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98 Deportes MUNDIAL DE ALEMANIA A 2 DÍAS DEL COMIENZO MIÉRCOLES 7 6 2006 ABC Ha superado en popularidad al capitán y comparte con Torres y Puyol el interés de la afición. Ayer fue el más buscado en Barajas por las personas que esperaban para viajar, porque la selección como tal no levantó pasiones Íker Casillas desbanca a Raúl TEXTO: JULIÁN ÁVILA FOTO: IGNACIO GIL GINEBRA (SUIZA) Íker Casillas es el jugador más carismático de la selección española. Lo reconocen aficionados, dirigentes, técnicos, compañeros... Es un icono para los más jóvenes y para los mayores, un espejo grande de la España más sencilla y humana que aglutina los valores del pueblo llano. Ha tomado el relevo de Raúl sin alardes ni debates, algo que seguramente agradecerá el capitán, harto de pertrecharse en el anillo de seguridad de aeropuertos o estaciones de tren. En cada concentración de la selección, Íker es el objetivo más perseguido por niños, madres, trabajadores o abuelos. Ayer en Barajas firmó cientos de autógrafos y se hizo más de cien fotos sin dejar de sonreír. Una señora al borde del infarto no paró de gritar en los diez escasos segundos de encuentro: ¡Por favor, Casillas, una foto para mi hija. Eres su ídolo! Otra seguidora más educada pedía un autógrafo con dedicatoria para Edu, de Herrera de Pisuerga. Estrella mundial con Henry Y así se sucedieron historias e historias efímeras con el premio de una rúbrica o de una imagen. Cuando el portero pasó el detector de metales se suavizaron las medidas. El miembro de seguridad de turno descuidó la pantalla del ordenador para asegurarse el autógrafo. Como los que registraban. La foto era mucho más importante. Es como si se paralizase el mundo por un momento. Es una estrella. Y cotizada. De hecho, los máximos responsables de la marca que lo patrocina, Reebok, han pensado en Íker y en Henry para que protagonicen la campaña mundial. Hasta el mismísimo presidente del Gobierno, un reconocido seguidor del Barcelona, buscó la foto pública y el chascarrillo con el portero de la selección antes de partir hacia Ginebra en la recepción informal que se montó en el Hotel Barajas. Él no da importancia a esas cosas. Conoce su rol y disfruta con los niños. Sobre todo cuando tiene que hacerse una fotografía con los más pequeños. Los coge en brazos y pone una de sus manos en el corazón. Se emociona y le reconforta cuando comprueba la aceleración progresiva del motor humano. Menos mal que España tiene a Íker, a Torres o a Puyol- -firmó en una bandera española- los más buscados por los aficionados. Porque la selección en conjunto no quita el sueño a ningún seguidor ni arrastra a la masa. Sólo cuenta con un incondicional, Manolo el del Bombo, como quedó demostrado ayer en Barajas. Hubo mucho despliegue policial. ¿Para qué? Para controlar a los 50 actores de cuarta que apoyaban una iniciativa patética concertada por un medio de comunicación. La selección se despidió camino del Mundial de un modo desangelado, tris- Zapatero bromea con Luis Aragonés, en presencia de Lissavetzky y Raúl tón y monótono. Hasta en el traje que estrenaron los jugadores, en tono azul oscuro con raya diplomática llamativa y corbata color pistacho sin rayas. Los internacionales subieron al 757 de la compañía Hola Airline decorado con el nombre de la Federación, y en poco más de hora y media llegaron a Ginebra, donde jugarán ante Croacia el último partido de preparación. El viaje fue tranquilo y con anécdota. La compañía aérea grabó en los reposacabezas de espumilla la camiseta nacional con los nombres de todos los jugadores. A ABC le correspondieron Puyol y Albelda. La cúpula de la Federación se quedó en tierra y llegará a Suiza a hurtadillas, lejos de la luz y los taquígrafos. Sí se vio a mucho encorbatado, pero de rango inferior y con poco cometido por estos lares. El recibimiento en Ginebra: apenas treinta aficionados, la mayoría con raíces españolas. Luis: El sistema favorece a los extremos como a todos El seleccionador presentó a los jugadores al presidente del Gobierno antes de viajar y bromeó sobre su buena estrella. Si tiene y da buena suerte, lo llamaremos mucho J. ÁVILA GINEBRA (SUIZA) Con la implantación del 4- 3- 3 como sistema de trabajo para abordar el Mundial, ya se han registrado las primeras críticas de los internacionales. Todas desde la vertiente más positiva, pero reproches al fin y al cabo. Primero fue David Albelda. Comentó que esta distribución sólo la ponía en práctica el Barcelona y que sus delanteros eran todos extranjeros. Después le ha tocado el turno al bético Joaquín. Ha manifestado públicamente que este sistema perjudica el trabajo de los extremos. Reflexión que apoyó ayer Reyes en la sala de Prensa: Para nosotros es más complicado jugar con el 4- 3- 3. No estoy decepcionado por no jugar. Luis pondrá a quien crea conveniente. Yo es- Moncloa separa el grano de la paja para la foto GINEBRA. A los políticos les encanta aparecer entre los deportistas de elite. Como hizo ayer José Luis Rodríguez Zapatero con la selección. Dijo que está convencido del éxito de España en Alemania, pero su gente de protocolo olvidó las buenas maneras. Con la introducción de Luis Aragonés, Zapatero fue saludando uno a uno a los integrantes de la expedición entre bromas, abrazos, chascarrillos y felicitaciones (a los del Barcelona) Pero cuando llegó la hora de la foto de familia, hubo criba. Una criba inesperada. La guardia pretoriana del presidente apartó al preparador físico, a los médicos, fisioterapeutas... los anónimos de la selección nacional. Sólo quedaron Zapatero, Luis, Ufarte (su ayudante) y los jugadores. Un gesto de discriminación que cayó muy mal en el seno de la expedición y del que no hallaron explicación alguna. toy a sus órdenes y con la misma ilusión de siempre Luego respondió el técnico a la queja y quiso zanjar la disputa: A mí no me han dicho nada. El sistema está ahí y no es cuestión de que los favorezca. Los favorece lo mismo que a los demás. Reyes ha cumplido en estos dos partidos y quiero que todos los futbolistas estén bien para que me lo pongan difícil Está satisfecho el seleccionador con el balance defensivo del equipo: Los goles se pagan caro en un Mundial. Y en un Mundial no se hacen muchos goles, salvo que tú tengas un buen día y el contrario, uno muy malo Por último, abordó la visita del presidente del Gobierno al hotel Barajas antes de partir: La despedidas de los presidentes siempre están bien. ¡Muy bien! Él dice que tiene suerte, que es del Barça. Yo llamo al del cirio de vez en cuando. Y tal. Si Zapatero tiene y da mucha suerte lo llamaremos mucho. A todos los partidos, pero ya sabéis que siempre tiene la agenda muy apretada