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28 Internacional CAE AL- ZARQAUI, EL CORTADOR DE CABEZAS VIERNES 9 6 2006 ABC LA CABEZA DE AL- ZARQAUI C on toda seguridad alguien se ha embolsado los 25 millones de dólares como recompensa por denunciar el paradero de Abu Musab alZarqaui y su mentor espiritual, Sheik Abd- al- Rahman, ambos muertos en una fulgurante acción de las tropas americanas en Irak. Es una excelente noticia por varias razones. La primera de ellas, por haber eliminado al terrorista más buscado en Irak, una fuente potencial de atentados fuera de ese país. Al- Zarqaui ambicionaba llegar a ser el líder militar de Al Qaida y poder conducir el yihad global contra Occidente. Su desaparición elimina de un solo golRAFAEL L. pe una amenaza muy BARDAJÍ real para los iraquíes y un riesgo creciente para todos nosotros. En segundo lugar, que haya caído por una denuncia pone de relieve la creciente fractura entre yihadistas llegados a Irak desde fuera, cuya agenda política nada tiene que ver con el país en sí sino con su lucha global contra occidente, y los propios iraquíes, ya sean kurdos, suníes o chiíes. De hecho, hace ya algunas semanas uno de los lugartenientes de Abu Musab al- Zarqaui, despachado por su jefe a Bagdad para forjar unas alianzas con otros guerrilleros, tuvo que escapar de un intento de ejecución por parte de unos suníes que no le querían de compañero. En tercer lugar, porque es un duro golpe al yihad islámico justo en una semana en la que sus partidarios no hacían más que felicitarse y animarse mutuamente en sus páginas web y en sus chat por lo que creían su imparable ascenso tras el intento de atentado en Canadá, la posible bomba química en Londres y, sobre todo, la toma de Mogadiscio, la capital de Somalia por las milicias islamistas. Las palabras de Sharif Sheik Ahmed, el líder islamista somalí, eran claras: Hemos ganado la lucha contra el enemigo del islam Con la muerte de AlZarqaui es el islam radical y el terrorismo quienes pierden. Con todo, queda mucho trecho por delante. Como dijo Zacarías Moussaui, el francés de origen marroquí condenado a cadena perpetua por formar parte de la trama del 11- S, al escuchar su sentencia, América, has perdido Lo cual es muy elocuente de la actitud y la psicología de los yihadistas actuales. Es más, queda por ver que el yihad en Irak no encaje la desaparición de su líder, aunque le cueste acostumbrarse. Pues si de algo ha dado pruebas Al Qaida en estos años es de su capacidad de adaptación a un medio que se le ha vuelto hostil. Por último, es más que probable que la violencia que sufre Irak no dependa en exclusiva de la red tejida por Al- Zarqaui, por mucho que sus atentados hayan sido los más cruentos y letales. Pero tras él, ha llegado la hora de ir a por los otros. George W. Bush habló ayer desde el Despacho Oval con el presidente iraquí, Nuri al- Maliki POOL EE. UU. rebaja las expectativas de paz tras dar caza a su peor pesadilla Al Qaida tenía un papel menor en la violencia que sacude Irak muerto, pero la difícil y necesaria misión en Irak continúa... Tenemos por delante días difíciles anunciaba ayer George W. Bush MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Washington celebró ayer sin euforia la muerte de Abu Musab al- Zarqaui, tratando incluso de rebajar las expectativas de que su desaparición resulte significativa en la pacificación de Irak. Al- Zarqaui está muerto, pero la difícil y necesaria misión en Irak continúa anunció el presidente George W. Bush. Esperamos que los terroristas y la insurgencia sigan adelante sin él El mandatario cree que la eliminación del terrorista más buscado en Irak ofrece una oportunidad al nuevo gobierno para cambiar la situación, pero se encargó de enfriar el optimismo. Tenemos por delante días difíciles que requerirán la continua paciencia del pueblo estadounidense advirtió. Si con la captura de Sadam Hussein Bush se apresuró a salir triunfante ante los periodistas al grito de ¡Lo tenemos! ayer refrenó su alegría ante el éxito militar con un discurso elaborado, que parecía más destinado a reparar el lustre que ha perdido el Ejército ante las acusaciones de masacres de civiles. Ni siquiera el secretario de Defenb Al- Zarqaui está sa, Donald Rumsfeld, que definió al terrorista jordano ante los ministros de la OTAN como la persona de la Tierra con más sangre de inocentes entre sus manos se atrevió a proyectar la paulatina desaparición de la violencia. En lo que no creo exagerar es en decir que no se le echará de menos dijo tras refrenar sus primeras emociones. Los expertos señalan que el terrorismo de Al- Zarqaui suponía una parte pequeña, pero inusualmente sangrienta de la violencia cotidiana que se vive en Irak, dijo ayer Stephen Biddle, especializado en estrategias de defensa y seguridad nacional en el Council of Foreign Relations. La mayor parte de la violencia ocurrida en Irak nunca ha sido causada por Al Qaida aseguró. Biddle coincide con la tesis expuesta en diferentes artículos del Washington Post, donde se sugiere que EE. UU. exageró la importancia de Al- Zarqaui y el papel de Al Qaida en Irak para justificar una guerra impopular. Fuentes militares del rotativo señalaban el año pasado que los extranjeros suponen menos del 10 por ciento de la insurgencia en Irak. De hecho, el primero en lanzar a Al- Zarqaui a la arena internacional fue el antiguo secretario de Estado Collin Powell durante la presentación de febrero de 2003 ante la ONU para explicar la necesidad de atacar Irak. Hasta ese momento, el jordano era un desconocido que ha ido ganando importancia cada vez que Bush le mencionaba. Una ayuda, pero pequeña Su muerte supone una ayuda, pero pequeña analizó Biddle. Pronto será reemplazado por otro líder, aunque seguramente no será tan carismático ni tan organizado. Por algo era él el que estaba a cargo. Personalmente pienso que la noticia de la designación de los ministros de Defensa e Interior es mucho más importante en cuanto a sus posibilidades para cambiar la situación en Irak Para Biddle, el declive de la organización que dirigía el terrorista asesinado se puede rastrear en los últimos meses con la disminución de los atentados especialmente violentos que le caracterizaban, como los coches bomba con un alto número de víctimas. Es posible que en los próximos meses estos atentados espectaculares disminuyan aún más, pero no se acabarán reiteró. La reacción que más sorprendió fue la del padre de Nicholas Berg, que viera a Al- Zarqaui decapitar personalmente a su hijo de 26 años en un vídeo: Nunca me alegro de la muerte de otro ser humano Los combatientes extranjeros en Irak suponen menos de un 10 por ciento de la insurgencia