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28 Internacional LUNES 5 6 2006 ABC 2000 años de historia alemana suena exagerado. Lo es y deliberadamente: Muestra- -en el DHM de Berlín- -de una voluntad de renacer y reexplicarse, a sí mismos y ante el mundo Alemania se expone como nación TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL FOTO: REUTERS BERLIN. A vueltas con la deutsche Nation la llamada nación tardía sigue desperezándose y devanándose los sesos sobre su decurso histórico. En el Museo Histórico Alemán (DHM) lo hará ahora permanentemente, con un montaje de 8.152 objetos en 8.000 metros cuadrados, 12 millones de coste y nada menos que 19 años de preparativos. Historia Alemana en Imágenes y Testimonios de Dos Milenios es para los expertos alemanes- -no hablar de los extranjeros- -un atrevido intento para un país que sólo empezó a constituirse en Estado hace 135 años y, todavía hace 60, fue desarticulado en dos, y lo iba a ser en tres. Naturalmente es una idea política deliberada- -de Helmut Kohl concretamente- -y un mensaje al mundo de que, con todo, Alemania es más que 12 años de brutal experimento nazi y dos guerras mundiales. A ello se ha dedicado con convicción el posterior Gobierno socialdemócrata- verde, reivindicando un nuevo patriotismo lejos ya de la idea de pueblo alemán de Herder, rehecha artificialmente por Hitler. Pero si la respuesta francesa ha solido ser j aime la France a este lado del Rín se elabora como orgullo de ser alemán cuestión debatida a derecha e izquierda, la última por la dirigente verde Claudia Roth declarándose patriota constitucional y orgullosa de la democracia alemana A diferencia de España, Francia o Inglaterra, de tan tardíos los alemanes eran una Kultur antes de ser nación: Schiller, Beethoven, Kant y Goethe, procedentes de reinos distintos, eran tan franceses políticamente como alemanes culturalmente y, desde ese conocimiento, pronuncia Fichte en 1808, en el Berlín que acogió a Napoleón, sus Discursos a la nación alemana Que naturalmente empiezan por ser excluyentes- -fuera los judíos- -como la nación de Bismark necesitaría guerra e imperio para bautizarse y, Hitler, el delirio mostrado aquí por la maqueta original de Germania como soñada capital del mundo. pero ni hacen gran caso de ello ni conllevan complejo alguno de inferioridad. Sin complejos ya, la exposición arranca en los enclaves celtas, el limes romano y el descenso germano del Báltico (siglo IV) pasa por los mil años de Sacro Imperio Romano y su vocación paneuropea; por la nacionalización protestante de la Iglesia y las sangrías que acabaron con un quinto de los alemanes; las glorias y amarguras de la creación nacional, los totalitarismos socialista y nacional- socialista del siglo XX; y la separación- -aquí con verja metálica- -de la historia de las dos Alemanias: a la izquierda, el modesto coche Trabant, a la derecha el robusto Escarabajo de VW, en odiosa comparación. Por fin la reunificación. El recorrido tiene broches con aura dice el director, Hans Ottomeyer: una máscara de la batalla del bosque de Angela Merkel, durante la inauguración de la exposición en el Museo Histórico Nacional, bajo un cartel que dice en alemán Somos una nación Teutoburgo, que evitó la romanización de Germania; el globo terráqueo de Adolf Hitler; el sombrero que perdió Napoleón huyendo de Waterloo; el original del siglo IX de Heliand la vida de Jesús en saga germánica; la espada partida del Príncipe Wallenstein y así hasta un 98 por ciento de originales. El museo busca explicarse visualmente y combatir el desinterés alemán por la historia, aquilatado en los años 60, y que en los últimos años encuentra contrapunto en un nuevo interés y una clara voluntad política de hacer país. Todos menos el español Para Maura no había patria sin el conocimiento y amor de sus hijos y la nueva Alemania anda intentándolo seriament. Entre iniciativas de autoayuda, acaba de acordar exámenes comunes para las 17 regiones federadas y este museo no es un recuento pasivo- -admite Die Zeit- es una herramienta activa del conocimiento nacional, si bien crítico y europeísta. El que, para Eckhard Fuhr, debería ser ya relajado y confiado En vísperas del Mundial, el Bild, portavoz del sentir llano, ha ojeado los himnos de los participantes, cantar el himno para la selección es natural y es un honor Los centroeuropeos- -incluída Alemania- -tienen himnos que no alcanzan un siglo (el soviético lo hizo Prokofiev en 1946) y muchos no tienen dos décadas. El alemán se salta la primera estrofa del Deutschland über Alles para no ofender, pero todos según Bild hablan de valentía, fama, muerte, incluso nieves alpinas Salvo el español que, en ese momento, permanece mudo Sin complejos Los alemanes han sido siempre centrífugos y todavía en 1848, en el Congreso de Fráncfort, un célebre portavoz tuvo que llamar a no digáis más: soy prusiano, soy renano, soy sajón. Decid: somos alemanes de nación Necesitarían caer en la I Guerra para que algunos príncipes abdicaran en Berlín y éste concediera a todos sus ciudadanos la nacionalidad común. Desde entonces, un bávaro se sabe absolutamente distinto a un sajón o a un pomerano,