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58 Sociedad LUNES 5 6 2006 ABC Medio Ambiente Los osos eslovenos que se están intentando reintroducir en los Pirineos huyeron hace diez años de la guerra en Bosnia y se encuentran ahora con el conflicto que desata su presencia. Refugiados de guerra en los Pirineos TEXTO: ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. En noviembre de 2004 un cazador abatió en Francia a la última hembra de oso pirenaico, lo que marcó el fin de una especie autóctona que había venido siendo acosada por el hombre desde tiempos remotos. El viernes pasado, el Consejo General del departamento francés de Altos Pirineos pidió al Gobierno de París que abandone definitivamente el plan de repoblación de osos eslovenos en la cordillera por la falta de apoyo de la población implicada y de las autoridades de la zona. Los intentos de reintroducir ejemplares para recuperar esta fauna chocan con la oposición de la mayoría de organizaciones de ganaderos de los valles pirenaicos afectados, tanto de Francia como de Aragón, Cataluña y Navarra en España. La gendarmería francesa ha encontrado recientemente en las zonas de suelta trampas como bolas de sebo rellenas de trozos de cristal cortante, para matar a los osos con hemorragias internas. Muchos montañeses no quieren a los osos cerca, prefieren combatirlos, pero pocos saben que estos hermosos plantígrados son en realidad refugiados de una guerra que tuvo lugar hace diez años y que los acorraló en las montañas de la pequeña Eslovenia. Desde allí han sido llevados a una tierra mucho más extensa, pero donde se vuelven a encontrar en medio de un conflicto, en el que esta vez son ellos los perseguidos. En un país tan pequeño como Eslovenia, cuya superficie es sólo algo superior a la de la provincia de Huesca, el Instituto de Silvicultura calcula que puede haber entre 500 y 700 osos, una población que por fuerza debería entrar en conflicto con los 265.000 habitantes que tiene este país. El aumento espectacular de la población de osos se produjo precisamente la década pasada, cuando se calcula que cientos de ellos llegaron huyendo de los bosques de Bosnia y Croacia, donde los seres humanos se dedicaban a matarse entre ellos a conciencia. Los ruidos de los carros de combate, los aviones y los cañonazos empujaron a los plantígrados hacia el norte, hasta encontrar la tranquilidad de los bosques de Eslovenia, la primera de las repúblicas yugoslavas en proclamar su independencia, que vivía en paz mientras sus antiguos compatriotas se mataban entre ellos. Pero en Eslovenia no se conocen incidentes entre estos imponentes animales y los seres humanos. A pesar de tal exceso de población, los osos eslovenos temen al hombre y se mantienen alejados de las zonas habitadas. Eslovenia ha donado algunos ejemplares a Italia, cuya descendencia ha pasado la fronterahasta llegar a los valles suizos, lo cual demuestra la gran capacidad de adaptación de esta espe- El cuarto de los osos eslovenos liberado este miércoles en la zona de Alto Garona cie, pero también el hecho de que una vez que se sueltan ejemplares en la naturaleza, estos tienden a moverse de forma imprevisible, desde luego sin tener en cuenta ningún tipo de frontera, por agreste que pudiera ser, por lo que si los planes de repoblación tienen éxito, los plantígrados volverán a ser una especie habitual en cualquier valle de la cordillera, sea francés, español o andorrano. AP Cinco osos más antes del verano El cuarto de los cinco osos del plan de repoblación fue liberado el pasado miércoles de madrugada cerca de la localidad de Arbas (Alto Garona) en la vertiente francesa de la zona que en España corresponde al Valle de Arán (Lérida) Desde el mes de abril se han soltado otros tres ejemplares, uno en esta misma zona, otro en el valle de Arán y otro en Ordesa (Huesca) Queda un quinto ejemplar que ha de seguir el mismo camino antes de que acabe este Se han encontrado trampas como bolas de sebo rellenas de cristal cortante para matar a los osos mes, si el Gobierno francés no hace caso a la petición del Consejo de los Altos Pirineos. En España, asociaciones de municipios del Pirineo de Huesca han hecho observaciones similares, así como en Navarra y el Valle de Arán. Pocos acaban de ver la necesidad de que los bosques pirenaicos recuperen a uno de sus milenarios habitantes. Los daños a los rebaños, pero sobre todo el temor a que espanten a los turistas, parecen ser las causas de este temor que tiene más de atávico que de real. Cinco osos que llevan implantados sensores de todo tipo para conocer en todo momento sus correrías, no pueden ser un peligro mayor que los aludes o los rayos. Al fin y al cabo, si en España hubiera la misma densidad de osos que en Eslovenia, tendría que haber más de cien mil ejemplares. Y de todos modos, estos osos han demostrado que son pacíficos, al menos más pacíficos que aquellos seres humanos de los que tuvieron que huir. ARAGÓN Y LA GESTIÓN DE LOS PARQUES NACIONALES ALFREDO BONÉ Consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón a celebración del Día Europeo de los Parques el pasado día 24 ha tenido este año una connotación especial, ante el inminente traspaso de competencias de los Parques Nacionales a las Comunidades Autónomas. En el caso de Aragón, el próximo 1 de julio asumiremos la gestión del Parque de Ordesa y Monte Perdido, cumpliendo así una reivindicación histórica- -liderada por los Gobiernos de Andalucía y Aragón- que no es más que el cumplimiento de lo que marca la Constitución y nuestros Estatutos de Autonomía sobre gestión de espacios naturales protegidos. Ante esta nueva etapa, lo primero L que cabe es reconocer el trabajo realizado hasta la fecha por la administración central. Sin embargo, la gestión autonómica- -con su evidente proximidad al territorio- -ofrece una interesante perspectiva de mejora. De hecho, tenemos que ser capaces de avanzar hacia un nuevo modelo de gestión. Este modelo se va a basar, en el caso de Aragón, en una mayor participación de los representantes del territorio, en un impulso a la labor investigadora y en la asunción de que los espacios protegidos deben servir como motores de desarrollo sostenible para toda su zona de influencia. En los últimos meses, hemos puesto en marcha el nuevo Patronato y la Junta Rectora, donde hemos invitado a participar a la Administración del Estado. También hemos solicitado la ampliación de la Reserva de la Biosfera de Ordesa- Viñamala, para que abarque ese tesoro natural del Valle de Añisclo. La reordenación de los accesos, el refuerzo de la unidad investigadora o un nuevo convenio con los ayuntamientos para actuaciones en la zona de influencia socioeconómica son algunas de las medidas en las que ya trabajamos. Es, ni más ni menos, lo que venimos realizando en los últimos años en la Red Natural de Aragón, que aglutina a todos los espacios protegidos de nuestra Comunidad. Gracias a la apuesta por el consenso y a un notable incremento de recursos, hemos sido capaces de avanzar en proyectos que permitirán duplicar el número de espacios, con la creación del Parque Natural de los Valles Occidentales del Pirineo aragonés, las Reservas Naturales de Gallo- canta y Chiprana, dos Monumentos Naturales en el Maestrazgo o el Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Peña Oroel, entre otros. Además, hemos creado ocho gerencias de desarrollo socioeconómico, entes innovadores que promueven la creación de empleo y oportunidades de futuro. Se trata, en definitiva, de demostrar que los espacios protegidos son sellos de calidad que, lejos de atentar contra el desarrollo de un territorio, sirven para su crecimiento sostenible y equilibrado. Por supuesto, hay que subrayar que la gestión autonómica de los Parques Nacionales es perfectamente compatible con los necesarios organismos de coordinación de ámbito estatal, papel que puede abanderar un Consejo de la Red de Parques adaptado a la nueva realidad. Quiero aprovechar la ocasión para invitarles a que visiten la Red Natural de Aragón y disfruten de este patrimonio vivo en compañía de la hospitalidad de nuestras gentes.