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ABC JUEVES 8 6 2006 Opinión 5 UNA RAYA EN EL AGUA CUELLO BLANCO ECÍA la palestina Leila Jaled que un buen terrorista debe vestir ropa cara, alojarse en hoteles confortables y viajar en primera clase, todo ellopara no despertar sospechas. El norirlandés Gerry Adams, siempre tan presentable con su corbata y su traje bien planchado, carece en su expediente de vinculación oficial con delitos de sangre- -aunque algunos expertos suspicaces sostienen que ha limpiado con cuidado ciertos episodios poco luminosos de su biografía- pero sus tránsitos moralmente fronterizos con el IRA no permiten considerarle una monja de la caridad. Si la legislación británica hubiese contemplado los supuestos penales de nuestra ley de Partidos, Adams sería el modelo de terrorista de cuello blanco: un tipo apuesto y sonriente acostumbrado a cruzar las boIGNACIO rrosas aduanas entre la leCAMACHO galidad y el crimen, en cuyos impecables puños no es difícil atisbar las manchas rojas del encubrimiento terrorista. Algo tendría que decir la Embajada de su país respecto al hecho de que un ciudadano británico comparezca en España para injerirse de lleno en los asuntos internos de otro miembro de la UE, reuniéndose sin tapujos con el dirigente de un partido ilegal como Arnaldo Otegi, e impartiendo en el Ritz lecciones de un proceso de paz que ya hubiese querido para su Ulster, habida cuenta de lo mucho que van a obtener Batasuna y ETA en comparación con lo poco- -más bien nada, hasta ahora- -que entregan. Lo que pactó Adams con Blair lo podríamos suscribir aquí más de cuatro: desarme verificado, excarcelaciones reversibles y con cuentagotas, y una autonomía de poca monta que no roza el diez por ciento del Estatuto de Guernica. De modo que poco tiene que enseñar por estos pagos el prócer del Sinn Fein, que como sus amigos clérigos trabucaires se aprovecha de los trenes baratos vendiendo en hoteles caros una mercancía averiada. Al bueno de Gerry, además, le pasó por encima el Nobel, adjudicado a los líderes de las minorías en conflicto, que allí sí lo había, y con dos bandos, o tres; la Academia de Oslo, que llegó a premiar a Begin y Arafat, hiló fino por una vez y se tentó la ropa antes de condecorar a un prenda tan sospechoso. Es obvio que para acabar con el terrorismo no se puede negociar con personas honorables, pero al menos que no se metan por medio más fantasmas de los que ya hay. Adams es un fantasmón más bien siniestro, un guiri oportunista al que los arúspices de la zapateril le buscan parecidos de urgencia con Otegi- -si lo tuviera con alguien, sería con Díez Usabiaga- Pero el de Elgóibar, de cuyo currículo va a ser difícil limpiar algún asuntillo como el del atentado contra Gabriel Cisneros, es como más agreste, menos seductor y más duro de sonrisa, aunque pronto lo veremos disputado en los mejores cenáculos como el hombre de moda. Eso sí, por favor: si va a haber que tragar aceptando como interlocutores necesarios a terroristas en comisión de servicio, que sean sólo los domésticos. A ver si también, con la matraca de internacionalizar el conflicto vamos a tener que honrar a lo mejorcito de cada casa. D ALEMANIA VUELVE A TIRAR LEMANIA afianza su recuperación después de la crisis. El desempleo baja; las exportaciones (primer vendedor mundial al exterior) se mantienen o tienden a crecer; el índice de confianza de los empresarios aumenta. Hay también un principio de recuperación en Francia. Los defensores de Europa como unidad supranacional pueden hoy respirar mejor. Alemania y Francia unidas, con España, Italia y Benelux, suman una mayoría de 280 millones de europeos. Si el gigante alemán tira de nuevo, la UE podrá recuperar su puesto al sol. Si Alemania mantiene el rumbo tomado hace ocho meses. Si Francia confirma su mejoría. Si dentro de un año la elección presidencial da un triunfo claro al centro derecha o al centro izquierda francés, es decir, no al extremismo. Si la mayoría de Francia, defensora del trabajo y el realismo, se asienta de nuevo. Si la V República aborda con rigor sus seis DARÍO meses de presidencia europea, de julio VALCÁRCEL a diciembre de 2008. Si la consolidación se confirma y Alemania recupera el liderazgo en el mandato semestral que le corresponde el año antes, de enero a junio de 2007... Entonces la Unión Europea empezará a salir del túnel, el pestilente túnel que ha atravesado entre 2003 y 2006: falta de liderazgo, parón del proceso integrador, derrotas en los referéndums de Francia y Holanda y otras desgracias más (aunque se salvara la dignidad en Irak) El sistema de presidencias semestrales es uno de los grandes absurdos europeos que el Tratado Constitucional quiso desterrar. Pero el no en los referéndums de mayo y junio de 2005 impidió, entre otras cosas, el nacimiento de una presidencia europea de cinco años. Es probable que el Tratado modificado pueda aprobarse en 2009 o 2010. La canciller Angela Merkel ha demostrado ser una mujer fuerte. Ha extendido a su alrededor paz y serenidad, modestia y amor al trabajo, cuatro buenas cualidades. Pero recordemos la moderna tradición alemana A desde 1949, república de Bonn, república de Adenauer, Erhard, Brandt: lealtad a los pactos, coherencia interior. La gran coalición que dirige la señora Merkel es también la coalición del vicepresidente Franz Müntefering; del ministro de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier; del titular de Finanzas, Peer Steinbrück, socialdemócratas. Los dos grandes partidos han unido sus fuerzas una vez más. La dirección interior y exterior corresponde a la cancillería. El vicecanciller y el SPD han aceptado el juego; los socialdemócratas mueven sus piezas con suma prudencia, silenciosamente. Los democristianos mantienen la misma cautela, la misma cortesía. Ha transcurrido menos de un año y los primeros resultados comienzan a llegar. Merkel prosigue varias reformas emprendidas por Gerhard Schroeder, sobre todo en seguridad social. Schroeder se asustó en 2002 y lanzó las reformas. Ya era tarde. Todo este proceso tiene lugar, no se olvide, en medio de un terrible encarecimiento de la energía, sobre todo petróleo y gas. Y en medio de brutales deslocalizaciones, de despidos colectivos. Que el paro retroceda y el crecimiento mejore en un entorno tan hostil es otro dato a favor del mundo desarrollado. Estados Unidos ha crecido en el primer trimestre de 2006 un 3,5 por ciento, con la tasa de desempleo menor de los últimos tres años. Y esto a pesar del presidente Bush (déficit presupuestario, deuda exterior, debilidad del dólar) Alemania, Reino Unido y Francia crecen también, más equilibradamente, a un ritmo inferior. El jefe europeo de la rama financiera de Barclays, Julian Callow, cree que las reformas de los últimos cuatro años han sido más profundas al este del Rin. Alemania ha tragado más medicina que Francia, declaraba la semana pasada, y mucho más amarga. Con todo, añade, sería erróneo trazar un panorama demasiado oscuro de Francia en el primer semestre de 2006. El desempleo alemán ha retrocedido en mayo: 93.000 parados menos; 71.000 en España, en el mismo mes, con una fuerza laboral mitad de la alemana. Francia consigue también reducir su desempleo, 76.000 nuevos puestos de trabajo.