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58 DOMINGO 4 6 2006 ABC Cultura y espectáculos La canción española busca a sus herederos Las nuevas hornadas de intérpretes se acercan al género desde muy distintos puntos de vista reina indiscutible, la canción española ve el auge de nuevas voces heterodoxas como Pasión Vega, Falete, Diana Navarro o Concha Buika JULIO BRAVO MADRID. Los aficionados a la canción española se han quedado, con la muerte de Rocío Jurado, huérfanos de una de sus más grandes intérpretes. Acostumbrados como estamos en nuestro país a dividirnos en dos Españas, también en el ámbito musical existía una línea que dejaba a un lado a los seguidores de la cantante de Chipiona y al otro a los incondicionales de Isabel Pantoja. Las dos se disputaban el reinado de un género que a lo largo de su historia ha pasado por muy diversos vaivenes tanto en el aspecto creativo como en su aceptación social Durante muchos años denostada al asociársela con el régimen franquista, el empuje de artistas como Carlos Cano o Joan Manuel Serrat, intelectuales y comunicadores le ha devuelto su lugar dentro del panorama musical español. Proyectos discográficos como los dos volúmenes de Tatuaje (no muy logrados) o el magb Con Isabel Pantoja como nífico Lágrimas negras de El Cigala y Bebo Valdés, han mostrado nuevas maneras de acercarse a la canción española. En estos dos últimos días se ha subrayado la labor pionera de Rocío Jurado, que incorporó a su repertorio a compositores como Manuel Alejandro o José Luis Perales. También lo hizo Isabel Pantoja, que ha quedado ahora como reina indiscutible de la canción española, y aunque ha amagado en varias ocasiones con su pronta retirada es la mayor exponente y la artista con mayor presencia y categoría. En estos tiempos marcados por la fusión la canción española, que ya bebe en sus ejemplos más clásicos de fuentes diferentes- -el pellizco flamenco es su principal aroma- -camina por la cuerda floja de la indefinición. La canción española es hoy un árbol con muchas y distintas ramas cuyo futuro es incierto. Por un lado, siguen en activo de una manera más seguida o intermitente artistas como Manolo Escobar, Concha Márquez Piquer, María Vidal, Pastora Soler, Lolita, Valderrama, María José Santiago, Carmen Flores, por citar sólo algunos nombres. Por otro, se imponen artistas más heterodoxos. ABC ABC Pasión Vega, que veló sus primeras armas en el mundo de la copla clásica ha cimentado su éxito en una voz personal y magnética. Habría que ver qué entendemos por copla- -dice- Sabina y Serrat han hecho coplas. Yo no las entiendo sino como historias cantadas, y eso es lo que son mis canciones DEL AYER AL FUTURO MANUEL RÍOS RUIZ a desaparición de Rocío Jurado, figura cumbre coetánea de la canción española, ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el ayer, el presente y el devenir de un género que en los últimos tiempos viene pasando por altibajos en su difusión. Y para hacerlo, tal vez sea conveniente remontarnos brevemente a sus orígenes, algo que no todos conocen, por lo que hay que recordar la llamada tonadilla escénica, imperante en los principios del siglo XVIII; la canción andaluza tradicional, el cuplé, la revista, la canción folclórica, incluso el flamenco. Con estas influencias populares, a finales del XIX autores cultos comien- L zan a componer canciones que interpretan Raquel Meller, Pastora Imperio y otras cancionistas, para adquirir mayor entidad musical propia con compositores como Penella y Quiroga, y letristas inspirados, entre ellos Rafael de León, Antonio Quintero, Valverde... que coinciden con la aparición de excelentes voces: Conchita Piquer, Miguel de Molina, Estrellita Castro, Angelillo, Imperio Argentina... en una primera y magnífica generación de grandes intérpretes, creando una amplia afición antes de la contienda civil. La afición se acentúa en la posguerra con Manolo Caracol, Lola Flores, Valderrama, Farina, Juanita Reina, El Príncipe Gitano, Antonio Molina, Marifé de Triana... repitiendo los temas que el público prefiere y alcanzando la atención no solamente de sus seguidores, sino de los sellos discográficos y las programaciones radiofónica. Y al llegar los setenta de- clina ese auge, aunque algún programa de televisión intentaría recuperar la popularidad de la canción española, que se mantiene hasta hoy especialmente gracias a dos figuras comparables con las más importantes de antaño: Rocío Jurado e Isabel Pantoja. Ambas han aportado nuevas canciones de autores como Solano, Manuel Alejandro, Perales... y aunque se promocionan otros nombres no han alcanzado la misma dimensión artística, porque el antecedente de tantas grandes y personales voces es sumamente difícil de superar. Por todo ello, pese a que algunas actuales sean muy valiosas- -la de Pasión Vega, por ejemplo- la situación de la canción española de cara al mañana es sin duda bastante delicada. Esperemos, no obstante, que surja una nueva generación comparable con las anteriores y la canción española vuelva por sus fueros. También escapa de las etiquetas Falete, para quien el apoyo de Jesús Quintero ha resultado fundamental. Su aspecto andrógino y lo excesivo de su personaje son los pilares de su reciente fama. Un primer disco de versiones de temas de, entre otras, Rocío Jurado, dio paso a un segundo trabajo con canciones de Manuel Alejandro. Quien lleva varios años fiel a sí misma es Martirio, que revolucionó la canción española hace un tiempo con su aspecto posmoderno -gafas negras y peinetas imposibles- -y que tiñe sus trabajos (el último, realizado junto a Chano Domínguez, revisaba varios clásicos) con el color de la calidad. Entre las últimas apariciones de la copla figura la malagueña Diana Navarro, una mujer que con su primer disco, No te olvides de mí (en el que sus composiciones propias compartían espacio con la copla Tengo miedo de Rafael de León y Juan Solano) ha logrado un buen puñado de galardones, entre ellos dos premios de la Música (tuvo seis candidaturas) y se perfila como una de las principales estrellas futuras del género. Heterodoxa, inaprensible e inclasificable es Concha Buika, una artista mallorquina de origen guineano que ha logrado que su segundo disco, Mi niña Lola se haya encaramado al puesto once de la lista de Afyve. La suya es una manera salvaje de abordar la copla. Sus versiones de Ojos verdes o Mi niña Lola son extraordinarias.