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8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE Hay medios- -humanos- -para ponerse en forma antes de afrontar la playa LUGAR DE LA VIDA La boda Y Mónica F, Aceytuno 7 semanas para un cuerpo nuevo POR T. DE LA CIERVA M. BARROSO N o hablamos de cerrar el pico de aquí a la prueba del bikini. Hablamos de seguir un plan serio, creado y dirigido por el equipo de entrenadores personales de Estarenforma, la nutricionista Marta Aranzadi y el equipo técnico de Woman On Sports, para transformar nuestro cuerpo en menos de dos meses. Si un deportista puede hacerlo, tú también es el lema. Y es que alcanzar el objetivo es relativamente sencillo. Lo verdaderamente difícil es ponerse manos a la obra y mantenerse motivado durante estas próximas siete se- manas. El plan (con un precio de 2.200 euros) incluye 8 sesiones de entrenamiento semanal, de 50 minutos, y un plan alimenticio en el que la clave no es tanto pasar hambre como aprender a combinar correctamente los alimentos y las horas en que se deben tomar. La única condición es encontrar el tiempo necesario para seguir el programa a rajatabla. No vale la excusa de que no tiene tiempo de acudir a un gimnasio: los entrenadores se trasladan a su casa, oficina o donde mejor le convenga. El único desplazamiento es a la consulta de la doctora Aranzadi para que prepa- re una dieta a su medida. ¿Resistirá el cuerpo? Marcos Flórez, director de Estarenforma, asegura que la intensidad de cada programa está totalmente personalizada, de acuerdo con cada condición física, y nunca van más allá de las posibilidades del cliente. Muchos se sorprenderán de lo bien que se adapta el cuerpo a tanto, en tan poco tiempo, y con un esfuerzo físico relativamente pequeño Ya lo saben. Y quedan exactamente siete semanas para el 1 de agosto. Empieza la cuenta atrás... Para más información: Club Woman On Sports. Tel. 91 432 44 00 CAMBIAR LAS FORMAS Pasado y futuro se funden en un gran abrazo para dar vida a la nueva botella de Solan de Cabras, el agua mineral. Inspirado en la botella histórica de la marca- -de vidrio verde- el actual diseño se presenta con un grabado- -como tenía entonces- -sobre el vidrio, que en este caso es azul, color elegido a conciencia, ya que protege el agua de la luz solar conservando sus propiedades naturales. Algo más que fundamental cuando hablamos de esta agua de gran riqueza, y que tiene su origen en un solo y centenario manantial, lo que garantiza una composición constante en todas y cada una de sus botellas. No en vano cada gota de Solan de Cabras ha seguido un proceso de filtración en el interior de la tierra hasta conseguir un perfecto equilibrio mineral, lo que la convierte en un agua de lo más saludable. Para hombres, mujeres y niños. Sus propiedades minero- medicinales son buenas para todos los públicos. Y no lo olvide: hay que beber agua, mucha agua. Al menos dos litros al día. Máxime en esta época del año, en la que hay que hidratarse de forma especial para aliviar los efectos del sol y el calor. Póngase al día y pasee con su botellín a cuestas. Beber agua es una de las pocas recomendaciones médicas que se ha puesto de moda. Por algo será. o no he visto una novia más guapa que Marta la semana pasada entrando por la Colegiata de Pastrana, en Guadalajara. Su precioso vestido, de un tono que se igualaba a la mantilla de su bisabuela, hacía juego al final con las piedras de Pastrana y con la luz que iluminaba a Marta cuando entró del brazo de su padre en la iglesia. Llevaba la novia la mantilla prendida por detrás con una pulsera de brillantes abierta a modo de peineta, y fruncida en la cabeza haciendo unas ondas parecidas a las de su pelo rubio; y como iba la mantilla por encima y un poco hacia atrás, igual que llevan las santas su corona, le daba todo ello un aire de ángel o de aparición divina. Porque tuvo algo de espiritual su entrada en la iglesia, como si le saliera a Marta toda su alma por la luz que desprendían sus ojos y su sonrisa y que eran de tanta claridad como el vestido y el pelo y la mantilla y las piedras de Pastrana. Mientras me fijaba en los escudos de las paredes, se escuchaba el Ave verum de Mozart, cantado por el coro, que también era pastranés, y al cura, muy organizado, dando instrucciones. Se diría que aquí celebran una boda por hora. Es como si toda Pastrana viviera de estas bodas. Las calles están barridas, los museos impecables, las librerías abiertas y el agua de las fuentes corre por sus caños mientras la vega serpentea con ese verde limpio, seco y claro de Guadalajara, y ese cielo gárrulo y azul, cuajado de golondrinas y vencejos. Hay una plaza que llaman de la Hora porque allí está el gran balcón enrejado donde dejaban asomar, cuenta la leyenda, a la princesa de Éboli una hora. Yo creo que no puede haber prisión ni clausura si se dispone de un ojo, un balcón, una hora y un pensamiento. Pensar es todo. En el Convento del Carmen donde se celebró la boda, pensé yo en la suerte que tuvieron los carmelitas descalzos al poder mirar ese horizonte limpio que aún hoy se divisa, y tantas estrellas, cuando una lechuza, con su hábito blanco, empezó a volar sobre el tejado del convento mientras la novia, ya casada, bailando a cielo abierto bajo las mismas estrellas que miró desde aquí Santa Teresa, irradiaba en la oscuridad, la luz de la luna.