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40 Madrid VIERNES 9 6 2006 ABC El testimonio de un perito reabre un caso archivado de sedación irregular en Leganés La dirección del Colegio de Médicos respalda el informe que halló mala praxis b El documento que revela 34 casos de malas prácticas en Leganés no debe ser interpretado, insiste el Colegio en un comunicado, como una sentencia judicial SARAH ALLER MADRID. Era un enfermo crónico, pero no terminal Son las palabras que utilizó ayer ante el juez un médico perito para referirse a Cándido Pestaña, un paciente de 78 años que falleció en 2003 en las urgencias del Severo Ochoa de Leganés después de ser sedado. Su declaración de tres horas en el juzgado número 3 de Leganés sirvió para reabrir el caso- -archivado meses atrás- después de que la Audiencia Provincial admitiera a trámite un recurso presentado por la asociación de pacientes Avinesa y la familia del fallecido. Ambos habían denunciado irregularidades en el anterior proceso judicial. Sólo se dio voz- -dicen- -a los peritos del médico acusado. Ayer, se escuchó finalmente a la otra parte. El médico perito de Avinesa ratificó ante el juez que Cándido falleció por presunta sedación irregular en el Severo Ochoa. Sus argumentos son claros: a Cándido, aquejado de insuficiencia respiratoria, no se le realizó un diagnóstico cuando ingresó en urgencias, ni tampoco pruebas adicionales. Sí se le administraron, sin embargo, varios fármacos sedantes y no se le suministró oxígeno desde el principio. Pocas horas después, falleció. Su familia sostiene que entró por su propio pie al centro, con una enfermedad crónica, no agónica, y fue sedado sin consentimiento El perito de la asociación Avinesa va más allá y compara la atención que recibió Cándido en el Severo Ochoa con la que le dispensaron en el Hospital de Alcorcón 9 meses antes con un cuadro de insuficiencia respiratoria similar. Cuando el paciente llegó a urgencias en Leganés no se le realizó diagnóstico alguno. Nue- Los expertos que analizaron los historiales Encontrar expertos con una amplia formación y lo más independientes posible Con esa premisa inició la presidenta del Colegio de Médicos, Juliana Fariña, la búsqueda de los 11 peritos que deberían analizar con lupa 73 historiales del Severo Ochoa puestos en tela de juicio por presuntas sedaciones irregulares. El encargo procedía del juzgado número 7 de Leganés, que dejó en manos del Colegio la designación de los peritos. Las enfermedades presentes en los historiales médicos marcaron la pauta: se escogieron especialistas en medicina interna, en medicina intensiva, geriatría, neumología, oncología, anestesiología y medicina forense. Como el juez exigía que, al menos, la mitad más uno tuviera conocimientos de cuidados paliativos, Fariña designó a 6 expertos en ese campo, 4 de ellos con experiencia además en enfermos terminales. El hecho de que la Consejería de Sanidad fuera parte implicada en el asunto también se tuvo en cuenta. De hecho, se designó a varios peritos que no tienen su salario principal ligado a la Administración sanitaria: entre ellos, un catedrático, un farmacólogo, un profesor titular de universidad, un médico forense, un militar y una médico responsable de la UCI de un hospital privado madrileño. Fabiola, hija del paciente fallecido en el Severo Ochoa en octubre de 2003 ves meses antes, en Alcorcón, se le realizó una placa de tórax y se detectó una neumonía. Había entrado con idéntico cuadro: una reagudización de su EPOC EFE No es una sentencia judicial En la historia clínica de Cándido, sin embargo, no consta diagnóstico, ni tampoco pruebas, salvo una petición de radiografía que no debió realizarse, La familia del fallecido sostiene que no se le hicieron pruebas y que no hubo consentimiento para sedar La junta directiva del Colegio reitera la presunción de inocencia de los médicos implicados puesto que no existe referencia alguna al resultado en el historial. No se adoptaron- -dice la asociación Avinesa- las mínimas condiciones para evitar su fallecimiento. El médico entendió, sin poner ningún tratamiento, que era un paciente terminal, aunque no había ningún parámetro que así lo determinara, y que había que sedarlo Ese proceso, asegura la familia, se inició sin su consentimiento. Los fármacos administrados para ello también se han puesto en tela de juicio. Según la ratificación pericial, a Cándido no se le practicó ventilación y se utilizó una mezcla de tres fármacos que inhiben el sistema respiratorio por lo que estaban contraindicados para la insuficiencia respiratoria que sufría el paciente. Este caso, dice Avinesa, que ahora queda en manos del juez, quizá no sea el último, puesto que ya estudian otras dos posibles denuncias de particulares. Mientras tanto, el informe hecho público la semana pasada que confirmaba irregularidades en el Severo Ochoa sigue provocando reacciones. El documento, encargado por el Colegio de Médicos a 11 expertos, no gustó al presidente del comité ético del Colegio, que presentó su dimisión el martes, pero sí se ha ganado el apoyo unánime de la junta directiva del órgano colegiado. Ayer, en un comunicado, manifestaron su apoyo expreso al documento, recordaron que no debe ser interpretado como una sentencia judicial y reiteraron la presunción de inocencia de los médicos implicados.