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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Domótica, la gran aliada Autoprotección también equivale a instáleselo usted mismo Miguel Ángel Domínguez de www. superinventos. com y www. superrobotica. com nos hace la cesta de la compra para un pack completo que pueda ser montado por el cliente final casi sin necesidad de tener conocimientos de nada un kit de televigilancia con visionado de cámaras por internet, teléfono móvil o PDA, y con la posibilidad de controlar luces y electrodomésticos a distancia; barreras de infrarrojos (con un alcance de 20 metros en exterior y 50 en interior) que envían señal de alarma en caso de intrusión al equipo de televigilancia, para que este mande un correo electrónico o active luces o sirenas, y a la central de socorro o a un teléfono particular, y accione cualquier dispositivo de seguridad; y, por supuesto, a Rex- 10, o kit de perro electrónico inalámbrico, feroz guardián inmortal con sensor de Este dormitorio de un chalé catalán, con el cuarto de baño anexo, ha sido acondicionado como habitación segura Es la prueba de que el blindaje- -las puertas de hormigón armado tienen 20 cm de grosor- -ni se ve ni se nota movimiento externo que, además de ladrar enérgicamente, puede emitir una señal que activa la luz. Y si a pesar de Rex, los infrarrojos, sensores y sirenas se cuelan sin dar tiempo a la víctima a refugiarse, Eduardo Amo, de www. seguridadplus. com, propone un sistema que genera 28 metros cúbicos por segundo de niebla inocua y sin residuos dejando al criminal cegado en 20 segundos con sólo activar un mando a distancia. El último en llevárselo, un soriano que, avisado por su alarma, ahuyentó a los intrusos con disparos al aire de su escopeta de caza. Y se compra el kit niebla pero sigue con el arma. los y techo para poder soportar las agresiones desde el exterior y que conseguimos mediante estructuras de hormigón armado de alta resistencia con espesores de unos 30 centímetros y uniones hiperestáticas, y puertas también de hormigón armado de 20 centímetros de grosor, inatacables y resistentes al fuego- -la cancela de entrada soportaría la presión ejercida por 200 toneladas- estanqueidad, para evitar el ataque con gases tóxicos, lacrimógenos o narcotizantes, o incluso humo para hacer salir a sus ocupantes, por lo que no hay agujeros en paredes y suelos, las canalizaciones de agua, luz y electricidad se taponan, los desagües tienen sifones de estanqueidad y las puertas disponen de burletes de neopreno, además de estar el refugio presurizado; y habitabilidad, mediante un sistema de ventilación y filtrado de gases, de comunicación con el exterior, agua en contenedores de PVC, alimentos, mobiliario, lámparas de emergencia, cocina y material de limpieza. Todos las estructuras e instalaciones funcionan tanto con electricidad como manualmente. Y si los asaltantes van organizados de forma militar- -apunta Alcahud- se les puede responder también con sistemas genuinamente militares pero aplicados a los civiles- -y que no detalla apelando a la reserva que entraña la seguridad bien entendida- Finalmente, y aunque las Panic Room ABQ son esencialmente defensivas, tienen elementos disuasorios activos como la formación de niebla instantánea o sistemas ópticos y acústicos Además, para los que hayan tira- do la toalla de la confianza en la Policía y la Justicia- -descreídos de que el Estado cumpla el mandato constitucional de protegernos- -la ingeniería- -un plazo de dos a tres meses- -pone a su disposición, y sobre todo a la de su bolsillo, una variedad en autoprotección. De la habitación segura contra la contaminación radioactiva, química o bacteriológica que por 12.000 euros permite total inmunidad durante tres días, situada en cualquier sitio de la casa- -preferiblemente el domitorio y el baño anexo- a una habitación del pánico por 35.000 euros y con capacidad para entre 5 y 10 personas, también durante tres días, o incluso un refugio ABQ, con la categoría máxima de protección- -soporta una bomba atómica de 10 kilotones a 300 metros- -con garantía a prueba de actos terroristas, vandálicos, terremotos, inundaciones, incendios o escapes tóxicos o de radiactividad, durante 15 días y para 25 plazas, por 38.000 euros. Estas estancias se usan como una habitación más de la casa, ya sea el dormitorio, el salón o un almacén. un 30 por ciento Y no es para menos, ya que a sumar al temor a un posible ataque de los murcigleros o asaltantes nocturnos, el constructor de cobijos nos recuerda que el Doommsday Clock, que señala el riesgo nuclear mundial, se ha adelantado tras el 11- S a siete minutos para las 12 (a las 12 en punto, ¡boom! la misma hora que marcó en 1947 o en los años sesenta con la crisis de los misiles de Cuba El pesimismo que nos invade Pero más a pie de calle, sin duda, nos acogota el temor al crimen vulgar. Un estudio del Observatorio de la Seguridad realizado en 2004 en Europa revela que un 92 por ciento de los españoles está convencido de que en diez años su hogar será aún menos seguro y casi la mitad, un 47 por ciento, de que aumentarán las posibilidades de sufrir un robo. Hoy, según datos de Interior, los delitos contra el patrimonio representan el 80 por ciento de la actividad criminal más alarmante padecida en España durante 2005. Con esa sensación del protéjase quien pueda, un portavoz de Arcas Soler, otra de las empresas más importantes en la construcción de lugares seguros, nos reprocha que hayamos dejado nuestra protección y la de los nuestros únicamente en manos de sistemas de seguri- De murcigleros y riesgo atómico Personas anónimas y algunas conocidas por su actividad relevante, que en su día fueron tachados de esnob, -explica Antonio Alcahud- -previeron la posibilidad de asaltos como los que ahora se producen y hasta la posibilidad de una guerra nuclear, y ahora recogen sus réditos en tranquilidad. Desde luego, ya son muchos los que no lo ven tan exótico: en estos últimos meses la demanda ha crecido La zona segura del domicilio es como la torre del homenaje de un castillo moderno. Tras las defensas exteriores, hay quien la blinda incluso frente a ataques terroristas dad que requieren de la intervención de terceras personas que no siempre están cerca o a nuestra disposición. La comodidad y la confianza- -pensamos que no entrarían en nuestras casas cuando estuviéramos dentro- -ha hecho que olvidemos algunas costumbres y elementos disuasorios. Además de seguridad pasiva, con verjas exteriores, puertas acorazadas, persianas blindadas o habitaciones protegidas, y de seguridad electrónica con detectores, volumétricos, sirenas y teletransmisión, es fundamental la seguridad personal basada en la atención y la discreción. Preservar nuestra intimidad, el uso de llaves incopiables o la observación de nuestro entorno, incluso disponer de dinero en efectivo en casa que evite males mayores en caso de intrusión, pueden salvarnos. Porque no existe un sistema único, polivalente y caro que nos libre de una situación dramática. Hay quienes han cuestionado la idoneidad de las habitaciones del pánico, debido a que el asalto se produce por sorpresa, generalmente cuando las víctimas duermen. Y hay quienes dudan de la efectividad de una reja o de un sistema de alarma susceptible de ser saboteado. Sin embargo, todas ellas nos aportan tranquilidad y no son despreciables a priori igual que confiamos en el airbag o el cinturón de seguridad de un coche pese a no garantizar nuestra inmunidad. Porque no serán infalibles, pero lo ponen difícil, a veces muy difícil La disuasión de las herramientas con que edificar el arte de la defensa, que tanto ensalzó Sun Tzu.