha precisa, a diferencia de las mujeres- -que a partir de los 27 años ven menguada su capacidad para quedar embarazadas e incrementada la posibilidad de problemas durante la gesta- L ción- las características del semen entran en retroceso. La aseveración se incluye en los resultados de una investigación de la Universidad de Berkeley (California) y del laboratorio nacional estadounidense Lawrence Livermore que publica Proceedings of the National Academy of Sciences Hasta el momento se sabía que el envejecimiento del hombre iba acompañado de una peor calidad de su semen, pero sólo en la capacidad de sus espermatozoides de fecundar al óvulo. Pero este estudio da un paso más al señalar que conforme avanzan los años se produce una fragmentación del ADN que contienen los espermatozoides que, finalmente, puede provocar en el feto enfermedades hereditarias como la acontroplasia (enanismo) Para los investigadores las alteraciones de la impronta genética pueden dar lugar a un desarrollo fetal anormal. Además, las posibilidades de que un espermatozoide fecunde al óvulo descienden progresivamente al perder progresivamente y cada doce meses más del tres por ciento de la movilidad inicial y de la capacidad de nadar en línea recta. Su volumen también se reduce, a razón de 0,03 mililitros al año. Síndrome de Apert El director del trabajo, Andrew Wyrobek, aseguró que los hombres que esperan a ser mayores para tener hijos no sólo se enfrentan a dificultades a la hora de la concepción, sino que además estarían elevando el riesgo de tener niños con problemas genéticos Entre estos sólo destaca la acontroplasia, pero en ningún momento el síndrome de Down, a diferencia de las mujeres, en las que sí existe una relación con los embarazos tardíos. Sin embargo, encontraron evidencias, aunque no suficientes, de mutaciones en el gen relacionado con el síndrome de Apert, que produce malformaciones en cráneo, cara, manos y pies, además de alteraciones funcionales de diferente grado. La coautora de la investigación, Brenda Eskenazi, remarcó la necesidad de profundizar en el conocimiento de este reloj biológico que tienen los hombres y, particularmente, en la influencia sobre la fertilidad masculina de aspectos socieconómicos y nutricionales. La acontroplasia o enanismo es una de las enfermedades hereditarias que pueden vincularse a la calidad del semen. No se encontró relación con el síndrome de Down