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54 DOMINGO 4 6 2006 ABC Sociedad GUÍA PARA EVITAR LA ANSIEDAD EN UN EXAMEN Alimentación No hay que aumentar el aporte calórico, sino seguir una dieta equilibrada. Tomar un buen desayuno ayuda a no sufrir déficit de glucosa. No hay que sustituir las comidas habituales por las rápidas que son más difíciles de digerir. Hay que evitar el consumo de alimentos con cafeína (café, té o colas) y estimulantes como el tabaco o el alcohol. Deporte Conviene encontrar un tiempo para realizar ejercicio físico, ya que mejora la concentración y la memoria. Reduce las molestias de espalda y cuello causadas por las largas horas de estudio. Además, realizar deporte ayuda a dormir mejor, reduce el nivel de estrés y libera endorfinas que aumentan la sensación de bienestar. Organización horaria y sueño Planificar bien la jornada y dormir las horas necesarias. Se recomienda un parón de 5 minutos por cada hora estudiada y tras 3 horas conviene descansar una. No se debe estudiar más de 8 horas diarias. Hay que procurar que no haya demasiados nuevos aprendizajes ya que se trata de consolidar lo aprendido hasta la fecha. Tras una maratoniana sesión de estudio en el momento decisivo la mente se ha quedado tan en blanco como la hoja de examen. Vuelve junio, y con él las pruebas, el estrés y la ansiedad Alumnos al borde de un ataque de nervios TEXTO: R. BARROSO MADRID. Tienen la sensación de que al día le han recortado horas, apuran los minutos repasando apuntes, ponen al límite su capacidad de memoria, arañan segundos al descanso... La cuenta atrás ha comenzado para millones de estudiantes que durante este mes se enfrentan a los temidos exámenes de junio. Unos se jugarán el paso al siguiente curso, otros repetirán el trago con la Selectividad y los universitarios verán dilatarse o acortarse el fin de sus carreras. Una situación que, a muchos, genera no sólo nerviosismo sino auténticos problemas de estrés y ansiedad. Las manos comienzan a sudar, cuesta respirar, el dolor de estómago aflora mientras el profesor reparte los exámenes... Muchos de estos síntomas son normales, es más, los expertos están de acuerdo en que cierto grado de tensión es positivo para mantener activas las facultades intelectuales. Pero el problema surge cuando la tensión se convierte en ansiedad y el alumno se deja vencer por pensamientos negativos y la inseguridad desplaza a los conocimientos dirigiendo al estudiante hacia el fracaso. ¿Qué hacer en esos momentos? ¿Se da demasiada importancia a las notas? ¿Son necesarios los exámenes? Sobre ello opinan padres, profesores, alumnos, psicólogos, médicos y expertos que si bien están de acuerdo en que las situaciones de ansiedad se están incrementando en nuestro sistema educativo, también coinciden en que, por el momento, no son alarmantes. Hoy día, entre el 15 y el 25 por ciento de los alumnos universitarios tienen problemas de estrés y ansiedad que se ven incrementados con la llegada de los exámenes, según un estudio de la Universidad de Barcelona. Ya no están en el colegio y prácticamente se lo juegan todo en cada prueba, por lo que resulta lógico que sea en estos niveles educativos donde se registran los mayores problemas. Atracón final No obstante, la mayoría de los alumnos no establece una relación patológica con los estudios, aunque hay algunos que necesitan ayuda especializada explica Ana Ansa, médico responsable de la Unidad de Atención Sanitaria de la Universidad Pública de Navarra, donde para prevenir situaciones de estrés se ha puesto a disposición de los estudiantes un medidor de ansiedad Así, un test de autoevaluación permite saber si se está dentro de los límites normales o si, por el contrario, se necesita la ayuda de Alumnos durante una prueba de evaluación en el colegio madrileño Henares un especialista. No existen varitas mágicas, pero hay técnicas que se pueden poner en práctica precisa esta experta, para quien el problema general está claro: La mayoría de los estudiantes planifican mal. Creen que pueden asumir más de lo que les da tiempo y surge el estrés. Entonces se deja de comer bien, de hacer ejercicio y se abusa de la cafeína, que engaña en cuanto a la percepción de cansancio. Se aguanta más despierto, pero no en las mejores condiciones de aprendizaje Más en Bachillerato Licenciados en ansiedad Hace ya una década que la Universidad Complutense de Madrid puso en marcha un programa pionero: el Máster de Intervención en la Ansiedad y el Estrés Hoy, los alumnos que participan en él se ocupan de impartir charlas en colegios e institutos para prevenir situaciones de estrés ante los exámenes. Podríamos afirmar que la ansiedad está detrás de un 20 por ciento del fracaso escolar explica Martín Salguero, coordinador del máster, y afecta a alumnos con problemas de aprendizaje como a aquéllos que sacan buenas calificaciones. A los primeros porque necesitan ayuda para reforzar conocimientos y tener hábitos de estudio, y a los segundos porque se autoexigen demasiado. Estos licenciados en ansiedad explican a los escolares cómo mejorar los hábitos de estudio, cómo identificar el estrés, cómo modificar los pensamientos negativos. Porque no hay que olvidar que además de los costes académicos, estas situaciones acarrean al alumno importantes costes emocionales precisa Salguero. En eso hay unanimidad: lo que más tranquilidad aporta a un estudiante es tener bien preparado el examen. Pero la mayoría se somete al atracón final Puede que existan técnicas para relajarse y prepararse bien los exámenes, pero no las conocemos. Al final siempre se acaba acumulando la tarea dice Laura Pacho, estudiante de 1 de Bachillerato en el instituto madrileño Antonio Gaudí, que reconoce que durante la semana anterior a las pruebas estamos estresadísimos y no nos pueden ni hablar Reconoce que alguna vez se ha quedado en blanco y confiesa que éste ha sido el primer año que suspende. Lo que más le preocupa: Decepcionar a mis padres y a mí misma Los expertos señalan que la ansiedad es un problema que afecta por igual a chicos y a chicas y que, aunque