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ABC MARTES 6 6 2006 Madrid 47 Lavapiés, el mes de mayo y un fotógrafo. Estos están siendo los tres ingredientes de la exposición Diosas y Reinas de Jacobo Banet, basada en una tradición castiza con muchos siglos de historia Los fantasmas de Lavapiés TEXTO: CRISTINA ALONSO FOTO: ABC MADRID. Hace 16 años que las niñas de Lavapiés, cada mes de mayo, se convierten en estatuas. Las calles cercanas a la Iglesia de San Lorenzo se llenan de pequeñas criaturas que observan a los paseantes engalanadas con flores, collares, volantes y mantones de Manila en unos altares artesanos confeccionados por los propios vecinos, en honor a la primavera. El fotógrafo Jacobo Banet se acercó a esas calles para inmortalizar con su cámara la belleza siniestra de unas niñas que parecen rescatadas de otra época. Es una fiesta que muy poca gente conoce. Incluso madrileños de toda la vida, cuando ven las fotos, preguntan extrañados dónde ocurre y qué es eso Banet asegura que las fotos impactan, y en este hecho tiene mucho que ver el semblante que exhiben las pequeñas: Están muy serias porque en la mayoría de estas fiestas la más seria es justamente a la que se elige reina El artista confiesa que descubrió esta celebración por casualidad. Un amigo suyo vivía por la zona y se topó sin esperarlo con la mirada de las niñas: Lo más fascinante de todo es que cuando uno ve las fotos se piensa que han sido tomadas en el México de los años 20, pero no, estas cosas ocurren al lado de nuestras casas, y muchos ni nos enteramos Banet nació en Madrid hace 40 años y es licenciado en Derecho y Administración de empresas por la Universidad Pontificia de Comillas. Tras realizar un master en fotografía, ha participado en varias exposiciones colectivas como Donarte 04 Donarte 05 o Aranjuez, otra mirada Dioses y Reinas -exposición que se puede visitar en pleno centro de la capital y que, aunque castiza, versa sobre una tradición maya que se remonta al siglo XVII- -es su primera muestra individual y puede visitarse en la Galería Marita Segovia: Ha sido un trabajo que me ha llevado varios años, pero al final han salido retratos muy impactantes y muy interesantes declarada el año pasado Fiesta de Interés Turístico por la Comunidad de Madrid. Allí, la versión es semejante a la del barrio de Lavapiés: las madres y las niñas confeccionan el altar de la Maya con flores silvestres y mantones de Manila, se viste a una de las niñas de blanco, con velo y una guirnalda en la cabeza y se pide limosna por las calles- ¡Una perrita para la maya! La colecta se usa para cubrir gas- tos o para preparar fiestas posteriores. Quien desee admirar a las mayas en directo, en Lavapiés, junto a la Iglesia, en alguna pequeña calle y vestidas de primavera, aún tendrá que esperar once meses. Sin embargo, catorce de las niñas que han inspirado la exposición de Jacobo Banet permanecerán expuestas hasta julio, en el centro de Madrid, con aire de muñecas taciturnas, a la vista de quien quiera visitarlas. Los mantones de Manila son ya un clásico en la celebración La maya debía ser joven, bella, soltera y virtuosa En Madrid se reiventó hace unos años la tradición de las mayas. Si en muchos pueblos la maya es la joven a la que se viste y se contempla, en otros se llama mayo al tronco engalanado alrededor del que se celebra esta costumbre, o mayos al grupo musical de mozos rondadores. Algunas obras literarias hablan de las ninfas del Manzanares, que, tocadas con flores, subían a la villa desde las riberas del río el día de Santiago el Verde. En las esquinas de las calles de Madrid se levantaban altares adornados con flores frescas y cada barrio elegía su maya: joven, bella, soltera y virtuosa. Los varones, en las cercanías del altar, pedían monedas a los transeúntes para la maya. El dinero que se recolectaba servía para alquilar un pianillo y organizar un baile verbenero por la noche. Musas inquietantes El artista ha bautizado a estas estampas con nombres tan representativos como maya del más allá maya con mirada desafiante maya de otro mundo o maya inquietante Hay mucho en sus rostros y posturas que me recuerda esas fotografías desvaídas de aparecidas y fantasmas que abundan en las revistas baratas de misterio; y un aire clásico e intemporal, como de retrato goyesco, no sé si intencionado o no. Pero éstas son reales explica Antonio Erena Camacho, abogado y amigo del artista. Recuperada en 1988, esta fiesta pagana entronca con tradiciones griegas y romanas. La de Colmenar Viejo, localidad en la que también se celebra, fue Maya huidiza Qué: Exposición Dioses y Reinas de Jacobo Banet. Más información en www. galeriamaritasegovia. com Cuándo: Hasta julio 2006 Dónde: Galería Marita Segovia. Calle Lagasca, 7. Metro: Retiro. Cuánto: Entrada gratuita.