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64 Cultura VIERNES 9 6 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO entrevista a HUGH GRANT actor Ya no tengo la necesidad de demostrar que soy bueno Hugh Grant es el protagonista de American Dreamz una película de Paul Weitz en la que interpreta a un presentador de un reality show al estilo de Operación Triunfo TEXTO FABIAN W. WAINTAL NUEVA YORK. El elegante Hotel Waldorf Astoria en Nueva York resulta un buen sitio para entrevistar a Hugh Grant, en su paso por Estados Unidos promocionando la película American Dreamz Y conociéndolo bien, vale decir que se parece bastante al carismático arrogante personaje que interpreta en la película. Aunque no pertenezca realmente a un jurado de televisión, en la entrevista se muestra bastante honesto y sin ánimos de quedar bien, a la hora de hablar de política, cine y fama. ¿Alguien le remarcó el parecido entre usted y el personaje que interpreta en American Dreamz -La verdad, me enojé muchísimo cuando Paul Weitz me comentó que habían basado el personaje en mí. Dijo que él mismo había escrito sobre alguien muy orgulloso y pesimista pensando que era yo. De todas formas, el guión siempre me pareció excelente y divertido, con el tipo de humor negro que a mi me gusta. ¿Cree que su personaje es una buena persona? -No. Para mí, él ya era un caso perdido desde que nació. Es la clase de gente que nace con el gen de querer ser famoso. Se cree increíblemente poderoso y está decidido a ser famoso sin importarle que su madre le haya dicho que nadie lo quiere o no tiene talento. ¿Y piensa que se le parece en algo? -Al principio, honestamente pensé que no me parecía. Yo he tenido mis propias ambiciones, pero tenían que ver con el fútbol y la ambición de jugar en el Mundial. Pero no recuerdo haber querido figurar en un primer plano masivo. Un poco de atención local, puede ser. Me gustaba llamar la atención con mi familia cuando salíamos a comer o cosas así. Pero nunca más allá. ¿Qué estilo de humor prefiere en el plano personal? -Admiro el humor negro. Me encanta el humor de la honestidad brutal. Solía jugar con unos amigos al Taboo donde hay que ir y decir el comentario más repulsivo, a la persona más querida y cercana tuya. Pierde aquel que para al otro. Eso me gusta. ¿Encuentra grandes diferencias entre los rodajes en Inglaterra o en Hollywood? -No es tan diferente. Hay mucha más comida en los estudios de filmación de Estados Unidos (se ríe) Engordé como nunca filmando American Dreamz La ironía es que había querido adelgazar comiendo saludable. Empecé a comer las Healthy Bars porque no encontraba nada que me gustara en Los Ángeles. Pero no me había dado cuenta de que cada barra tiene un billón de calorías y es por eso que me veo tan gordito en la película. Otra diferencia con el cine en Estados Unidos es que se trabajan muchas más horas. Mi hermano, que trabaja en un banco, se queja de lo mismo. ¿Qué es lo que menos le gusta de su trabajo? -El entusiasmo ya no es el mismo. Seguramente lo habré dicho millones de veces. Antes solía pensar que podía mejorar si rodaba una película más. Quería mostrar lo bueno que podía ser. Ahora estoy conforme, ya no siento la compulsión de demostrarle a alguien que no soy tan malo. Además me aburro. Trabajo en un medio muy a la antigua que no ha cambiado desde los años veinte. Rodar es muy, muy lento. Quienes han estado en un rodaje ya saben la tortura que es. ¿Y lo que más aprecia? Tony Blair- ¿Lo que más me guses un actor ta de mi trabajo? No interesante; se me ocurre nada... es muy falso, Soy de los que pienpero se cree san que una persona necesita trabajar portodo lo que que si no explotas. dice Hay que buscar nuevos desafíos. ¿Le gustaría tener un programa televisión propio? ¿Un reality show, por ejemplo? -No sé si quiero presentar un programa de televisión, pero sí guardo cierto sentido de culpa o vergüenza cuando veo los reality shows Supongo que nos pasa a todos. Y hay algunos buenos. En Inglaterra hay uno donde hace poco juntaron a varios adolescentes delincuentes y los sometieron a la educación de los años 50. En otro capítulo los obligaron a pasar por un entrenamiento militar. Brillante. Realmente fascinante. ¿Política? -No soy un animal muy político, para nada... Pero no hay que serlo para darse que cuenta que la administración George Bush no es precisamente lo que deseamos que tenga la potencia más grande del mundo. Siempre tuve la impresión que se consideraba antipatriota a quien se mostrara anti- Bush después de la época del 11- S. Pero supongo que ya se terminó. En Inglaterra hay muchísimas críticas sobre la guerra de Irak. Sería difícil encontrar a alguien que admita que está de acuerdo. ¿Qué preferencia política tiene? ¿Por quién vota en Inglaterra? -Mi mente está debatiendo si en el futuro no me atormentará la respuesta que dé. Había una época en que la gente prefería guardarse la opinión política y yo comparto esa idea. Y no por la presión, sino porque no tengo una idea en la que crea lo suficiente. Soy muy fácilmente influenciable. Cuando veo a un conservador en televisión, me parece que tiene sentido lo que dice. Y después veo a un liberal y digo: No, no, él tiene razón Siempre fui así. Ojalá tuviera opiniones más firmes. En el fondo, siempre sospeché de Tony Blair. En cierta forma lo admiro. Para mí es una creación total de los medios. Desde el punto de vista de un actor, siempre me parece que está actuando, actuando y actuando. Y es un actor interesante: es muy falso, pero se cree todo lo que dice. ¿Sigue quejándose también de los paparazzi? -No conozco uno solo a quien no haya golpeado. No me gustan, no los apruebo. Ni creo que tampoco sean justificables. Es algo muy difícil. Uno nunca cae simpático y entiendo la razón. Cuando ves a un actor quejándose de la prensa, la gente reacciona diciendo: Pero te pagan fortunas y te encanta, bla, bla, bla... Estoy en una causa tan perdida que es imposible ganar. ¿La fama y la falta de privacidad no van de la mano? -En este negocio hay mucho así, especialmente en Hollywood. Con los ejecutivos, representantes y productores no vale la pena mantener una conversación sobre la vida amorosa ni la intimidad sexual, porque ya no las tienes; con ellos dejaste de ser humano para convertirte en humanoide. A la gente que invierte tiempo en ese tipo de negocio, tampoco vas a hablarle de literatura, arte, música ni nada parecido, porque no me parece que sus vidas sean para nada humanas. Para mí resulta escalofriante volcar tanto énfasis en el trabajo y el éxito. En Italia hay unos lugares llamados cittaslow o ciudad lenta, con toda una nueva filosofía donde no permiten trabajar más de ocho horas por día, exigen parar dos horas en el almuerzo, hay que ser humano. Y tengo que decir que lo apruebo por completo. En American Dreamz el personaje de Hugh Grant es un solterón mujeriego. Su fama también cataloga así al actor, pero él se defiende: En realidad, nunca tuve nada con ninguna de las protagonistas que trabajé, con la excepción de Remando al Viento en 1986, donde conocí a mi ex novia Elizabeth Hurley admite. Pero no repetí la experiencia con ninguna más... creo Aunque fue pareja durante trece años de Elizabeth Hurley, ni siquiera él pretende recordar aquella noche de 1995, cuando la policía lo atrapó en pleno Hollywood con la prostituta Divine Brown. Fue como si mi vida se hubiera cruzado con el ventilador Una noche en la cárcel, dos años de libertad condicional y una multa de 1.180 dólares cambiaron su carrera por completo. Ya no pudo volver a protagonizar películas serias como Lo que queda