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ABC VIERNES 9 6 2006 39 Madrid Dos hoteles, un centro comercial y un parque acuático, entre los proyectos del Parque Warner Dos proxenetas nigerianos secuestran durante 4 años a un bebé para forzar a su madre a saldar la deuda La Policía le liberó del último piso en el que estaba oculto, situado en el municipio de Móstoles b El menor no ha ido a la escuela ni ha pisado un centro de salud: ni siquiera estaba empadronado. Ahora está en un centro de protección de la Comunidad de Madrid M. J. ÁLVAREZ MADRID. Una pesadilla que ha durado casi cuatro años: toda su vida. La precaria situación de su madre y su origen- -Nigeria- y las redes mafiosas que explotan a seres humanos y se lucran con la desgracia ajena, son las causas de esta desgraciada historia que concluyó el pasado martes. Todo comenzó cuando una joven de 21 años huyó de su país y de la miseria en busca de una vida mejor. Tardó año y medio en cruzar el Estrecho en patera. No llegó sola: estaba embarazada de siete meses. Aquí le aguardaba lo que al 90 de sus compatriotas: la prostitución. La organización, dedicada a la explotación sexual, la vendió a una pareja de su misma nacionalidad. Los precios se sitúan entre los 6.000 y los 9.000 euros, aunque en su caso se ignora. El traspaso conlleva, además, el de la deuda de los 45.000 euros que le exigen los proxenetas por haberla traído a España. A partir de ahí, la mujer se ve obligada a trabajar para sus patrones hasta saldar el pago. El vudú, un rito utilizado para atemorizar Sobres con restos orgánicos- -uñas, pelo... -fotografías y oraciones sobre lienzos de tela son los objetos que han sido encontrados en la vivienda del Parque Coimbra de Móstoles en el registro realizado por agentes de la Policía Nacional. Todo ello se utiliza en los rituales de vudú, una práctica ancestral muy arraigada en África, con el que las redes nigerianas atemorizan a sus víctimas y a sus familiares, para obligarles a ejercer la prostitución, una vez que las introducen ilegalmente en España. Junto a ello, en el inmueble hallaron el pasaporte- -se los arrebatan para que no puedan huir- -y el libro de familia de la madre del pequeño. Estas redes les quitan el pasaporte y las coaccionan con ritos ancestrales abonara los 45.000 euros. A medida que pasaba el tiempo, trasladaban a la joven de local por distintos puntos del país. Sabía con quién se encontraba su pequeño, pero no dónde. Todo cambió cuando conoció a un hombre, de origen español, con quien inició una relación. Su consolidación hizo que la joven se replanteara su situación y, hace dos años, cuando ya tenía saldada la mitad de la deuda, decidió dejar de vender su cuerpo. De inmediato tuvo noticias de los captores: el dinero que mandaba puntualmente dejó de llegar. Con ello, comenzaron las amenazas, que fueron subiendo de tono hasta afectar, de nuevo, a su hijo. Le vamos a abandonar en la calle Se morirá le decían. El año pasado denunció los hechos en Sort (Lérida) Tenía mucho miedo y a su pareja no le había contado que tenía un DGP Un aval a cambio de 45.000 euros El problema momentáneo de esta mujer para engordar las arcas de sus explotadores era también una doble garantía para el ejercicio de la prostitución y para que les reembolsara el dinero. A añadir a los habituales rituales de extorsión, como el vudú que también utilizaron. De esta manera, nada más nacer el bebé- -20 08 02- -en el Hospital de Móstoles, apenas estuvo con él. En cuanto les fue posible, la obligaron a irse a un club de alterne. Ellos se encargarían del cuidado de su hijo y se lo quedarían en prenda hasta que niño al que no conocía. Quería recuperarlo. El pasado mayo, la Jefatura Superior de Policía de Madrid tuvo constancia de estos hechos a través del Grume, y el Grupo VIII de la Brigada de Extranjería y Documentación comenzó a indagar. El niño figuraba inscrito en el Registro Civil de Fuenlabrada, donde también ha vivido. Las pesquisas condujeron a una vivienda del Parque Coimbra de Móstoles (La Haya, 12) en donde residía el matrimonio captor, por lo que establecieron un dispositivo de vigilancia permanente. La pareja convivía con otra joven y la hija de ésta, de 1,5 años. Allí llevaban solo tres meses y nadie había visto al niño retenido. Sin embargo, sí conocían a la otra niña. El martes pasado, los agentes le vieron asomar la cabeza desde el balcón y, poco después, acce- dieron al piso. Allí detuvieron a una de sus captoras, Becky F. de 27 años y a Faith N. de 24, la mujer de su confianza; faltaba el marido al que busca. El primer caso en España Este es el primer caso de estas características que sale a la luz en España. El menor se encuentra bien de salud, pero tiene cierto retraso en su desarrollo, según los agentes que intervinieron en la liberación. Apenas hablaba y no figuraba inscrito en ningún centro de salud, padrón ni había ido a la escuela. Sus captores trataban de que pasara desapercibida su presencia y estaba la mayor parte del tiempo solo. Ahora está en un centro de protección de la Comunidad. Habla el dialecto de sus captores e inglés y parece integrado, según manifestó ayer el Defensor del Menor, Pedro Núñez Morgades.