Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 LUNES 5 6 2006 ABC Nacional Maragall burla a Zapatero y peleará por su reelección como candidato a la Generalitat El presidente autonómico se siente traicionado por el pacto con CiU b El nivel de participación en el referéndum del día 18 determinará la retirada de Maragall, aunque el escenario diseñado es que Montilla sea conseller en cap con Mas JESÚS MOLINA MADRID. Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat de Cataluña, ha logrado frustrar los planes de José Luis Rodríguez Zapatero, que pretendía que el inquilino del Palacio de San Jaime en Barcelona anunciase antes de la campaña del referéndum del Estatuto su renuncia a repetir como candidato del PSC a la presidencia del Gobierno catalán. La ejecutiva del PSOE y el propio Zapatero deseaban que este anuncio de Maragall evitase que el referéndum del próximo día 18 se convirtiese en un plebiscito sobre la gestión de Maragall y el tripartito. El candidato del PSOE y de un sector importante del PSC era- -y sigue siendo- el actual ministro de Industria y Turismo, José Montilla, ahora muy distanciado del presidente de la Generalitat y en abierto desacuerdo con su gestión. Sin embargo, dos circunstancias han impedido que los deseos de Zapatero y del PSOE se cumplieran: por una parte, determinados sectores del PSC no ven con buenos ojos el acoso y derribo a Maragall. Son los sectores más próximos al catalanismo nacionalista y considerados burgueses es decir, la clase socialista acomodada y culta que desde hace décadas dirige el PSC, alimentado con los votos de los socialistas españolistas procedentes, en primera o segunda generación, de Andalucía, Extremadura, Castilla y otras regiones de España, muy integrados en Cataluña, pero conformando una de las dos almas del PSC y cuyo máximo representante sería el mismo Montilla, nacido en la provincia de Córdoba. financiación de la autonomía catalana, y, no tanto por el hecho en sí, como por la puñalada trapera al tripartito que supuso. El fin del tripartito comenzó aquel sábado en el que en Moncloa, al margen de la Generalitat, se acuerda el proyecto de Estatuto según fuentes próximas a Maragall. Éste ha expresado su queja de manera elíptica, al sostener en público que Zapatero confunde Cataluña con los nacionalistas nalista repite victoria en los comicios adelantados al otoño. Un nuevo tripartito no sería posible en ningún caso; ni siquiera aunque Maragall continuase en la presidencia, porque la ruptura con Esquerra Republicana ha sido traumática y, además, ha creado una crisis interna en la formación independentista que ni Carod- Rovira, por unas razones, ni sus oponentes en ERC, por otras, le perdonan al president Tensión eléctrica con Moncloa Si en Ferraz o Moncloa se hubiese forzado a Maragall a renunciar a repetir la candidatura en las próximas elecciones, hubiese sido muy probable que el president hubiese creado una crisis insoportable para el Gobierno y para CiU en los prolegómenos de la campaña del referéndum. La tensión entre el PSOE, Pasqual Maragall y parte del PSC es eléctrica según fuentes próximas al Palacio de la Generalitat. Por su parte, CiU reprocha agriamente a Moncloa que no se haya despejado la incógnita del futuro de Maragall. Porque el porvenir está ya pactado: tras las elecciones autonómicas, Mas accedería a la presidencia y Montilla sería el conseller en cap si, como apuntan las encuestas, la federación nacio- Esperando el resultado del 18- J En estas circunstancias, Rodríguez Zapatero no se ha atrevido a lanzar el órdago a Pasqual Maragall. Pero le está esperando. La fecha es el día 19 de junio, una vez que se conozcan los resultados del referéndum del día anterior. Puesto que el presidente de la Generalitat ha convertido el respaldo popular al nuevo Estatuto en una forma de plebiscito personal, será coherente asegura uno de sus colaboradores. El medidor de la situación lo aportará la participación. Todo lo que sea no llegar al cincuenta por ciento del censo, es malo dicen las fuentes citadas. El Estatuto de Sau, vigente ahora, logró en 1979 el refrendo con una participación de casi el 60 por ciento, y el porcentaje del sí superó el 88 por cien de los sufragios emitidos, mientras que el no rozó el 12 por ciento. Moncloa ha perfilado un futuro inmediato con Mas en la Generalitat y un ministro o dos de CiU El medidor de la participación Los resultados que ahora se esperan son muy lejanos a esos registros. Los indicios- -extraídos de encuestas de los partidos, de la Generalitat y del propio Gobierno central- -no resultan op- Maragall se siente traicionado La otra circunstancia que ha permitido a Maragall burlar los propósitos de Zapatero ha consistido en lo que, en su entorno, consideran el arsenal del presidente de la Generalitat. Según estas fuentes, Maragall está dolido y se siente traicionado por el entendimiento permanente y sostenido entre Zapatero y el líder de CiU, Artur Mas. Maragall no perdona al presidente del Gobierno que, a sus espaldas y contra el criterio sostenido por el PSC en el Parlamento, acordase con el presidente de CiU el Título VI del Estatuto, sobre la Convergencia vincula a ERC con los últimos ataques y pintadas contra sus sedes ABC BARCELONA. ERC y CiU mantienen su cruce de reproches, agudizado ayer después de que los convergentes acusaran al entorno republicano de atentar contra la sede de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en Reus (Tarragona) El portavoz de CDC, David Madí, denunció que el sábado por la noche, miembros de una plataforma antiEstatuto roció con pintura las oficinas del partido en la citada ciudad ta- rraconense y señaló que este incidente se suma a otros en las últimas semanas. Según indicó, se trata de casos cercanos a ERC por lo que pidió a la formación republicana que los condene. El dirigente de ERC y ex consejero primero de la Generalitat, Josep Bargalló, condenó el ataque, pero negó la implicación de su partido y de la Plataforma del No al Estatuto en los ataques. El PP de Tarragona también condenó la agresión. El presidente de los republicanos, Josep Lluís Carod- Rovira, criticó al presidente del PNV, Josu Jon Imaz, por participar el sábado en un mitin de CiU en favor del nuevo Estatuto. Estos representantes de algún partido vasco gubernamental- -dijo Carod- -que vienen a Cataluña a apoyar el Estatuto, que contesten a una sola pregunta: ¿Quieren ellos este Estatuto para el País Vasco? Carod dijo que la forma en que se afirma que Cataluña es una nación dentro del preámbulo no es serio y más bien es impresentable y que el sistema de financiación que contempla es un simple retoque Cuando Zapatero se propuso rebajar el Estatuto lo máximo posible lo primero que hizo es ver qué punto era el más débil. CiU estaba dispuesta a malvender el texto y pactó con ella dijo.