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18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE un turista sueco al paso de su carroza. ¿Y qué? contestó él, haciendo llorar a la niña) pero lo que no puede discutirse es su distinción. No sólo porque el quinto hijo de la princesa Alicia de Battemberg (otro personaje curioso) y el príncipe Andrés de Grecia (hijo de Jorge I) cuente 16 reyes y 17 zares en su familia, sino por su propio porte. REFERENTE EN EL VESTIR as listas de los más elegantes suelen olvidarse de los más elegantes, igual que los Oscar no suelen premiar las mejores películas. Y no me cabe duda de que el marido de la Reina lo es. Pero no de esa manera pequeño- burguesa del que se viste para epatar, defecto que se puede achacar al tío de su mujer, al Duque de Windsor. Vale, es cierto que Eduardo VIII es un referente en el vestir, sobre todo por su maestría a la hora de hacer combinaciones (los zapatos marrones de piel vuelta con un traje azul) por sus innovaciones (la actual camisa de esmoquin) por su conocimiento del color (se hacía el esmoquin azul marino y no negro porque con luz artificial el azul parecía más negro que el negro) pero ir siempre dando el golpe no es chic. La elegancia de Felipe de Edimburgo es más discreta, aunque eso no quiere decir que no destaque. Suele llevar chaquetas sin aberturas, una rareza, en los trajes que durante años le hizo Hawes Curtis y más tarde John Kent (antiguo cortador de la casa) En cualquier caso, trajes ingleses. Natural. Lo que no parece tan natural es que la selección inglesa vaya al Mundial vestida de Armani (y no es la primera vez) Si no quieren el clasicismo de Saville Row, que tiren de Paul Smith, pero Armani es un insulto al traje inglés. Claro, que pensándolo mejor, más vale que tipos como Rooney se pongan un armani que un traje de verdad (igual que los italianos van mejor de Dolce Gabanna, como disfrazados de Mussolini con esas camisas oscuras, que de Brioni) Elisabeth Taylor, dada por desahuciada, ha tenido que ir a la tele en silla de ruedas, pelín cascadita, a dar fe de vida. O al menos de lucidez. Que no tiene Alzheimer. Felipe de Edimburgo, que el día 10 cumple 85 años, preguntado por qué van a hacer él y la Reina en Londres 2012 (cielos, ceremonia de apertura) ha confesado que lo menos posible. Con 91 años en el mejor de los casos ya me dirán. Qué tío. A este no lo desahucia nadie. Yo quiero lo que le echa al té. L Leyendas de folclóricas Gente BEATRIZ CORTÁZAR Isabel Pantoja no tenía celos ni rivalidad ni mal rollo con Rocío Jurado. Pura leyenda MILLÁN HERCE ivalidad, celos, piques, dimes y diretes... Ríos de tinta han corrido sobre Rocío Jurado e Isabel Pantoja y su supuesta competencia sobre los escenarios. Como si de un partido del Real MadridBarcelona se tratara, el público ha ido dividiéndose y defendiendo a una más que a la otra sin que realmente fuera necesario decantarse. Porque se podía ser de la Jurado y de la Pantoja y eso no significaba una traición: simplemente dejaba de manifiesto que la copla y la canción española tenían dos voces y un mismo destinatario. Con el fin de engrandecer a quien ya es grande, es muy recurrente crear falsas leyendas en torno a una figura para convertirla en una diva. Algo de eso ha pasado con los que se han empeñado en poner un muro entre Rocío e Isabel cuando a la hora de la verdad ellas saltaban esa valla tantas veces les daba la gana y sin que el resto tuviera que enterarse. Me consta que más de un pelota se dedicaba a halagar los oídos de la Chipionera poniendo a la Pantoja por los suelos pensando que así la haría más feliz. Menudo imbécil. Isabel y Rocío siempre se han respetado, admirado y comprendido. Un tiempo más unidas, otras épocas más alejadas, ninguna de las dos pronunció una palabra negativa de la otra. Esta semana Rocío se nos ha ido, y entre las muchas penas que nos ha dejado está ese dúo ya imposible con la Pantoja. Varias fueron las veces que se intentó unirlas sobre el escenario y nunca fue posible: bien por falta de presupuesto, bien por problemas de fechas. La última vez fue en el homenaje que la pasada Navidad se rindió a Rocío Jurado en una gala de TVE. La propia Isabel me confesó que nadie la llamó para actuar en un programa que sí contó con Bisbal, Paulina Rubio o Malú. Lo dicho: una pena. Estos días de lágrimas ha habido muchas imágenes que permanecerán en la retina y entre éstas figura el rostro de una Isabel Pantoja descompuesta, rota por el llanto y hasta desmayada en el santuario de la Virgen de Regla donde pasó toda la noche rezando a su amiga y compañera. Su amistad fue siempre sincera y ajena a los focos que tanto anhelan los personajes de medio pelo que venden su alma al diablo por un minuto de gloria en los platós. Bueno, venden su alma y hablan man de quien haga falta pensando que así llegarán a final de mes. Con Isabel se han cebado siempre, y por eso ahora tienen que esperar a que pase un tiempo, a que todos olviden que su pena por la más grande era auténtica, para poder volver a lanzar toda su artillería contra ella. Deshecha, abrazada a su novio y sin querer ocupar ningún protagonismo, Isabel ha seguido día a día la enfermedad de Rocío y su lenta agonía. Ni celos, ni rivalidad, ni malos rollos. Pura leyenda. R Se han empeñado en poner un muro entre Rocío e Isabel cuando a la hora de la verdad ellas saltaban esa valla tantas veces les daba la gana y sin que el resto se enterase