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10 6 06 TENDENCIAS Novias Amor y lujo Es época de bodas y España es líder en la industria de trajes de novia, con tiendas por todo el mundo. Un negocio que tiene sus propias ferias: la próxima, la Pasarela Gaudí Novias, comienza el miércoles POR CARMEN FUENTES unque España registra uno de los índices de nupcialidad más bajos de la Unión Europea, el negocio textil creado en torno a estas celebraciones es muy próspero. La industria de la moda nupcial es un sector difícil, que ha roto moldes proyectándose en el extranjero sin ningún tipo de complejos, con un trabajo consolidado a lo largo de los años. Tanto como para merecer el respeto de los grandes de la moda, que han aceptado fichar para jugar en esta peculiar selección nacional. España está en cabeza en el arte de vestir, con ele- A gancia y glamour, a una novia en su día D. De los múltiples gastos que acarrea una ceremonia nupcial- -dicen que este negocio supera los 5.000 millones de euros al año, con una media de 24.500 por celebración- el vestido de la novia (la reina de la ceremonia y centro de todas las miradas) es el elemento en el que no se repara en gastos, pese a ser de lo más efímero y estar destinado en el mejor de los casos al baúl de los recuerdos. La industria nupcial española, el prêt à porter de los trajes de novia, tiene nombre y apellidos: la familia Palatchi y Rosa Clará. Y una localización, Cataluña. Sin ellos, el espléndido panorama cargado de elegancia y clase, no sería el mismo porque han sabido vender y vestir como nadie a las novias. Primero lo hicieron en España; y ahora en medio mundo, pues sus diseños han llegado hasta el Extremo Oriente: no en vano un tercio de las parejas que actualmente se casan en Japón prefieren la ceremonia occidental, con traje blanco de novia, a la del rito del kimono. La razón es que las orientales se han enganchado al glamour del tul y la puntilla y se ven guapísimas. Al fin y al cabo, de eso se trata. El 40 por ciento del mercado Amor y lujo son los dos componentes de esta industria nupcial que cuenta con ferias propias y un volumen de negocio nada despreciable. Miles de familias viven de él. Pero hasta llegar al auge de hoy ha habido que recorrer un largo camino que empezó hace más de 36 años con el grupo Pronovias, en Barcelona, al que tiempo más tarde se sumaron otros. Pronovias, que hoy cuenta con una cuota de mercado español del 40 por ciento, y del 5 por ciento del mer- Un traje de Valentino en su taller de Roma cuesta entre 100.000 y 150.000 euros; y en Pronovias, entre 5.000 y 12.000. Es la alta costura trasladada al prêt à porter cado mundial, tiene unos 3.600 puntos de venta (funciona por franquicias) en más de 65 países, genera un volumen de negocio de 126 millones y cuenta con una plantilla de 780 empleados. El otro grupo líder en el mercado, Rosa Clará, tiene una empresa de marca y ha introducido en su casa a varios diseñadores con prestigio internacional que le han dado un relevante caché Rosa Clará surgió como grupo especializado en novias en 1995 y hoy la empresaria y diseñadora presenta en sus tiendas más de nueve colecciones distintas. Pero hasta crear su propia firma, Clará ha tenido que viajar y ver mucha moda. Hace diez años- -señala Rosa Clará- -fuimos pioneros en implantar la fórmula del tándem con diseñadores de moda. Ha funcionado, puesto que otras empresas del sector la están implantando en su estrategia Rosa Clará